espectaculos

Domingo, 25 de enero de 2015

MUSICA › MICHAL ZNANIECKI Y LAS PROPUESTAS DEL FESTIVAL OPERA TIGRE, QUE COMIENZA HOY

“Dimensiones nuevas para algo antiguo”

El director de escena adaptó La reina de las hadas para el contexto de islas, agua y árboles del Delta. “La ópera parece ser una especie de jaula dorada, con límites intocables, Pero el teatro comenzó como ritual, sobre la tierra. Y la ópera es teatro”, dice.

 Por Santiago Giordano

Nacida como laboratorio de lo maravilloso, a lo largo de sus cuatro siglos y pico de tradición la ópera concentró sus sentidos en el cuidadosamente delimitado espacio de los teatros. La maquinaria del asombro y el artificio hizo cantar a las más variadas formas de la vida y la muerte debajo de imprevisibles tramoyas, sobre tablas asomadas al golfo místico de los instrumentos, ante plateas ordenadas por la escala de sociedades poco adeptas a los movimientos. Sin embargo, en las últimas décadas el protocolo formal y expresivo de la ópera supo ir más allá y hacer de lo real y sus circunstancias su propio teatro. Hoy comienza el Festival Opera Tigre, un evento que en su primera edición busca conjugar el espíritu popular de los eventos en espacios abiertos con la intimidad de la puesta teatral. “La ópera nació en un edificio y acá sólo tenemos agua y árboles, no hay una sala”, explica Michal Znaniecki, director de escena y, junto a Jon Paul Laka, artífice de la manifestación que culminará el miércoles y el jueves con la puesta al aire libre, en una isla del Tigre, de La reina de las hadas, un espectáculo con música de Henry Purcell sobre textos de Sueño de una noche de verano, de William Shakespeare. “El teatro a la italiana, con su ordenamiento y sus características arquitectónicas, fue una manera de establecer una relación entre escena y público y en ese sentido marcó conductas en ambas partes”, continua Znaniecki. “Pero mucho antes que eso, el teatro comenzó como ritual, sobre la tierra. Y la ópera es teatro, no me canso de repetirlo.”

El festival dará su primer paso hoy a las 12.45 en Kaiola Blue, en el arroyo Gélvez, con un recital de la soprano polaca Ewa Biegas. Ninfas, hadas y sirenas es el nombre del programa que atravesará estilos, épocas y compositores con el rasgo común del agua y el bosque. La entrada es libre y gratuita y está previsto un servicio de traslado náutico de ida y vuelta a $100 –menores $20– que saldrá de la Estación Fluvial de Tigre a las 12 para regresar a las 14, después del concierto. La reina de las hadas se pondrá en escena el miércoles y el jueves, a las 20, en el mismo lugar y está previsto un servicio de traslado con entrada incluida a las 19 desde la Estación Fluvial de Tigre, con regreso a las 23. El precio es de $350, mayores de 65 años $250 y menores $20. Quienes no necesiten el transporte pagarán la entrada a $250. Los isleños que acrediten su domicilio tendrán una tarifa de $110.

Znaniecki ha firmado más de 150 puestas colaborando con teatros de ópera y festivales en Francia, Italia, Irlanda, Polonia, Alemania, España, Brasil, Argentina, Cuba, Bélgica, Israel, Hungría y Rusia. Particularmente experimentado en escenarios naturales, desde hace varios años realiza régies de óperas tradicionales sobre el río Oder en Breslavia –ciudad que en 2016 será Capital Europea de la Cultura– y en junio pasado su puesta en escena de La Traviata en el desierto de Masada reunió a casi 10.000 personas. “Se trata de buscar dimensiones nuevas para un espectáculo antiguo”, explica Znaniecki. “La ópera parece ser una especie de jaula dorada, con límites intocables, pero mi fuerza es no pensar la ópera como ópera en el sentido tradicional, sino como evento. En este sentido La reina de las hadas no es precisamente The Fairy Queen, la ópera de Henry Purcell. Es más bien un espectáculo que utiliza la música de Purcell y la prosa de Shakespeare, pero la dramaturgia se concede algunas libertades en función de las posibilidades que da una puesta escénica de este tipo.”

–¿Por qué eligió esta obra para un ámbito de agua y árboles?

–Hay algunas condiciones que consideramos importantes para marcar la identidad de este festival. La primera es que pensamos hacer cada año óperas que tengan que ver con el agua y la selva que es lo que acá tenemos, utilizar ese espacio y su geografía en función de cada puesta. También queremos ofrecer variedad: empezamos con una obra del Barroco, pero en cada edición avanzaremos en el tiempo unos 50 años para llegar a otros repertorios, incluso hasta nuestros días.

La versión de Znaniecki de La reina de las hadas cuenta con cantantes argentinos, como las sopranos Oriana Favaro y Ana Moraitis, el tenor Pablo Cameselle, el barítono Juan Feico, el bajo Gustavo Vita, además de la soprano polaca Ewa Biegas, conocida para el público del Colón, donde en 2012 interpretó Hagith, de Karol Szymanowski, con la régie del mismo Znaniecki. “La idea es contar con cantantes argentinos especializados en este tipo de repertorio –asegura Znaniecki–, en este caso pudimos repatriar a Pablo Cameselle, que vive en Viena, y gracias a la Embajada de Polonia contar también con Ewa Biegas. La misma idea tuvimos para la orquesta, que pensábamos formar con instrumentistas especializados en el repertorio barroco, con instrumentos originales. Pero después de dos minutos nos dimos cuenta de los problemas de afinación que provocaba la elevada humedad de la isla y decidimos dar otro salto: hacer una versión que también nos permita desplazarnos por el terreno. Fue entonces que de Jon Paul Laka y Pablo Mainetti arreglaron la música para un quinteto bandoneón, acordeón, guitarra, flauta y violín.”

–¿Cómo quedó Purcell después de esos cambios?

–La música de Purcell usaba poco de Sueño de una noche de verano. Agrega intermedios, parodias e incluso otros personajes. Tratamos de conjugar eso en una dramaturgia propia, en la que le dimos arias a cada uno de los personajes de Shakespeare, como para trazar una línea argumental y una dinámica para un espectáculo que se desplaza por diez lugares de la isla: comienza en el muelle con la llegada de Teseo en barcos para la boda con Hipólita, después pasa por una piscina donde viven las hadas y se va a la selva donde están Oberón y Titania. El público podrá seguir el desarrollo de la obra cómodamente, sin peligro alguno, por un camino de decks montamos especialmente.

Compartir: 

Twitter
 

El festival ideado por Znaniecki arrancará hoy a las 12.45 en Kaiola Blue, en el arroyo Gélvez.
 
CULTURA Y ESPECTáCULOS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.