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Lunes, 19 de diciembre de 2005

FúTBOL › DIEZ AÑOS DE MACRI EN EL PODER DE BOCA

No todo lo que reluce es (azul y) oro

El Apertura y la Copa Sudamericana resultan un hito que simboliza la década del ingeniero al frente del club de la Ribera, una década que mezcló los éxitos deportivos con avances y retrocesos en la vida institucional y económica del club. Los éxitos están a la vista; es lo otro, estos 10 reveses institucionales de la Era Macri, lo que es menester recordar.

 Por Gustavo Veiga

El perfil de dirigente que modeló Mauricio Macri desde la presidencia de Boca puede ser una pista para el ciudadano común de cómo se desempeñará el diputado nacional desde una banca en el Congreso. Aunque las funciones son muy distintas –una ejecutiva y la otra legislativa– y se dan en ámbitos diferentes, resulta estéril separar al candidato que se valió del fútbol para hacer política del empresario que intentó lo mismo para forjar nuevos y mejores negocios. Los diez años que el ingeniero acaba de cumplir al frente del club, el 13 de diciembre, están jalonados de avances y retrocesos en la vida institucional y económica, de sucesivos éxitos deportivos, de actos de gobierno sospechados de corrupción, de una firme vocación de poder y de actitudes dictatoriales que no se compadecen con el perfil que debe reunir un representante elegido por el pueblo.
La radiografía de su trayectoria, sin interpretaciones subalternas, pero sí basada en episodios concretos, demuestra que no todo lo que reluce es oro y ni siquiera del color amarillo de la camiseta. Trece títulos obtenidos durante un decenio que ya se extiende por tres mandatos consecutivos no alcanzan a tapar el bosque. Léase su más ambicioso proyecto concretado gracias a los buenos oficios de un ministro de Justicia menemista, una sociedad anónima subsidiada por el club para transferir juveniles, calles cerradas al vecindario de La Boca sin autorización, un sistema de avales que discrimina a ricos y a pobres en la comisión directiva y otras lindezas por el estilo, que a continuación se enumeran, como repaso a diez años que ya son historia.
1 El Fondo Común de Inversión: El 18 de octubre de 1996, el Fondo Común Cerrado Boca Juniors fue aprobado por una asamblea extraordinaria de representantes. Su prospecto indicaba que era el primero en su especialidad en la Argentina. La Comisión Nacional de Valores lo autorizó el 5 de diciembre del mismo año mediante la resolución 11.553. Distintas presentaciones ante la Justicia para impugnarlo (sobre todo de Carlos Alberto Alegre, hijo de Antonio, el ex presidente) motivaron que el proyecto tuviera más de un revés.
Pero las aceitadas relaciones de Macri con el gobierno de Carlos Menem le permitieron, gracias a los buenos oficios del ministro Raúl Granillo Ocampo, conseguir una resolución favorable el 23 de julio de 1997. Mediante el Fondo, que inició su actividad con 600 inversores y llegó a colocar 124.308 cuotapartes de las 200.000 que salieron a la venta, Boca se hizo de 12.430.800 pesos para adquirir los pases de Martín Palermo, Guillermo Barros Schelotto, Walter Samuel, Nolberto Solano y Antonio Barijho, entre otros catorce futbolistas.
El experimento financiero del ingeniero duró seis años, durante los cuales grupos económicos con intereses en el fútbol, como Clarín y TyC, o hasta el ex presidente de River, Alfredo Davicce, tuvieron participación con sus aportes en la compra de aquellos jugadores. Quienes se retiraron a tiempo llegaron a cobrar 140 pesos por cada 100 invertidos y quienes no, perdieron 30 de los 100 colocados inicialmente. El Fondo fue afectado por un impuesto del 35 por ciento cuando se aprobó la Ley 25.063 que gravó los activos financieros y Boca tuvo que indemnizar a sus cuotapartistas con 9.176.712,71 pesos por los jugadores que no vendió a septiembre de 2003.
2 El primer balance rechazado en 40 años: Macri sufrió un duro revés la noche del 1º de octubre de 1997, cuando llevaba casi dos años en la presidencia de Boca. Una asamblea de representantes le impugnó el balance del período 1996-’97 por 99 votos contra 85. La oposición le objetaba cinco millones de dólares en gastos varios y tres y medio en comisiones pagadas a representantes, presuntamente injustificadas. De ese modo, el acaudalado empresario se convirtió en el único presidente de Boca que sufría la desaprobación de un balance en cuatro décadas. Recién el 19 de marzo de 1998, casi seis meses después, el oficialismo logró, mediante unacuerdo político con los sectores que lideraban Enrique Nosiglia y Roberto Digón, que se aprobara el ejercicio.
