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Martes, 18 de diciembre de 2012

MUSICA › ADELANTO DE LA TEMPORADA 2013 DEL TEATRO COLóN

A falta de brillo, más equilibrio

Sin proyectos faraónicos, la programación tendrá algunos puntos muy altos en la grilla del CETC y del ciclo Colón contemporáneo.

 Por Diego Fischerman

Para bien y para mal, la temporada que el Teatro Colón acaba de anunciar para 2013 tendrá menos brillos pero, también, menos despilfarros. No habrá grandes nombres, salvo en dos conciertos extraordinarios, con la Sinfónica de Israel dirigida por Zubin Mehta y la Simón Bolívar conducida por Gustavo Dudamel. Pero tampoco habrá, como en 2012, proyectos faraónicos y sin compensación estética ni económica a la vista, como el del ultrafallido Colón-Ring, la adaptación de Cord Garben realizada en contra de la Tetralogía de Wagner, o la mediocre Los dos Fígaro, de Saverio Marcadante, para la que el Colón trajo este año además del director Riccardo Muti, un elenco completo, una orquesta juvenil y un coro de escaso nivel. Será una temporada más pobre pero también más equilibrada, con algunos puntos muy altos en la programación del CETC y del ciclo Colón contemporáneo.

La ausencia más notable será, por supuesto, la de por lo menos un título de Wagner, en el año del bicentenario de su nacimiento. El teatro intentó primerear, con bombos y platillos –recortados– e inscribirse en las págimas doradas del Walhala con un mamotreto que, entre otras cosas, resulta imposible de reponer. Como consecuencia, la cuota wagneriana quedó, para la perspectiva de la dirección del teatro, más que cumplida, aunque haya sido con un sucedáneo bastardo, tan oneroso como indigno de su tradición. Habrá una Carmen, de Georges Bizet, abriendo la temporada; un doble programa con óperas breves de Sergei Rachmaninov –Aleko y Francesca Da Rimini–, un título notable y largamente ausente, La mujer sin sombra, de Richard Strauss, sobre libreto de Hugo von Hofmannstahl; Otello y Un ballo in maschera, de Giuseppe Verdi (de su nacimiento también se cumplen docientos años); Las bodas de Fígaro, de Wolfgang Amadeus Mozart, y el estreno de Bebe Dom o la ciudad planeta, una ópera de Mario Perusso con texto de Horacio Ferrer. El abono lírico incluye también un título de concierto, el Requiem de guerra de Benjamin Britten, en el centenario de su nacimiento.

El Colón presenta, por otra parte, algunas novedades en su plantel, como la dirección del Coro Estable en manos de Miguel Martínez, que se desempeñó hasta este año al frente del coro del Argentino de La Plata, el nombramiento de Ira Levin –que condujo en 2012 el Edipo de Enescu– como principal director invitado de la Orquesta Estable –tendrá a su cargo el programa dedicado a Rachmaninov, La mujer sin sombra y El ballo in maschera–, y la designación al frente del Instituto Superior del director y pedagogo Guillermo Scarabino, que además conducirá el Requiem de guerra y un concierto de la Filarmónica. Roberto Paternostro, el director del Colón-Ring, será el conductor musical de Las Bodas de Fígaro, y Un ballo in maschera –en coproducción con la Opera de Sidney, el Teatro de la Monnaie de Bruselas y la Opera de Oslo– rubricará la tercera temporada consecutiva en que se programa una puesta de Alex Ollé, de La Fura dels Baus, con asistencia de Valentina Carrasco. Carmen, con puesta de Emilio Sagi, dirección musical de Marc Piollet y Oksana Volkova y Thiago Arancam como protagonistas, es una producción del Teatro Municipal de Santiago de Chile; La mujer sin sombra, con régie de Andreas Homoki, fue producida por la Opera Holandesa de Amsterdam. Entre los cantantes se destaca la presencia de Leonid Zakhozhaev y del veterano Sergei Leiferkus en Aleko y Francesca..., de los argentinos Virginia Tola en Un ballo... y José Cura en Otello –de la que será también el director de escena–, y de Serena Malfi (la Cenicienta de 2012) como el cherubino de Las bodas de Fígaro. Además tendrán su lugar varios de los intérpretes locales que más se han destacado en las últimas temporadas, entre ellos Marisú Pavón, Guadalupe Barrientos y Enrique Folger.

La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, más allá de continuar con su línea de humorismo involuntario, titulando los conciertos con nombres como “De Rusia con amor”, “Rituales eternos”, “Gracias reveladas”, “Acordes sublimes” o “Gozos mediterráneos”, propone algunas obras interesantes y poco transitadas, como la Sinfonía No. 10 de Dmitri Shostakovich; la Sinfonía Nº 3 de Henrik Gorecki, con Carla Filipcic Holm como solista; la Balada para piano y orquesta de Gabriel Fauré y el Concierto para piano de Francis Poulenc, con la actuación de Pascal Rogé; el Concierto para flauta de Carl Nielsen (con Claudio Barile como solista), en el lugar del solista; Popol Vuh de Alberto Ginastera y Selva del Amazonas de Heitor Villa-Lobos. En la temporada del CETC (Centro de Experimentación del Teatro Colón) sobresalen la presencia del dúo Dos coyotes, conformado por el gran compositor finlandés Magnus Lindberg en piano y su compatriota, el extraordinario cellista Annsi Karttunen; la integral para piano solo de Luciano Berio, por Haydée Schvartz, de Elliott Carter, por Taka Kigawa, y de las sonatas de Gerrardo Gandini, por Lucas Urdampilleta, el encargo de obras a Bruno Mesz, que las interpretará junto a integrantes del Ensemble Modernel mini ciclo Sobre la frontera, que incluirá las actuaciones del Jack Quartet, del guitarrista brasileño Pedro Sá y de Factor Burzaco, un grupo liderado por el escritor y compositor Abel Gilbert que está entre lo más original surgido en los últimos años. También se destacan, en una temporada nutrida, Luzazul, de Marcelo Delgado, con libreto de Emilio García Wehbi; Spam, de Rafael Spregelburd y Zypce; Ultimos movimientos, de Ezequiel Grimson sobre textos de Fogwill, y Proyecto Victoria Ocampo, con textos de Beatriz Sarlo y música de Martín Bauer. En el ciclo Colón contemporáneo, por su parte, actuarán dos pesos pesado, el Ensemble Modern –que hará Black on White, de Heiner Goebbels– y el Cuarteto Arditti. Y también habrá un concierto dedicado a Iannis Xenakis, con la Filarmónica dirigida por Arturo Tamayo; la Estable, conducida por Tito Ceccherini, interpretará La muerte de Borromini y Variazioni, de Salvatore Sciarrino, y la London Sinfonieta, con Baldur Brönnimann en el podio, interpretará Prometeo, tragedia dell’ascolto, de Luigi Nono.

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Gustavo Dudamel estará al frente de la Simón Bolívar.
 
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