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Viernes, 21 de marzo de 2014

CINE › LOS MELLIZOS MAX Y SEBASTIAN FIUMARA

El sueño que empezó en Facebook

“Llegamos porque le pedí amistad en Facebook a (Mike) Mignola”, confiesa con sonrisa entre tímida y pícara Max Fiumara. Enfrente, Sebastián, su hermano mellizo, lo mira con aprobación. Comparten un estudio cerca del Hospital Alemán con tableros de dibujo enormes y tabletas digitales igual de grandes. Se entremezclan tintas, lápices y papeles con los modelos con los que trabajan, como la estatuilla de Abe Sapien, el compañero de Hellboy, que les esculpió especialmente su amigo Pablo Blanco, y con la que terminan posando. “Al día siguiente me aceptó y comentó muchos de mis dibujos”, continúa su historia Max. “Mi primera reacción fue pensar ‘este no es Mignola’”, recuerda. El mítico dibujante miraba con aprobación sus trabajos junto a Joe Kelly en Four Eyes y los realizados junto al guionista Luciano Saracino para la antología De amor, de locura y de muerte, que adaptó a la historieta el clásico de Horacio Quiroga. “Lo de Spider-man casi ni lo miró.”

Mignola le ofreció trabajo y sus deseos, en Dark Horse, son órdenes. Si él dice “este pibe trabaja acá”, ese muchacho tiene páginas para dibujar. A Sebastián le llegó su oportunidad al poco tiempo. Nadie les cuestionó una línea ni les pasaron ningún instructivo. Si el creador de la serie los había llamado era porque tenían con qué hacerse cargo. “Igual uno mismo intenta elevar la calidad de su laburo, porque estás con Mignola y lo admirás tanto como dibujante que querés dar todo lo que tenés, aunque es evidente que ellos cuidan mucho todo estéticamente.”

Juntos, los Fiumara dibujan la serie regular dedicada a Abe Sapien, el –como lo definen– “amiguito de Hellboy”. Hasta su llegada al título, el personaje sólo tenía miniseries esporádicas y una participación constante en B.P.R.D., el título dedicado al grupo de investigación paranormal. “No sé si aprovecharon que quedó en coma para armarle su propia serie o si lo dejaron en coma para poder hacerlo, pero la cuestión es que se despierta mutado y no sabe cómo ni por qué”, explica Sebastián. El nuevo personaje mutado “está basado en un boceto de Mignola, pensando cómo sería Abe más monstruoso y menos humano”, completa Max y entre ambos explican que en la serie se lo relaciona con el fin del mundo y como un paso evolutivo para la humanidad.

La influencia argentina en la serie no se limita a las tintas de estos mellizos. Es que el editor y guionista Scott Allie decidió ponerle “Rosario” a una ciudad vinculada con el desarrollo del personaje, en recuerdo de su paso por la ciudad que cobija al festival internacional de historieta Crack Bang Boom. “Allie pide que dibujemos muchos perros callejeros, porque se acuerda de que, cuando vino, vio un montón.”

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Los Fiumara dibujan la serie regular dedicada a Abe Sapien.
Imagen: Carolina Camps
 
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