3 Una comisión investigadora lapidaria: El 2 de octubre de 1997, un grupo de quince representantes de distintas agrupaciones políticas internas se constituyó, por primera vez en la historia del club, para investigar el desempeño de la comisión directiva. El informe final, con la firma de trece de sus integrantes, resultó lapidario. La comisión trabajó durante seis meses, juntó documentos, cotejo pruebas y entrevistó a todos los dirigentes boquenses, con la excepción de Macri, quien se negó a responder sus preguntas.
Entre las irregularidades comprobadas se mencionaban: desvíos presupuestarios, pagos importantes a empresas sin antecedentes, falta de gestión en la cobranza de transferencias de jugadores como Navarro Montoya y Guerra, irregularidades administrativas, ingresos percibidos por adelantado e incorporación de jugadores por valores parciales, que no incluían las comisiones abonadas a distintos intermediarios, como ocurrió con el pase de Diego Cagna.
Del informe se desprendía un dato que involucraba al jugador más decisivo durante los diez años de gobierno del ingeniero-presidente: Juan Román Riquelme. La aprobación del 80 por ciento de su pase y el de Emanuel Ruiz, por 640.000 pesos a Argentinos Juniors, también demandó el pago de una comisión a la ignota firma Eventos Deportivos de Luis Aguerre y Milton Viera, por 220.000 dólares. Un hecho que se convertiría en moneda corriente en los años posteriores.
4 El vaciamiento de las divisiones inferiores: ACE Sociedad Anónima representa de la manera más acabada cómo se despojó a Boca de una cantidad inmensurable de sus juveniles. En el ejercicio comprendido entre el 1º de julio de 2001 y el 30 de junio de 2002, consta que se destinaron 180.000 pesos al sostenimiento de ACE, la compañía que ubicaba a futbolistas surgidos del semillero en países tan diversos como Inglaterra, México, China y Suiza. El presidente de esa empresa fue Lucio Bernasconi, vocal titular de la comisión directiva cuando se concretó el acuerdo con el club.
Tanto Alfredo Moreno, el delantero goleador que tuvo una presencia fugaz en la Primera de Boca, como Federico Piñata y Luciano González, un par de juveniles menos conocidos, fueron colocados por ACE en el exterior. Las denuncias de supuestos ilícitos en las divisiones menores de Boca datan de mucho antes que se constituyera ACE SA. El 19 de junio de 1996, el economista Miguel Angel Broda, por entonces un personaje clave en el manejo de los dineros de Atlanta, les confió a los socios de este club durante una asamblea abierta: “Herrera (por Martín, el actual arquero de Estudiantes) se quiere quedar en Atlanta, está convencido de que le van a dar el pase libre y nosotros estamos trabajando para poder comprarlo. La verdad, nos cuesta dos jugadores de séptima y quince lucas en negro para coimear”.
Herrera intentaba obtener la libertad de acción en Boca, club al que Broda definiría en aquella reunión efectuada en el estadio de Villa Crespo como “un antro de corrupción”, según consta en una grabación tomada por una audición radial.
5 Boca Sociedad Anónima: Pocos días después de que el equipo conducido por Carlos Bianchi obtuviera la Copa Libertadores ante el Palmeiras, en San Pablo, Brasil, el 21 de junio de 2000, en el club comenzó a circular un anteproyecto de contrato de gerenciamiento. Los potenciales firmantes eran la asociación civil Boca Juniors y la sociedad suiza ISL Worldwide.
El texto tenía nueve carillas, era la continuación de una carta de intención fechada el 5 de junio de aquel año y le otorgaba a la multinacional quebrada en 2001 la explotación de diversos derechos comerciales como la publicidad en el estadio, los contratos con sponsors y proveedores oficiales, la venta de entradas y objetos de merchandising como películas, posters, revistas, libros, monedas alusivas y hasta discos compactos, además de la chance de utilizar la imagen y los nombres de los futbolistas del plantel profesional y, por sobre todo, “los derechos sobre los medios de comunicación relacionados con todos los partidos y otros eventos que tengan lugar en el estadio...”, según rezaba el punto 1.1 del convenio.
Como contrapartida, ISL pagaría 12 millones de dólares por adelantado y el contrato tendría vigencia hasta el 31 de diciembre de 2010. En octubre de 2000, la asamblea de representantes de Boca autorizó a la comisión directiva para que siguiera negociando mejores condiciones con ISL, lo que prueba hasta dónde se avanzó en un proyecto que no terminó de consumarse. Por fortuna para el club, habida cuenta de lo que sucedió al año siguiente con la quiebra de la multinacional. En 2006, durante un juicio que tendrá lugar en Suiza, se ventilará cómo ISL pagó sobornos a dirigentes de la FIFA.
6 Los discriminatorios avales: Macri encaró la reforma del estatuto del club para que los dirigentes avalen con su patrimonio las operaciones que realiza Boca. Su idea original, de pedir garantías por el 20 por ciento del patrimonio neto de la institución, fue reducida por un Tribunal Civil, que bajó al 10 por ciento aquella exigencia. Aún hoy, esta disposición estatutaria sigue vigente, aunque recurrida en la Justicia. Y hay quienes se quejan de que no todos los dirigentes la cumplen, como el vocal Juan Carlos Crespi, quien dio sus avales y a mediados de este año fue separado de la conducción del fútbol profesional cuando llegó Diego Maradona.
