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Miércoles, 19 de marzo de 2014

TEATRO › NACHO GADANO HABLA DE SU OBRA A LO MEJOR SERíA FELIZ

El nihilismo y el amor en Pessoa

El actor concibió un musical en el que combina diversos poemas del escritor portugués. Gadano construyó una verdadera dramaturgia, ya que a partir de distintos fragmentos creó un nuevo texto, en el que además intercaló canciones.

 Por Paula Sabatés

Nacho Gadano había leído a Fernando Pessoa cuando era chico, pero tuvo que pasar por una situación particular para que su obra le significara algo especial. “Fue la muerte de un amigo. Me enteré de que el poema ‘Tabaquería’ era su texto de cabecera y quise recitarlo en un homenaje que le preparamos con otros amigos. Me resultó muy revelador y desde entonces me quedé pensando en que tenía que hacer algo con él”, cuenta a Página/12. Después de un año de trabajo, esa idea tomó forma de espectáculo y hoy el actor se encuentra presentando A lo mejor sería feliz, musical en el que combina ese y otros poemas del escritor portugués. Si bien todos los textos que se escuchan son de Pessoa, Gadano construyó una verdadera dramaturgia, ya que a partir de distintos fragmentos creó un nuevo texto, en el que además intercaló canciones. “Hice el armado, el montaje literario. Puse esos textos en funcionamiento y les di teatralidad”, asegura el actor, que es dirigido por Valeria Ambrosio.

Si bien la mayoría de los parlamentos de la obra pertenecen a “Tabaquería”, aquel sublime poema que habla del hombre y su existencia y que Pessoa firmó con el seudónimo Alvaro de Campos, Gadano decidió incluir otros textos para dar cuenta de un universo más amplio: “Quería meterme particularmente con el tema amoroso. En la obra de Pessoa hay mucho de eso, pero en otros poemas, no en ‘Tabaquería’, que es más nihilista. Por eso hice una selección entre aquellos que reflejaran más esos temas”, dice. Cuando estuvo armada la estructura fue evidente que sería necesaria una mujer en escena y así apareció Agustina Quinci, quien canta, baila y actúa en la obra. Si bien la mujer que interpreta aparece casi todo el tiempo, su presencia permanecerá ambigua hasta el final, ya que el espectador no sabrá si se trata de una mujer real o de un pensamiento del protagonista. “Quise jugar con eso. La mujer aparece como el desdoblamiento de ese hombre, como su yo interior. Dice algunas partes de ‘Tabaquería’, cosa que en el poema original no sucede porque es autorreferencial”, cuenta Gadano. El actor asegura que su objetivo no fue interpretar a Pessoa. “No hago una caracterización. Pongo esos textos en boca de un tipo común de Buenos Aires que probablemente vuelve del trabajo y le surgen todos esos pensamientos. A lo mejor ese hombre sea también un escritor, alguien capaz de pensar con esa riqueza de lenguaje, no lo sé”, dice Gadano. Sin embargo, esa riqueza de la que habla lo obliga a darle a la representación un carácter especial. Su trabajo es distinto del teatro de texto más “tradicional”, donde abundan los diálogos entre personajes. En A lo mejor sería feliz, el personaje debe decir un material más “poético”, si se quiere, más “literario”, y para Gadano la clave para hacerlo está en “tratar de que la palabra sea lo que esté por delante y no la interpretación”. En ese sentido, el actor se considera un instrumento para que ese texto se escuche y pueda asimilarse.

Todos los elementos de la puesta en escena recrean ese doble espíritu –“nihilista y amoroso”– que tiñe a la obra. La iluminación tenue que coquetea con la oscuridad y misma la sala teatral (es un espacio muy íntimo, para pocos espectadores y con una disposición particular) ayudan a situar al espectador en el mundo interno (y oscuro) del personaje masculino, que es quien lleva adelante el relato. Colabora sobre todo la música en vivo, a cargo del joven pianista Gonzalo Carrizo (también es el director musical de la pieza), que está presente durante toda la obra como acompañamiento. “Decidí incluir música porque tiene algo que la palabra no. Es como que le da una espiritualidad, le da cierto vuelo”, explica Gadano, para quien el desafío fue lograr que “letra y música vayan de la mano, que no se opongan ni se superpongan, sino que se complementen y estén en equilibrio”.

Además de A lo mejor..., Gadano tiene otras propuestas para este año. Por un lado, reestrenará en el Teatro SHA Anda Jaleo, una obra escrita y dirigida por Susana Toscano en la que tres actores interpretan a Bernarda Alba, Yerma y Doña Rosita, algunas de las mujeres fundamentales creadas por Federico García Lorca. Por otro, en abril estrenará El luto le sienta a Electra, del reconocido Eugene O’Neill, en el Teatro San Martín. La obra que surge de La Orestíada, la tragedia de Esquilo, será dirigida por Robert Sturúa y contará con las actuaciones de Paola Krum y Leonor Manso, cuyo personaje tendrá un romance con el del actor. Por último, el actor continuará presentando Parece mentira, un amor cantado, musical que realiza con su mujer, la actriz Andrea Bonelli, y una orquesta de músicos en vivo. También, el dúo espera grabar para mayo un disco que recopile los mejores tangos, valses y milongas incluidos en el repertorio del espectáculo.

* A lo mejor sería feliz se puede ver los sábados a las 23 en la Sala Varieté del Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543.

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“Hice el armado, el montaje literario. Puse esos textos en funcionamiento y les di teatralidad”, dice Gadano.
Imagen: Sandra Cartasso
 
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