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Lunes, 19 de diciembre de 2005

FúTBOL › UN PENAL QUE CONVIRTIO ROBERTO ABBONDANZIERI LE DIO LA COPA SUDAMERICANA

Boca lo ganó con el último aliento

El partido había terminado empatado en un gol, tras tantos de Martín Palermo en el primer tiempo y Bruno Marioni en el complemento. Pero el desarrollo del encuentro había sido más favorable al equipo argentino, que se encontró con la Copa Sudamericana, su segundo logro en la última semana, luego de que Abbondanzieri atajara dos penales y anotara el suyo.

 Por Juan José Panno

¿Qué hubiera pasado si el árbitro paraguayo Amarilla no le mostraba, allá por el minuto 15 del segundo tiempo, la tarjeta amarilla a Roberto Abbondanzieri, sino la roja? Quizás el final épico habría sido distinto. Pero no hubo roja tal vez porque el destino le tenía reservado el papel de muchachito. Ibarra se aprestaba a patear el penal decisivo, cuando el Pato que había atajado dos quiso ponerle el broche de oro a lo suyo, a la Sudamericana, al año de Boca. Dejame a mí, le dijo. Ibarra lo dejó y Abbondanzieri clavó la pelota contra el palo izquierdo de Bernal, en el medio del corazón de la ilusión de los mexicanos. Se hizo justicia con la resolución de los penales porque el cuadro argentino había sido muy superior en el balance de las tres horas de juego de la final.
El primer tiempo se planteó al revés. Boca parecía que era el que necesitaba ganar para revertir un resultado adverso. De esa manera, Boca era el que tenía la pelota, y Pumas se encerraba en los últimos 30 metros de su campo. Pero curiosamente, las situaciones no tuvieron relación con el dominio del juego, ya que Boca llegó forzado con centros para Palermo.
En una de las pocas subidas que protagonizó Ibarra por el sector derecho, logró ponerse en ventaja. El defensor recibió una falta cerca del área, y generó un tiro libre de riesgo. Le pegó Insúa a media altura y Palermo le dio muy bien, de cachetada con la cara externa del pie izquierdo. En el final de la primera etapa, Boca volvió a acercarse con peligro con otra acción de Ibarra, pero su remate se fue por arriba.
El desarrollo del encuentro se le hizo muy sencillo a Boca en esa primera parte, porque los mexicanos metieron mucha gente atrás y transmitieron un marcado nerviosismo. El que mayor desconcierto exhibió fue Palacios, que se la pasó manoteándose con sus rivales. Con Schiavi tuvo un duelo personal, que incluyó golpes de puño dentro del área.
De esa manera, cada pelota que caía en el área mexicana significaba peligro para el local. Esa fue la fórmula de Boca. El campeón del Apertura finalizó la etapa corriendo mucho y realizando todo el desgaste.
El segundo tiempo fue una verdadera final, nada que ver con el primer período. De arranque, los mexicanos impusieron otra actitud, y en 10 minutos lo pasaron por arriba a Boca. Hicieron un gol en un penal medio raro, una mano de Schiavi que no dio la sensación de ser intencional, metieron un tiro en el travesaño, rematado por Augusto, y seguramente supusieron que Boca estaba entregado física y anímicamente. Pero no. Boca, como si hubiera cambiado el aire, reaccionó y con mucho amor propio empezó a dividir la pelota en la mitad de la cancha y desde los 20 minutos del complemento volvió a manejar la situación como en el primero. Tuvo varias llegadas en las que pudo liquidar el partido: dos cabezazos de Bilos, una pelota que en la misma línea le sacó Galindo a Palacios, quien la había picado en el área chica y, la más impactante, un remate de media distancia de Delgado que dio en el palo.
También los mexicanos tuvieron en un contraataque una pelota que Iñíguez pudo haber convertido en el gol de la victoria, pero que Abbondanzieri despejó yendo abajo con la mano fuera del área, por lo que se ganó la amarilla. Los mexicanos pedían la roja, pero no era el último hombre.
Boca mereció ganar el partido, fue superior, gustó más, y sacando ese arranque del segundo tiempo, siempre fue más que su rival. Los penales fueron otra historia. La historia del muchachito, la de Abbondanzieri. Pato a pato, Boca se quedó con todo.

BOCA-1
Abbondanzieri -10
Ibarra-7
Schiavi-6
Díaz-6
Krupoviesa -5
Battaglia -5
Gago -7
Bilos -6
Insúa -5
Palacio -6
Palermo -6
DT: Basile
PUMAS-1
Bernal -7
Castro -5
Beltrán -6
Verón -5
Pineda -5
Palacios -4
Galindo -6
Augusto -7
Da Silva -6
Botero -5
Marioni -6
DT: España
Estadio: Boca.
Arbitro: Carlos Amarilla (Paraguay).
Goles: 31m, Palermo (B); 54m, Marioni (P), de penal.
Cambios: 46m, Iñíguez (7) por Da Silva (P); 70m, Ledesma por Gago (B); 79m, Cardetti por Botero (P); 85m, Barros Schelotto por Bilos (B); 87m, Delgado por Palacio (B).

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Palermo ya ensayo el toque sutil para anotar el gol de Boca.
 
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