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Sábado, 7 de diciembre de 2002

EL PROYECTO DEL PARQUE CABALLITO. HISTORIA DE UNA GESTIóN PARTICIPATIVA.

La construcción del vacío

Por Matías Gigli

A nuestra ciudad le quedan pocas instancias para sumar nuevos metros cuadrados de espacios públicos, aunque falta le hacen y mucho. La red ferroviaria, con el correr de los años, se constituyó en un gran territorio vacío, liberado de la especulación inmobiliaria. Gracias a eso ha quedado sin macizar, como el resto de la ciudad.
Es ahora, después del traspaso de 25 hectáreas del Ferrocarril Sarmiento al Estado, que el Corredor Oeste se convertirá en un gran pulmón forestado y con actividades recreativas. El Organo Nacional de Bienes del Estado (Onabe) es el actual poseedor de las tierras que están a punto de ser definitivamente otorgadas al Gobierno de la Ciudad.

Unir el norte con el sur
En el proyecto se conectarán las calles del tejido urbano desde el norte hacia el sur que hoy, vías de por medio, se conectan a través de pocos enlaces. A medida que se vaya concretando el soterramiento de las vías del tren, que actualmente sí están en uso, se irá permitiendo la conexión a nivel cero de ambos sectores de la ciudad. En el sentido este-oeste se extenderá el parque.
El punto de partida del actual trabajo fue el trabajo ganador del Concurso Nacional de Anteproyectos. Sus autores, Pablo Rozenwasser y Daniel Silberfaden, se habían planteado el tema un año atrás.
El proyecto reúne por primera vez en una misma mesa de trabajo a la Dirección de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente de la Ciudad, a entidades barriales y a un gran número de vecinos que, junto a los arquitectos autores del anteproyecto, trabajan en conjunto.
Sobre la premisa de responder a las necesidades del barrio, valiéndose de recursos viables desde el punto de vista del mantenimiento y acordes con un planteo económico posible, se está trabajando actualmente. Se estima que en los primeros meses del próximo año estarán terminados los pliegos para las licitaciones.

Adiós a las vías
Los trabajos de limpieza de los terrenos incluyen el retiro de las vías de los ferrocarriles. Pero algo de la historia del lugar va a quedar para las nuevas generaciones: puentes peatonales y una torre de señalización se dejarán en su lugar como parte del futuro parque. La idea es forestar estas hectáreas con especies autóctonas; avenidas con tipas chaqueñas, álamos y otras especies que, además de ser hermosas, tienen la ventaja de crecer fácilmente. Dentro del parque, las actividades recreativas, paseos y espacios comunitarios coexistirán con áreas deportivas.
La ciudad se fue extendiendo y densificando por décadas. Recién en los últimos años se han proyectado y, en algunos casos, construido nuevos espacios para la recreación y el ocio. Pero más notable aún es que el Parque Caballito se encuentra en el centro de nuestra ciudad, lejos de Palermo y la costa de nuestro río.

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