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Domingo, 11 de diciembre de 2005

AUMENTO DE LA DESIGUALDAD Y LA EXPLOTACIóN DE TRABAJADORES

La otra cara del milagro chino

La Confederación Internacional de Sindicatos Libres denunció en un informe la “explotación dramática” de los trabajadores chinos.

 Por Rebecca Frasquet

Los trabajadores chinos “pagan el alto precio” del milagro económico chino, afirma la internacional sindical CISL en un informe que demuestra las crecientes desigualdades, represión y desenfrenada explotación de los trabajadores. El informe de 28 páginas, divulgado en Hong Kong por Guy Ryder, secretario general de la Confederación Internacional de Sindicatos Libres (CISL), que representa a 145 millones de trabajadores de 234 organizaciones afiliadas, exhibe la “poca gloriosa cara del supuesto milagro chino”.

La gran mayoría de los trabajadores sufren una “explotación dramática”, con semanas de 60 a 70 horas de labor, duermen en dormitorios de 8 a 16 personas, ganan menos que el salario mínimo de 44 dólares por mes y son destituidos después de un accidente de trabajo. Esta explotación se produce con la “bendición de las autoridades”, que prohíben sindicatos independientes, convenciones colectivas o el recurso a la huelga.

Del medio millón de empresas creadas en China por inversionistas extranjeros desde 1980, “sólo una ínfima parte ofrece condiciones decentes de trabajo”. Al respecto, el 90 por ciento de las 500 mayores empresas del mundo ha invertido en China, según cifras del Ministerio chino de Comercio. Sólo el año pasado, empresarios de 202 países invirtieron en China más de 600.000 millones de dólares en casi todos los sectores de actividad económica, incluidos manufacturas, servicios y agrícolas. En la mayoría de los sectores, las empresas optaron por buscar socios locales y crear sociedades mixtas, ya sea con empresas estatales o privadas. El papel del sector privado es cada vez más importante en China, donde crece a un ritmo anual del 53 por ciento y ya contribuye al 60 por ciento de la economía nacional.

En ese sentido, para convertirse en el primer fabricante mundial –asegura la CISL–, China optó por un “capitalismo casino”, donde “enriquecerse rápidamente es el leitmotiv del gobierno”, con un modelo económico basado en el desmantelamiento del sector público, los atentados al medio ambiente, la presión sobre los trabajadores, la prohibición de sindicatos.

La mayoría de los productos fabricados en China son artículos semiacabados y destinados a ser transformados por otra filial, una firma extranjera o un subcontratante local. De ahí que la plusvalía añadida para China “sea modesta y se genere gracias a salarios muy bajos”, indica la CISL. Pero, hoy, los consumidores del mundo entero aprecian los “precios chinos”, lo que impulsa a los compradores extranjeros a exigir incesantemente reducciones de costos y rendimientos más elevados a los fabricantes chinos. Estos fabricantes, a su vez, trasladan esa presión a los trabajadores, en una carrera “hacia abajo” en las condiciones laborales, añade la CISL.

Además, debido a masivas olas de despidos en los sectores controlados por el Estado, el crecimiento neto de empleo es de sólo 1,1 por ciento anual (cuando el PIB chino crece un promedio de 10 por ciento anual desde 1990), lo que genera un enorme desempleo. Hoy, el boom económico está acompañado por un aumento de las desigualdades y un deterioro social, especialmente en las regiones rurales, donde los trabajadores carecen de cobertura social o están condenados a trabajar en la economía informal. Este crecimiento de las desigualdades incrementa el descontento y la agitación sociales, lo que podría comprometer el futuro del desarrollo económico y la estabilidad del país.

Para la CISL, esos costos humanos y sociales sólo pueden agravarse, ya que “salarios y condiciones de trabajo son objeto de fuertes presiones provocadas por factores externos”, tales como el alza de los precios de las materias primas o la revaluación del yuan, exigida insistentemente por los países industrializados.

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• El desempleo en Venezuela se ubicó en 10,9 por ciento en noviembre, por debajo del 11,4 registrado el mes anterior, informó el presidente del Instituto Nacional de Estadística, Elías Eljuri.

• La deuda externa pública de Ecuador se ubicó en 10.336 millones de dólares en octubre último, equivalente a 32,3 por ciento del Producto Interno Bruto, indicó la banca central de ese país.

• Las reservas de oro y divisas de Rusia subieron en una semana 1200 millones de dólares y para el 2 de diciembre alcanzaron la cifra record, equivalente a 168.400 millones de dólares.

 
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