cash

Domingo, 30 de octubre de 2016

FINANZAS › PUJA POR LA RENTA PETROLERA. ESPECULACIóN CON EL DóLAR. EL FANTASMA DEL DEFAULT

Corrida venezolana

El especialista Alfredo Serrano explica los motivos de la crisis económica de Venezuela, que tiene como reflejo la intensa disputa política sobre el tipo de distribución de la riqueza.

 Por Federico Kucher

Desde Cochabamba, Bolivia

“Las mayorías populares no deben tener paciencia en resolver sus problemas sociales”, dijo Alfredo Serrano, uno de los principales cuadros económicos de la Venezuela de Nicolás Maduro. Fue uno de los principales expositores en el segundo Congreso de la Asociación de Pensamiento Económico Latinoamericano (APEL) que se desarrolló en esta ciudad el jueves y viernes pasado, con la participación de más de 3000 asistentes de la región. En diálogo con Cash, Serrano explicó elementos claves para entender la fuerte puja distributiva que atraviesa la economía venezolana, al tiempo que mencionó el papel desestabilizador del sistema financiero internacional con amenazas de default que nunca se concretan.

¿Cuál es la tensión en Venezuela con el establishment económico?

–La renta petrolera venezolana no era del pueblo sino de cuatro transnacionales. El chavismo disputó la apropiación de esa renta en origen y salió victorioso. Pero los capitalistas no se fueron del país tras perder la batalla. Están disputando ahora la apropiación de la renta petrolera en destino, es decir en los bolsillos de los venezolanos. Importan y venden productos en el mercado interno y a través del precio como variable de conflicto distributivo logran recuperar buena parte de la renta petrolera que ahora queda en manos de mejores salarios y mayores derechos sociales. La economía venezolana se enfrenta al rentista importador.

¿Cómo juega el mundo en esta disputa por el excedente?

–Venezuela está siendo asediada por los capitales financieros internacionales. Las calificadoras de riesgo infunden amenazas de que el país no cumplirá con sus compromisos. Pero en los últimos años no hubo ni default ni problemas con los pagos. Somos pagadores seriales de la deuda externa. El riesgo país llegó a estar encima de 4000 puntos, cuando en otros países de la región es de 300. Un dato interesante es que, pese a lo que dice el establishment financiero global, el 90 por ciento de los tenedores de bonos venezolanos no se desprendieron de sus títulos en los últimos seis años. Es decir, no salieron corriendo a venderlos al mercado secundario por temor a un impago. El bonista no quiere revender porque se le viene pagando en forma consistente. Más cuando las tasas del mundo son bajas y el rendimiento de papeles venezolanos es mayor a 20 por ciento.

¿La cotización del dólar es otra fuente de presión?

–Los grupos de poder económico también intentan desestabilizar con el dólar “today” (dólar ilegal como el “paralelo” en Argentina), que se dispara ante eventos políticos y no necesariamente económicos. En las últimas dos semanas, por ejemplo, hubo aumento del precio internacional del petróleo y bajo el riego país pero curiosamente el tipo de cambio ilegal ha subido como 100 puntos. No tiene ningún sentido, incluso econométrico. Este dólar ilegal funciona de marcador, aunque no necesariamente tiene un volumen amplio de transacciones, y provoca fuerte dificultad porque termina impactando en los precios del mercado interno. Esta situación tiene el aval de los sectores conservadores. En Colombia, por caso, existe una ley que les permite a casas de cambio de las fronteras vender y comprar divisas en función de la cotización del “today” y no la que fija el Banco Central de Venezuela.

¿Cuál es el principal desafió estructural para la economía venezolana?

–La mayoría de las exportaciones son por petróleo. El precio internacional del crudo fue 88 dólares en 2014, 44 en 2015 y este año se ubica en 33. Es innegable que hay un shock externo para la economía venezolana. Pero esta restricción externa no puede traducirse en restricción interna. El mercado interno ha crecido en los últimos años sin parangón en la historia de Venezuela y es probablemente el país que más aumento el consumo per capital de la región. Es un consumo que crece democratizando porque los sectores populares pasan a tener patrones de demanda de sectores medios. Entonces el gran desafío es abastecer esta demanda interna tan pujante con oferta productiva nacional, en un país que durante todo el siglo XX se acostumbró a satisfacer el consumo de una minoría con importaciones. Este es el principal dilema económico que hoy tiene Venezuela. Debe resolverlo al tiempo que avanza aceleradamente en el desendeudamiento social, o sea mejorando a ritmo veloz la calidad de vida de la población. Chávez hablaba de la importancia de la economía del ahora, de la economía de la urgencia. Aseguraba que las mayorías populares no debían tener paciencia en resolver sus problemas sociales.

Compartir: 

Twitter
 

“Venezuela está siendo asediada por los capitales financieros internacionales”, señala Alfredo Serrano.
Imagen: AFP

el buen inversor

-La Caja figuró como la compañía de seguros líder en servicios móviles en América del Sur, según un estudio de TBI-UNIT.

-El Banco Ciudad fue distinguido por tercera vez en cuatro años con el premio Link de Oro 2016 que reconoce la mejor performance en canales electrónicos en relación al resto de los bancos de dicha red

-La Federación de la Industria Molinera en su Asamblea General Anual designó a Diego Cifarelli para dirigir la entidad.

-Fecovita, una cooperativa del sector vitivinícola, realizó una inversión de 16.000.000 de pesos para inaugurar una nueva planta productiva.

-Neuralsoft, dedicada al negocio del software, anunció inversiones por 30.000.000 de pesos para 2017 para investigación y desarrollo.

-En 1916, American Express abrió su primera sucursal en el país para atender operaciones de viaje. Cien años más tarde, se prepara para inaugurar nuevas oficinas.

 
CASH
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2020 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.