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Domingo, 23 de septiembre de 2012

TELEVISION › ACA ESTAMOS - HISTORIAS DE NIETOS QUE RECUPERARON SU IDENTIDAD

El camino hacia la verdad

La serie documental que emite Canal Encuentro los lunes a las 21.30, con repeticiones en la semana, les da voz a algunos de los 106 nietos restituidos por las Abuelas de Plaza de Mayo. Lo hace privilegiando un tono intimista, desde un ámbito cotidiano.

 Por Emanuel Respighi

Nadie mejor que el protagonista para difundir un hecho, contar sus sensaciones, dar cuenta de un proceso, intentar poner en palabras su sufrimiento. Dar testimonio de lo vivido, por más doloroso y complejo que eso sea, siempre resulta una experiencia movilizadora, a la vez que aliviadora. Cuando, encima, ese daño excede el tormento individual y toma carácter social, la posibilidad de contar el calvario y difundirlo resulta una necesidad esencial, un compromiso con la memoria colectiva. Acá estamos - Historias de nietos que recuperaron su identidad, la serie documental que desde este mes emite Canal Encuentro los lunes a las 21.30, bien podría encuadrarse dentro de ese grupo de programas de TV que tienen una búsqueda que sobrepasa los límites de la pantalla chica. El ciclo, realizado por Baraka Cine y Zafra Producciones, les da voz a algunos de los 106 nietos restituidos por las Abuelas de Plaza de Mayo (coproductora junto a Encuentro de la serie), quienes cuentan el camino que debieron recorrer hasta recuperar su identidad y encontrarse con sus familias legítimas.

Con la idea de intervenir lo menos posible en el testimonio, intentando pasar inadvertido, evitando todo tipo de filtros y mediaciones, Acá estamos... no cuenta otra cosa que la historia de una docena de los muchos nietos que al nacer fueron separados violentamente de sus madres y entregados en su mayoría a personas cercanas a la dictadura, viviendo durante años una historia que no era la suya. En un plano íntimo, casero, buscando en la comodidad de sus casas el lugar idóneo para que los protagonistas puedan revivir los tormentos de sus falsas vidas, Acá estamos... logra reconstruir no sólo la historia de cada nieto, sino también las traumáticas situaciones que les tocaron vivir, tanto en su infancia como en el momento de acercarse a Abuelas con dudas sobre su origen.

“La idea de la serie es que los nietos pudieran transmitir su experiencia desde su ámbito cotidiano, que el rodaje estuviera al servicio de la tranquilidad necesaria para explayarse sobre un proceso complejo y particular, que requiere de una escucha atenta”, le cuenta a Página/12 Paula Romero Levit, directora de Acá estamos.... “Buscamos también –agrega– acercarnos a su vida actual. Encarnar la noción de nieto/a y darle vida a través de sus relatos y sus vidas actuales. Ninguno de ellos ha elegido lo que les sucedió, pero han transitado un proceso y han elaborado un pensamiento acerca de ese proceso. Sólo ellos saben cómo fue poner el cuerpo y nadie mejor que ellos para animar a los que faltan. En ese sentido es que decidimos que no hubiera ningún texto explicativo ni ninguna voz en off. Ellos cuentan sobre el miedo que provoca dar un salto hacia lo desconocido, de las culpas que han sentido y de la liberación y serenidad que da saber la verdad.”

La primera etapa de emisión de Acá estamos... culminará mañana, con la proyección del camino recorrido por Martín Amarilla Molfino, el nieto restituido número 98. Anteriormente, la serie le dedicó envíos a Catalina De Sanctis, Gabriel Cevasco y conjuntamente a Carlos D’Elía y Marcos Suárez Vedoya. Los próximos nietos serán Leonardo Fossati, Matías Reggiardo, Juan Pablo Moyano, Victoria Montenegro y Mariana Zaffaroni. La serie cuenta con repeticiones en Encuentro los martes a las 15.30, los miércoles a las 10, los sábados a las 9.30 y los domingos a las 17.30 (hoy se repite el caso de Suárez Vedoya).

Si bien el trabajo de Abuelas de Plaza de Mayo tomó una gran difusión en los últimos años, a partir de sus iniciativas culturales en el teatro, la danza y la TV, lo cierto es que Acá estamos... parece ser el último eslabón de la instalación en la sociedad de la complejidad que toma el proceso de restitución de los nietos nacidos en cautiverio en la última dictadura militar. “El aspecto distintivo de esta serie es que intenta contar lo que le ocurre a los nietos luego de que recuperan su verdadera identidad. Hasta ahora ha habido mucho material contando la búsqueda, el camino para localizarlos y restituir su historia, pero no se ha contado tanto sobre el proceso para asumir esta identidad, que es la verdadera, original, y que durante años les fue ocultada”, detalla Clarisa Veiga, coordinadora del área de Prensa y Difusión de Abuelas. “Muchas veces escuchamos a los nietos contar que además de la culpa respecto de sus apropiadores y los miedos a lo que les podía ocurrir, también aparecía el miedo a la incertidumbre: ‘yo recupero la identidad y después qué’, ‘¿qué hago con todo eso?’, ‘¿quién me acompaña?’. Entonces nos pareció interesante que contaran un poco cómo la institución funciona también en ese sentido, con una red de contención”, subraya Veiga.

Una de las situaciones que se repiten en los testimonios de los nietos es el miedo que mayoritariamente sintieron a la hora de animarse a descubrir su verdadera identidad. En ese sentido, Acá estamos... logra captar la complejidad que encierra para cualquier persona dar ese paso a la verdad, que luego –y en esto también hay coincidenca– resulta ser liberador. “En los últimos casos de restitución, ha habido resistencias de parte de algunos nietos, y eso abona la pregunta que algunos se hacen, si vale la pena el esfuerzo. La experiencia es que todos los nietos se toman su tiempo, pero terminan agradeciendo haber conocido su identidad, y reconociendo que es lo mejor que les pudo pasar, dejar de vivir en la mentira y poder construir con la verdad. Muchos ya son padres, y encuentran un gran alivio al poder contar la verdad a sus hijos”, reconoce Irene Strauss, responsable de los proyectos de Educación de Abuelas.

Acá estamos... es otro paso para tratar de encontrar a los 400 nietos apropiados que todavía no conocen su identidad. “Espero que la serie permita reflexionar acerca de la complejidad del tema. Que cuando muchas veces alguien dice ‘no quiero saber’, eso habla de otras cosas. Por ejemplo, de culpas y de miedos construidos y machacados durante muchos años. Que todavía falta encontrar cerca de 400 nietos –adultos como los que cuentan sus experiencias en la serie–, que tienen familias que los buscan desde hace 35 años, y que existe un grupo de jóvenes que recuperaron su identidad y que los pueden entender mejor que nadie”, puntualiza Levit.

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Mañana se verá la historia de Martín Amarilla Molfino, el nieto restituido número 98.
 
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