7 El paraíso de los intermediarios: Durante el período 1995-2005 Boca se convirtió en un territorio fértil para intermediarios con o sin antecedentes para operar, inscriptos o no en los registros de la FIFA y a quienes se atribuyen diversos negociados en el mercado del fútbol. La lista es larga, pero los más beneficiados por la gestión de Macri han sido: Gustavo Mascardi, desplazado después por su ex socio Fernando Hidalgo; el escribano Gustavo Arribas, amigo íntimo del presidente; Ernesto Petrini, Eduardo Gamarnik, Nicolás Caputo y el propio Lucio Bernasconi, a quien se le reservó el semillero como base de operaciones.
8 El caso Boca Crece: La sociedad anónima opera de manera irregular desde el 30 de junio de 2003, según dictaminó la Inspección General de Justicia (IGJ) el 29 de agosto de este año. Los fundamentos de ese fallo que ha sido apelado por la compañía ante la Cámara Comercial son básicamente dos: que una asociación civil sin fines de lucro como Boca no puede controlar a una SA (tiene hoy el 99 por ciento y no existe “la pluralidad sustancial de socios”, sostiene la IGJ) y que al club le está vedada la compra de acciones que implica asumir “los riesgos propios de una actividad mercantil”. ¿Será por eso que en los dos últimos balances de la institución no figuran liquidaciones de la sociedad anónima que, en 2003, vendió productos por 30.000.000 de pesos?
Boca Crece SA es presidida por el vocal titular Orlando Salvestrini desde enero de 2004, su vicepresidente es Pedro Pompilio (que ocupa el mismo cargo en el club); Jorge Aguilera y Francisco Minieri Saint Beat completan sus autoridades como directores titulares. La compañía se constituyó el 5 de noviembre de 1996 como BO-K SA y sus socios fundadores fueron Inversora de Eventos SA (IESA) –una empresa cautiva del grupo Clarín y José María Sáenz Valiente.
9 Boca mantiene cerradas las calles: El club no ha modificado su postura respecto de las calles que ocupa ilegalmente. Son tres (una cuadra de Wenceslao Villafañe, otra de Aristóbulo del Valle y la restante de Espora), más una parcela que tiene 580 metros cuadrados. Sobre esas superficies que el club usurpa y que Macri hizo casi un botín de guerra en sus disputas políticas con Aníbal Ibarra, se dispusieron espacios para estacionamiento de automóviles los días de partido.
El gobierno de la ciudad tiene a la firma el decreto de desalojo que aún no refrendó Jorge Telerman por algún vicio de forma. En octubre del año pasado se le comunicó a Boca que habían sido rechazadas todas sus apelaciones administrativas. En consecuencia, sólo resta esperar un tiempo incalculable para que los vecinos de la zona cumplan con sus expectativas: la construcción de un paso a nivel sobre las vías del ferrocarril de carga y que se liberen las calles para una mejor comunicación entre el barrio y Barracas.
10 La re-reelección que ni Menem logró: Lo que no consiguió el ex presidente, ahora senador, Macri pudo consolidarlo en Boca gracias a un fallo de la Sala K, de la Cámara Civil porteña, firmado a fines de abril de este año. La sentencia de los jueces Carlos Degiorgis, Carlos Molina Portela y Julio Moreno Hueyo revocó una resolución de la IGJ que declaraba irregulares las postulaciones del ingeniero y del vice Pompilio como cabezas de la fórmula que se autoproclamó sin elecciones en diciembre de 2003.
Ese veredicto del Tribunal motivó un pedido de juicio político para los integrantes de la Sala K ante el Consejo de la Magistratura que ingresó el jueves 28 de abril. En el escrito rubricado por el ex vicepresidente del club Roberto Digón y el abogado Alejandro Gil Domínguez se lee que “el conjunto de graves irregularidades fácticas y groseras violaciones a las garantías constitucionales generan un estado de semiplena prueba respecto de que los magistrados actuantes habrían receptado y aceptado distintas formas de ‘influencias’ del ingeniero Mauricio Macri y del señor Pompilio por sí o por sus representantes y/o letrados”.
Pasaron diez años y dieciséis días desde aquel 3 de diciembre de 1995 en que, por 7058 votos contra 4515, el empresario y actual líder del PRO accedía a la presidencia de Boca. Aún le quedan dos temporadas más por delante en el cargo que le permitió lanzar su carrera política. La banca de diputado nacional que ocupará en la Cámara baja es tributaria del sillón que tiene reservado en la sala de sesiones de la Bombonera. En este escenario disfrutó más de una vuelta olímpica por año, aunque en el Congreso ya no podrá apelar a los títulos deportivos para atribuirse una carrera exitosa.

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