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Jueves, 10 de julio de 2008

CINE › ANTES QUE EL DIABLO SEPA QUE ESTáS MUERTO, UN SIDNEY LUMET EJEMPLAR

El mundo visto como un lugar maligno

A los 83 años, el director de Tarde de perros entrega uno de los mejores films de toda su carrera, un thriller seco y desencantado, que va creciendo hasta convertirse en una sangrienta tragedia de cuño shakespeareano.

 Por Luciano Monteagudo

Desde Doce hombres en pugna (1957), su primer largometraje, se supo que Sidney Lumet era un consumado director de actores y un cineasta de una poderosa fuerza dramática. Prolífico pero nunca venal, desde entonces Lumet construyó un cuerpo de obra sin duda irregular pero casi siempre muy personal, ajeno a las modas y los condicionamientos de Hollywood, como si necesitara dejar constancia de su pertenencia a la cultura neoyorquina. Algunos de sus mejores films –que no son necesariamente sus más famosos, como la sobrevalorada Network, poder que mata (1976)– llevan a fuego la marca de la ciudad, a la que le ha dado algunos policiales de una crudeza y una intensidad muy particulares, como Tarde de perros (1975), Príncipe de la ciudad (1981) o Preguntas sin respuestas (1990). En esta misma línea, a los 83 años, Lumet entrega ahora uno de los mejores films de toda su carrera, Antes que el diablo sepa que estás muerto, un thriller seco y de-sencantado, que va creciendo hasta convertirse en una sangrienta tragedia de cuño shakespeareano.

El primer mérito es del guión de Kelly Masterson, que fue escrito hace casi diez años y rebotó en diversos estudios hasta que Lumet le echó mano y lo hizo propio. Hay en ese material personajes cercanos y creíbles, gente común que poco a poco se va precipitando –casi sin darse cuenta, como si fueran impelidos por un destino ciego– no sólo hacia el crimen, sino también hacia la traición a sus más cercanos lazos de sangre.

Desde un primer comienzo, la forma elíptica en que se desarrolla el film, la inteligencia con que dosifica su información hace difícil enunciar la trama sin arruinar su eficacia dramática. No se trata de suspenso propiamente dicho, sino de la manera en que Lumet va omitiendo en su relato algunos datos necesarios para la construcción gramatical del film, pero no para que resulte claro su sentido. Como en Perros de la calle o Tiempos violentos, de Quentin Tarantino, la estructura de la película no es lineal, sino que va avanzando y retrocediendo en el tiempo, ofreciendo distintos puntos de vista sobre cada situación y personaje.

Pero Lumet es de una generación y una formación muy diferentes a la de Tarantino: su cine no pretende establecer ninguna complicidad lúdica ni cinéfila con el espectador, sino introducirlo paulatinamente en la agonía de sus criaturas. Ya en la primera escena del film, que prescinde de cualquier presentación, se pone en marcha el engranaje: una pareja (Philip Seymour Hoffman, Marisa Tomei) está disfrutando de un momento de sexo como ellos mismos confiesan que hace mucho no disfrutaban. Es un matrimonio, están lejos de casa y de las presiones laborales, lo que le hace pensar a él que la vida debería ser siempre así, libre y sin preocupaciones, y que para eso, claro, hace falta plata. La escena siguiente es un robo filmado con la parquedad y la eficacia del mejor cine de los años ’70 y protagonizado por otro personaje (Ethan Hawke) a quien basta sólo verlo para saber que todo aquello que pueda salir mal saldrá peor. Las conexiones entre uno y otro hecho las irá tejiendo Lumet pausada e inexorablemente, yendo y viniendo entre los distintos personajes, a los que se irán sumando otros nuevos (a cargo de los estupendos veteranos Albert Finney y Rosemary Harris), sumidos en situaciones cada vez más tensas y angustiantes.

Hay mucho de misantropía en la visión de este film de Lumet, que no tiene nada de invernal ni de testamento. Es ciertamente la película de un cineasta en su madurez, que ve al mundo “como un lugar maligno” (así lo describe uno de sus personajes), pero que es capaz de expresar esa desilusión con una energía y una ferocidad sin atenuantes.

8-ANTES QUE EL DIABLO SEPA QUE ESTAS MUERTO

(Before the Devil Knows You’re Dead) Estados Unidos, 2007.

Dirección: Sidney Lumet.

Guión: Kelly Masterson.

Intérpretes: P. S. Hoffman, E. Hawke, A. Finney, M. Tomei, R. Harris.

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