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Jueves, 2 de julio de 2009

EL CANTAUTOR JENS LEKMAN TUVO GRIPE PORCINA

Un souvenir de Latinoamérica

“Siempre me pasan cosas raras”, le dijo a este cronista el cantautor sueco Jens Lekman antes de su debut porteño, que fue el 18 del mes pasado en el marco del festival Nuevos Aires Folk. La frase venía a cuento de las historias que Lekman, de 28 años y con renombre en el circuito indie, traslada a sus canciones, pero resulta apropiado recordarla ahora que el músico posteó en su blog que se llevó “un último souvenir de América del Sur”. “Se llama virus H1N1. Equivocadamente se lo conoce como gripe porcina”, escribió.

En su anuncio, Lekman hizo gala del mismo humor sutil que demostró en La Trastienda: “Iba cruzando el Atlántico cuando las cosas se pusieron realmente mal, la fiebre era alucinógena y me sacudía como a una hoja, así que tomé la manga del auxiliar de vuelo de Air France. ‘No me estoy sintiendo bien, debería ver a un médico’, le dije, y la respuesta llegó como una brillante mezcla de ansiedad mortal y rudeza francesa: ‘Uh, sí... Terminal D... Vaya ahí... Cuando aterricemos’. Después de eso los auxiliares de vuelo daban largos rodeos. Un anillo de asientos vacíos se formó a mi alrededor. Las miradas de la gente eran amables pero determinadas. En ellas se leía: ‘Pobrecito, realmente te deseo lo mejor pero si te acercás a mí o a mi hijo voy a tener que apuñalarte con este tenedor de plástico’. Me levanté y fui al baño, donde me desmayé”.

Lekman empezó a grabar y a distribuir sus canciones en CDR a principios de siglo, y en 2004 publicó When I Said I Wanted to Be your Dog, su álbum debut. A ese disco le siguieron el compilado de EP Oh, you’re so Silent Jens y Night Falls over Kortedala, con el que consiguió un número uno en su país. En Buenos Aires, su acompañante Victor Sjörberg (encargado de disparar los samples, centrales en la música de Lekman) sufrió el robo de parte de su equipo después del concierto. Pese a eso, el cantautor escribió que el show porteño había sido “el mejor del año” porque el público se había levantado de sus asientos para bailar. El cierre de la gira sudamericana fue en Santiago de Chile. “Ahora estoy en cuarentena durante diez días”, escribió Lekman, a quien la enfermedad no le cortó ni el humor ni el romanticismo. “Puedo ver el verano a través de mi ventana y es simplemente perfecto. El verano siempre es mejor a través de una ventana.”

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