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Martes, 5 de agosto de 2008

CHICOS › LA MúSICA, ELEMENTO FUNDAMENTAL EN LOS ESPECTáCULOS INFANTILES

“No nos interesa aniñar lo que hacemos”

Papando Moscas, Gertrudis y Magdalena Fleitas, tres de los exponentes más convocantes de la escena, explican de qué manera arman sus espectáculos, que deben seducir, casi por igual, a los chicos y a los grandes que los acompañan.

 Por Sebastián Ackerman

Sobre el escenario tocan la música que les gusta tocar, y lo disfrutan como chicos: Gustavo Libedinsky (voz de Papando Moscas), Gertrudis y Magdalena Fleitas hacen la diferencia en la platea, en donde adultos y niños se cuentan por igual. Desde hace años, los tres definieron su vocación por el mundo infantil y en paralelo a su actividad docente les ofrecen rock, jazz, bossa, baladas y folklore latinoamericano en recitales en los que la consigna es divertirse. Los tres coinciden ante PáginaI12 en que “la música no está pensada para chicos; es música. Por ahí en las letras podés notar que apuntamos a los chicos, pero la calidad musical es la misma que si tocáramos para adultos”, y remarcan: “No nos interesa aniñar lo que hacemos porque los chicos disfrutan: si les gusta lo que escuchan te lo van a agradecer”.

En Cumple, Papando Moscas festeja los diez años de vida junto a su público con “una fiesta de cumpleaños al estilo Papando, un recorrido por las canciones que más nos gustaron de nuestros tres discos a puro ritmo, diversión y rocanrol”, señala Libedinsky, y dice que no hay grandes diferencias entre ser una banda de rock para chicos o para grandes, ya que “a esta altura están habituados al rock. Por ahí, en nuestros comienzos tenía que ver con un sonido novedoso hacia el oído del chico, sentir que una banda de rock está tocando para ellos. Hoy no sabría decirte qué diferencia con otros géneros musicales podría tener al tratarse de música para chicos: sale como nos gusta sonar a nosotros, que somos adultos”, afirma.

Gertrudis presenta su segundo disco, Canciones para estar despierto, y ofrece un recital en el que se mezclan el jazz, el country, ritmos latinos y mucho rocanrol, con los que –asegura– “los papás se enganchan y terminan haciendo pogo delante nuestro”. Además, cuenta con la presencia de Perrovaca, un personaje que nació de una canción y que ahora es referente ineludible de sus shows. “Perrovaca es un compañero de aventuras que está rocanroleando con los chicos y los papis –explica Gertrudis”. Es un travieso que aparece cuando quiere, y participa mucho en su canción. Cuando tocábamos “Perrovaca” la gente explotaba, gustó mucho como personaje, y nos montamos sobre esa carretera”, cuenta.

En la misma línea de recorrer diferentes estilos, Magdalena Fleitas vuelve a atravesar todos los ritmos folklóricos latinoamericanos en Salpicón de risas, un paseo por sus discos en los que los bailes tradicionales y los juegos con el público tienen su lugar. Su postura es que “no se trata de imponer el folklore, la música clásica o la que sea. Me parece más importante que los chicos estén en contacto con adultos que hacen la música que los conmueve, en un mundo en el que nos ven aturdidos, embolados, rutinarios, trabajando muchas veces sin pasión. Me parece muy importante ofrecer otro modelo: que los chicos vean a los adultos cantar, jugar, bailar, un mondo donde crecer siga siendo agradable”, apuesta.

Fleitas y Gertrudis coinciden en que la principal diferencia entre el público adulto y el de chicos es cultural: “los grandes tenemos una cosa tremenda: antes de la piel, está el prejuicio –dice Gertrudis–. Antes de escuchar, por ahí le estoy mirando el pelo a la que canta o si tiene una uña saltada. Pero los chicos te escuchan con el alma, y si les gusta no hay más nada que hablar”, y sigue: “Siento que a los chicos les gusta tanto lo que sucede sobre el escenario que los padres disfrutan a la par, y se aflojan porque ven a los hijos que se entregan a eso”, se entusiasma, y Fleitas nota que “cuando uno canta para grandes, tiene que desplegar un personaje seductor, de cantante bien. Tiene que pasar pruebas porque los adultos somos prejuiciosos, escuchamos como examinando. En cambio, los chicos están frescos. Y los papás están felices de acompañar a sus hijos a un concierto, y hay una actitud de compartir, de jugar, de escucha más abierta”, analiza.

Trabajar con los chicos no es una casualidad sino una elección, y los tres encuentran recompensas en ella, más allá de hacer lo que les gusta. “Laburar con chicos te llena todo el tiempo de magia, renovando la energía”, dice Gertrudis. “Para hacer los shows yo me entreno, corro en la cinta, porque no paro de saltar cuando canto, de alegría. En un punto vuelvo a tener ocho años, y eso no hay guita que lo pague. En cambio, cuando trabajo para grandes, tengo que entrar en ese look que somos todos adultos, esa cosa acartonada. Los chicos me pueden”, concede, y Fleitas remarca que “subir al escenario y ver la alegría de las miradas le da sentido a lo que uno está haciendo”.

¿Cómo escribir canciones para chicos? Para Fleitas, lo importante es que “no infantilice la comprensión. Prefiero que no entiendan del todo la letra pero que les abra puertas para enriquecer su mundo a que se vayan con lo mismo que ya sabían antes. Que les despierte curiosidad, que quieran ir más allá”, explica. Gertrudis piensa que la composición “sale de experiencias personales. Por eso a los compositores les resulta muy fuerte cantar sus canciones, porque hablan de uno. Ser intérprete es más fácil. Yo vengo de cantar siempre canciones de otros, y exponerse no es fácil”, confiesa. Libedinsky asegura que “no hay ninguna diferencia para nosotros respecto de otras experiencias en bandas de rock. Contar historias de la vida cotidiana de los chicos es algo que nos sale naturalmente, las relaciones entre ellos y con los adultos, la escuela. Escribimos basándonos en experiencias propias y en nuestro contacto con los chicos”.

Papando Moscas se presenta todos los días a las 16.15 en El Condado, Niceto Vega 5542; Gertrudis y Perrovaca, todos los días a las 15 en el Paseo La Plaza, Av. Corrientes 1660; y Magdalena Fleitas, el miércoles a las 15.30 y 17 en Chacarerean Theatre, Nicaragua 5565, jueves y viernes a las 16 en La Cova, avenida Del Libertador 13900, y el sábado a las 14.30 en la Feria del Libro Infantil, Figueroa Alcorta y Pueyrredón.

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En Cumple, Papando Moscas festeja diez años de trayectoria.
 
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