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Sábado, 25 de junio de 2011

Patrimonio en campaña

 Por Facundo de Almeida

La semana pasada mencionábamos la presencia de la cuestión patrimonial en los discursos de campaña electoral. Las movilizaciones en Mar del Plata y el fallo ejemplar de la Suprema Corte de la Ciudad de La Plata –que por primera vez protege un entorno patrimonial completo, como es el casco fundacional de la capital bonaerense– amplificaron su impacto en tiempos electorales.

En la ciudad de Buenos Aires algunos de los candidatos a jefe de Gobierno incluyeron en sus discursos la necesidad de proteger el patrimonio, algo que hace tan solo cuatro años hubiera sido impensable. Hubo honrosas excepciones como la de Enrique Olivera, que tuvo el tema en su agenda desde la etapa en que fue jefe de Gobierno, impulsado por la entonces secretaria de Cultura Teresa Anchorena, y que luego retomaron ambos con mayor ímpetu en su gestión como legisladores.

¿Qué ha pasado? ¿Los políticos porteños han adquirido una repentina conciencia patrimonial? Seguramente no. Pero lo que ha quedado en evidencia en estos días es que la preservación del patrimonio arquitectónico se ha incorporado como un tema más en la agenda política, y los candidatos repiten lo que los ciudadanos quieren escuchar.

Recursos de amparo, movilizaciones, teatralizaciones callejeras, multiplicación de organizaciones “en defensa” y “por la preservación” del patrimonio, reuniones, asambleas y más reuniones hicieron que legisladores, funcionarios y candidatos comiencen a repetir como una letanía la necesidad de proteger el patrimonio arquitectónico.

En una misma semana, y en plena campaña para elegir jefe de Gobierno, legisladores y comuneros realizaron dos reuniones en las que los referentes políticos locales fijaron sus posiciones sobre el tema. La primera, convocada por el legislador Eduardo Epszteyn, reunió a la “Agrupación Salvemos el Barrio” de Villa Pueyrredón y Agronomía, Proteger Barracas Asociación Vecinal y Vecinos de Villa Santa Rita, demostrando que el tema patrimonial atraviesa toda la geografía porteña, y que no es una preocupación de los “snobs” de Recoleta, como en algún momento se intentó encasillar.

La otra, denominada Queremos Buenos Aires, reunió a las principales fuerzas políticas en campaña, con la excepción del PRO, y allí presentaron sus propuestas ambientales, en una jornada vecinal abierta, de la que participaron más de 150 vecinos de Capital y del Gran Buenos Aires.

Esta convocatoria deja en evidencia varias cuestiones: la preservación del patrimonio arquitectónico forma parte del medio ambiente y por lo tanto son aplicables sus instrumentos de protección; los candidatos ya no pueden obviar definirse –explícita o implícitamente, como el PRO–; y lo más importante es que no se trata de una simple moda pasajera –como preferirían los, hasta hace poco anónimos, funcionarios responsables de proteger el patrimonio–, sino una cuestión política que no puede tratarse tras un escritorio.

El arquitecto Osvaldo Guerrica Echevarría, uno de los organizadores de la reunión, repasó la propuesta que desde 2009 impulsan las 84 instituciones que integran la red: declarar la emergencia urbano-ambiental en todo el territorio del Area Metropolitana Buenos Aires, conformar un organismo interjurisdiccional que efectúe un diagnóstico de la situación y el desarrollo de un Plan Urbano con mecanismos de real participación y control ciudadano.

Los candidatos, por su parte, fijaron posición. Ricardo López Murphy, de Convergencia Federal, calificó que “la megalópolis creció más de lo razonable” y que alcanzó un “desorden funcional” que “pasa a ser extremadamente costoso”. Por eso buscará: impedir que crezca la población en la metrópolis; cuidar las reservas naturales como paseos para la Ciudad; potenciar el transporte ferroviario metropolitano y evitar el ingreso masivo de autos particulares; enfrentar a los factores de contaminación. Esto incluye cumplir con el fallo por el saneamiento del Riachuelo, liberar el camino de sirga, mejorar las tecnologías por unas más limpias y ejecutar un plan de vivienda social estimado en 30.000 unidades; y terminar con el fomento al uso de energía para reducir la contaminación energética.

En apoyo a la fórmula Filmus-Tomada del Frente para la Victoria, la candidata a legisladora María José Lubertino (Espacio Abierto) consideró que “la gestión de Macri es un franco retroceso”. En contraposición, prometió profundizar la línea de “proyectos presentados con Selser y otros diputados como los que promueven las compras verdes y las construcciones sustentables”.

El candidato a vicejefe que acompaña a Silvana Giúdici en la fórmula de la UCR, Claudio Augugliaro, dijo que en congruencia con los proyectos de ley presentados por su bloque, su plataforma aboga por “revertir el peso del estado nacional frente a los municipios y el gobierno de la Ciudad”, fomentar mayor autonomía de la Acumar y consensuar un Plan Estratégico regional como se hizo en Rosario y su conurbano.

María Eugenia Estenssoro, candidata a jefa de Gobierno por la Coalición Cívica, propuso: recuperar los espacios verdes que son de dominio nacional y parquizar las riberas y los parques Indoamericano y Roca, que hoy se encuentran en estado de abandono; sanear el Río de la Plata, que es sumidero y a la vez toma de agua; sancionar e implementar leyes que protejan el patrimonio arquitectónico y que prohíban “que las torres tapen el sol”; y la planificación para la zona sur.

Marcelo Ramal, candidato a legislador por el Frente de Izquierda, arremetió: “El desquicio del espacio urbano forma parte de una explotación laboral. Si no se combate el capital financiero e inmobiliario, será demagogia ambiental”. Por ello promoverá: terminar con cajas paralelas y disolver las corporaciones Buenos Aires Sur, Puerto Madero y Autopistas Urbanas; gestionar un presupuesto único para la vivienda social, los espacios verdes públicos, espacios culturales gratuitos; definir el suelo como patrimonio social; y convocar a un Congreso Urbano Ambiental Metropolitano. “El Plan Urbano Ambiental solo benefició a la Sociedad Central de Arquitectura”, afirmó, y propuso delegar el control y las habilitaciones para la construcción en las Comunas.

Los candidatos a jefe y vicejefe por Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas y Jorge Selser, ratificaron su compromiso con la protección del medio ambiente y del patrimonio cultural, expresando que el diputado de espacio Adrián Camps “presentó 54 proyectos de ley en solo año y medio” con esta visión.

Los organizadores convocaron a votar con conciencia, sobre todo porque el 10 de julio también se elegirá a los primeros representantes comunales que tienen el desafío de territorializar estas políticas públicas.

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