SOCIEDAD

Ciencia Golémica

Por L. M.

La leyenda judía del Golem (una palabra derivada del hebreo gelem, “material informe”) cuenta de qué manera, en el siglo XVI, el rabino Loew de Praga amasó una figura humana con arcilla de las orillas del río Moldava, y le infundió vida mediante el recitado de fórmulas de la Cábala. El Golem, creado por un mandato divino (que le ordenó a Rábbi Loew fabricarlo para defensa del pueblo de Israel), o mejor dicho, la creación de vida, suele aparecer en leyendas de todas las culturas, en general como un gesto de arrogancia y soberbia que merece castigo, ya que la creación de vida está reservada a los dioses. El Golem, a medias máquina y a medias humano, es naturalmente imprevisible, ya que puede pensarse como el deseo que se autonomiza y actúa por su cuenta. En el caso de la ciencia del siglo XX, la bomba atómica (energía desatada sin control), la computadora (mente que se independiza, pensamiento sin control como en 2001, Odisea del espacio) o la clonación (reproducción sin control) son maneras en que el imaginario colectivo procesa los iconos científicos como Golems.

Compartir: 

Twitter

 
SOCIEDAD
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.