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Lunes, 6 de octubre de 2014

SERIES › GOTHAM, LA REVISITA A UN CLáSICO DE CLáSICOS EN WARNER CHANNEL

Larga sombra del murciélago

Es un nuevo renacimiento para Batman y su ciudad. Pero aquí quienes copan la parada son la propia Gótica, algunos poquísimos buenos y villanos en estado de gestación. Página/12 entrevistó a Jada Pinkett Smith, que interpreta a la gángster Fish Mooney.

 Por Federico Lisica

Con Gotham (lunes a las 21 por Warner), ficción que se propone indagar en la ciudad y las circunstancias que engendraron el universo Batman, es inevitable recordar la vieja serie de los ’60. Porque si hubo un “antes” audiovisual en el cosmos del encapotado fue justamente con el programa estelarizado por Adam West. Tan así es que el actor se sintió bastardeado cuando Tim Burton no lo convocó al casting para interpretar al héroe de Ciudad Gótica en su versión cinematográfica de 1989. El director había pensado en ofrecerle el papel del padre de Bruce Wayne. Habida cuenta de que el asesinato de Thomas Wayne es el puntapié inicial de la historia, aquello debía tomarse como homenaje y despedida para una ficción antológica, colorida, pop, ¡sock! ¡pow! ¡bif! “Amo todos los personajes de esa serie, el tono en particular era tan único. La relación entre Batman y Robin. Me quedo con Eartha Kitt y su interpretación de Gatúbela, pero lo que más me gustaba de ese programa era su increíble tonalidad”, le confiesa a Página/12 Jada Pinkett Smith, quien en Gotham –al igual que aquella cantante de jazz afroamericana– interpreta a una mala sexy como Fish Mooney.

Este proyecto de 16 episodios fue creado por Bruno Heller (Roma, The Mentalist) y se acerca a ese concepto tan pomposo como marketinero de reboot (relanzamiento). Más allá de su intención de adentrarse en un terreno inexplorado, en realidad, dialoga con las sagas cinematográficas previas, el comic e incluso las series animadas (como aquella muy lograda de los ’90) sobre el personaje. El mix estético entre noir y callejero remite a la versión fílmica de Burton, la intención de bucear el mundo previo también fue llevada a cabo en la más reciente trilogía de Christopher Nolan, y el toque desprejuiciado caracterizó a la visión de Joel Schumacher. Lo mismo con las diversas “novelas gráficas” que aquí sirven de alimento para malhechores, oficiales vengativos y el resto de individuos tan ruines como golpeados. No hay benevolencia alguna en Gotham. Los únicos dos con algo de contraluz son Jim Gordon (Ben McKenzie) y un preadolescente Bruce Wayne (David Mazouz). El futuro Comisionado es un idealista detective al que le cae el caso más candente de Gótica: el asesinato de los padres de quien será el Caballero Nocturno. La decisión de poner el foco sobre un personaje secundario es uno de los grandes logros de la serie. Es singular que entre tanto regusto por la oscuridad se destaque la interpretación “blanca” de McKenzie.

El mayor desafío a sortear por Gotham será el de sorprender desde un terreno conocido y manejar la ansiedad de los más acérrimos fans, suerte de nueva inquisición pop. El atractivo obvio es el de mostrar la previa de la rica galería de personajes de Batman. Hasta ahora algunos aparecieron con más sentido dentro de la trama (Edward Cobblepot/El Pingüino, Edward Nygma/El Acertijo o Carmine Falcone) que otros (Selina Kyle/Gatúbela o Ivy/Hiedra Venenosa). Dicho de otro modo, el peligro es el de enfocar una heladera y pensar que de allí va a salir Capitán Frío. En ese sentido el personaje de Jada Pinkett Smith tiene ventajas, ya que su “capamafia” ha sido especialmente creada para la ocasión. “Ella será como una matrona para varios de los villanos. Es maternal pero de una manera enloquecida. Traté de descubrir cómo es que puedes hacer un villano y al mismo tiempo que sea cercano al submundo de las mafias. Tiene esos dos elementos”, explica Pinkett Smith.

–Su personaje no proviene de los comics, ¿eso le dio más libertad a la hora de componerlo?

–Quería crear una mujer que se impusiera en un mundo de hombres sin ley. Una influencia fue la narcotraficante Griselda Blanco, que es la única mujer de la que sé que lo consiguió en el mundo real a un nivel tan alto. Tiene también algo de Norma Desmond de Sunset Boulevard. Son mujeres fuertes, complicadas pero también divertidas, al menos para verlas actuar. En el universo que es Gotham traté de darle un toque de verismo.

–¿Y Fish Mooney tiene su lado bueno?

–Totalmente. Se va a ver más adelante. Ha llegado hasta ese lugar con sus incondicionales y es alguien que reclama lealtad. Hay algo muy fresco en ella. No está en los comics pero a la vez quise hacerlo de una manera que se mereciese estar en un comic. ¡Es una villana de la mitología Batman! No se te dan oportunidades así todo el tiempo. Es una chica ruda aunque no tenga un tipo de combate característico como Gatúbela.

–¿Cuál fue el mayor desafío?

–Los villanos aquí tienen sus señas muy particulares y todos son memorables. Ella es de la era previa, más gangsteril, pero me gusta que eso previo esté conectado con lo que ya se conoce del mundo Batman. Por ejemplo, su relación con quien será El Pingüino.

–¿Y sobre Batman en particular?

–He sido una fan de Batman por un largo tiempo. Batman no es el superhéroe clásico. No tiene ningún superpoder, para empezar. Es un tipo común con una herida psicológica. Eso es lo que lo motiva a actuar. Es muy real en el sentido que busca el bien y la luz desde la oscuridad. Es imposible no sentirse tocado por ese aspecto humano del personaje.

–¿Cuál es su Batman favorito?

–Pueden creerlo o no, pero siempre me gustó Michael Keaton. Val Kilmer también. Pero soy muy fan del Batman de Michael Keaton.

–Gótica siempre fue un protagonista de Batman, ¿le recuerda a alguna ciudad en particular?

–Me recuerda a Nueva York, indudablemente. No sólo porque el rodaje fue allí. Diría que se parece a esa ciudad y a su peligrosidad de los ’70 y primeros ’80. Esa sensación de que era un lugar sin ley.

–Al igual que otros programas, Gotham está dirigido a un público adulto, ¿ese fue uno de los incentivos para participar del proyecto?

–Lo que más me atrajo es que la historia de Batman siempre es intrigante, y desde más de un ángulo, está ahí para ser interpretada por todos. Esa dualidad de oscuridad y luz es del personaje pero también del resto de los que viven en Gótica.

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“Quería crear una mujer que se impusiera en un mundo de hombres sin ley”, dice Pinkett Smith.
 
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