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Sábado, 11 de enero de 2003

Para los estudiantes

Miguel Angel Roca inauguró
el año pasado una serie de
edificios para el campus
universitario cordobés.
Una obra notable,
especialmente para una
institución del estado
en tiempos de crisis.

 Por Mariano Blejman

Por Matías Gigli

Miguel Angel Roca cierra otro ciclo en su prolífica carrera. Dejó el decanato de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Córdoba, una casa de estudios que durante este período se amplió y aumentó el numero de facultades y carreras. Roca fue el arquitecto a cargo de los proyectos de expansión del campus urbano universitario, a diez cuadras de la plaza San Martín. Un libro editado por L’Arca Edizioni, University Works 1993-2002, es un testimonio de estos trabajos, obras inéditas o por lo menos poco conocidas para los porteños.
A la vez, el libro es testimonio de algo insólito: que una universidad nacional, estatal, haya inaugurado nuevas sedes con un nivel de arquitectura digno de remarcar en 2002.
Roca, con una arquitectura sólida, maneja el hormigón como materia y recurre a formas contundentes para definir volúmenes dentro de un gran parque. No es contextualista, simplemente hace arquitectura dialogando con el verde. Cada obra de este espacio cordobés es singular, no se trata de una serie. Son edificios con un lenguaje propio a los que une un repertorio limitado de materiales: hormigón, vidrio y madera, además de los árboles.

El campus
La Universidad Nacional de Córdoba tiene gran parte de sus edificios dentro de un arbolado campus, un parque realmente cercano al centro de la ciudad y lindero con el Parque Sarmiento, la Casa de Gobierno y el Barrio Rogelio Martínez. Es parte de la ciudad y es un espacio de circulación abierta. No está aislado, no tiene las características de isla o de península en donde están recluidos los impredecibles estudiantes.
El campus es una fracción del original Parque Sarmiento y sigue siendo un parque público a pesar de sus funciones universitarias. El parque tiene un gran parecido a los bosques de Palermo y el motivo es obvio: también fue proyectado por Carlos Thays en 1889, bajo la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento.
Junto con el barrio Nueva Córdoba, el Parque Sarmiento fue proyectado para cubrir las necesidades de expansión de la ciudad. El crecimiento hacia el sur reflejó la pujanza de aquellos años.
La ciudad universitaria desde la década del cuarenta cuenta con sus edificios implantados en el parque. Desde ejemplos neoclásicos de las primeras épocas, pasando por una arquitectura de los años setenta, las distintas carreras y facultades se reparten entre el centro de Córdoba y el parque.

Las nuevas facultades
Miguel Angel Roca proyectó una serie de nuevos edificios para facultades en el transcurso de su gestión como decano de la Facultad de Arquitectura.
Después de años sin un desarrollo edilicio, la Universidad encaró la construcción de nuevos edificios para albergar a facultades y carreras que necesitaban una rápida expansión para cubrir sus necesidades. Roca, junto a un equipo de arquitectos, desarrolló los proyectos que están ubicados a lo largo del parque. De esta forma y con la incorporación de las nuevas sedes de Derecho, Psicología, Ciencias de la Información, Escuela de Artes, Teatro experimental de la Escuela de Artes, Medicina, Odontología, Trabajo Social y Posgrado de Economía, refuerza con el incremento de obra construida lo que en un principio dio el nombre al lugar y que ahora está bien justificado: un campus universitario.

Información
El edificio se organiza a partir de dos ejes circulatorios contrapuestos. Uno articula toda la vida interior de la escuela con remates vidriados y está coronado por una gran lucarna horizontal hacia el norte, la que se desarrolla como un plegado en paramentos verticales y losas. El otro conecta el viejo edificio hacia el sur. Las funciones significativas se alojan sobre la fachada norte, en dos volúmenes, uno con anfiteatro y el otro con la sala de biblioteca, sala de consejo y área directiva en el primer piso. Las L de los parasoles indican funciones unitarias. Decanato, biblioteca, consejo.
En el sector sur se alojan las aulas de diversas capacidades (200, 150, 100 personas), con iluminación continua a la altura de las visuales de los alumnos y remates en aberturas cuadradas enmarcadas por parasoles, nuevamente en L, en el sector del pizarrón. Los dos ingresos, uno hacia la ciudad y otro hacia el campus, están calificados por marquesinas en forma de L.
Este edificio se erige, explica Roca, en puerta de la ciudad universitaria, con muros a cinco y quince grados, respectivamente, que acogen el bosque. Los volúmenes tienen una piel de vidrio verde.

Odontología
La obra nueva es un anexo al edificio que aloja la sede educativa y la clínica odontológica. Es un auditorio de usos múltiples, para reuniones académicas, congresos y conferencias, que también se alquila para espectáculos y cuenta con cabina de proyecciones y vestuarios.
La sala tiene un foyer que se conecta por un cuello vidriado hermético y con visuales a la sala de proyecciones, y que cuenta con un bar. Al auditorio en sí lo complementan aulas de debates de menor dimensión e integrables de a dos o tres. Un pequeño volumen de apoyo administrativo completa el ala, que cierra una plaza conformada por dos barras que enmarcan un pequeño bosque de jacarandaes. Los volúmenes alargados están cerrados por pircas de piedra. La sala auditorio es de hormigón visto, revestido de cedro en el interior.

Escuela de Artes
La escuela de artes cuenta ahora con cuatro galpones articulados por un hall transparente que comunican los departamentos de cine, plásticas, teatro y música. Uno de los galpones aloja el set de cine en su planta baja, con cabinas de grabación balconeando y salas de producción y multimedias. Plástica usa su planta baja como sala de exhibiciones y oficinas, con un primer piso en doble altura con iluminación cenital que funciona como taller.
La carrera de teatro tiene una sala experimental y un taller de escenografía. El cuarto galpón se define como un teatro para doscientas personas con escenario a la italiana. Todos los edificios son de hormigón armado, coronados por envolventes de chapa preoxidada.

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La notable sala del teatro experimental, parte de la escuela de artes de la universidad nacional de cordoba, y uno de los notables espacios de hormigon y vidrios que dejan entrar el parque a los edificios del campus.
 
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