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Jueves, 15 de mayo de 2008

ENTREVISTA A CARL “A.C.” NEWMAN, DE NEW PORNOGRAPHERS

“Nunca voy a aproximarme al genio de Borges”

Su reciente disco, Challengers, acaba de ser editado en la Argentina. Por ello, su autor atiende el llamado del NO y sorprende citando al escritor argentino: “Me parece interesante intentar llenar de ideas mis canciones como él llenaba sus cuentos”.

 Por Roque Casciero

“Tenemos muchas ganas de ir para allá.” La frase ya es un lugar común en las entrevistas con músicos extranjeros, al punto que a veces hasta da pudor publicarla. Pero no es el caso cuando el que habla es Carl “A.C.” Newman, cerebro de los New Pornographers, quien confiesa que en los últimos tiempos leyó a muchos autores sudamericanos, que se siente fascinado con la cultura de esta parte del planeta y que por eso le importa llegar hasta aquí con su música. “Sé que nunca voy a aproximarme al genio de Jorge Luis Borges, pero me parece interesante intentar llenar de ideas mis canciones como él llenaba sus cuentos: en un texto breve creaba todo un mundo”, explica. “El y Julio Cortázar son mis escritores argentinos favoritos. Supongo que son los más conocidos en todo el mundo y otros escritores los mencionan entre lo que hay que leer sí o sí. A Cortázar, por ejemplo, empecé a leerlo porque era el favorito del mexicano Roberto Bolaño, que me gusta mucho.”

Ok –aunque no hay confirmación de una visita–, nada de frases hechas, entonces. Lo cual tiene mucho que ver con una banda formada casi por casualidad en Vancouver, Canadá, con integrantes de otras bandas que se reunieron para un esfuerzo colectivo. Les salió tan bien que, lo que para la mayoría de ellos era un proyecto paralelo, pasó a ser el espacio ideal para volcar su creatividad y su talento. No se guíen por el nombre de la banda, porque no hay nada de ese in your face de la pornografía en la música del grupo: incluso cuando las melodías son directas y entradoras, siempre hay algo fuera de foco o con la iluminación inadecuada. Y eso, precisamente, es lo que hace encantadores a los New Pornographers. En cuatro álbumes, Newman y los suyos (entre quienes está la diosa altcountry Neko Case, famosa en el norte por peso propio) han construido canciones en las que se bifurcan los senderos del power pop, el indie rock y el folk. Challengers, el más reciente, acaba de ser editado en la Argentina y es por eso que el pelirrojísimo cantante, autor, multiinstrumentista y productor atiende el llamado del NO.

–¿Es habitual para vos tomar ideas de la literatura, como lo que mencionaste acerca de Borges?

–Sí. Por ejemplo, me gusta cuando los escritores evocan algo a lo que no se puede acceder, como el sentimiento sobre una idea más que la idea en sí misma, algo que no es exacto, poco claro. Y me gusta componer canciones que tengan esa cualidad. Básicamente, que son difíciles de comprender. Me gusta que las canciones sean un poco como un rompecabezas.

–En una crítica a Challengers decían que sos demasiado cerebral como para escribir canciones emotivas. ¿Qué pensás de eso?

–Ehhhh, no sé. No diría que eso es correcto, porque este disco tiene canciones que son muy emotivas. Challengers es una canción de amor bastante directa sobre la chica con la que terminé casándome. Es cierto que nada de lo que escribo es “she loves you, yeah yeah yeah”, ni nada por el estilo... La canción Adventures in Solitude, que tiene una letra un poco extraña, para mí tiene un feeling muy emotivo. Además creo que se puede ser cerebral y escribir canciones emotivas, mucha gente lo hace. Quizás a nosotros no nos salga, no sé... La gente inteligente también se entristece y se enamora, no es patrimonio de los idiotas (risas).

–Dijiste que varias canciones del disco son literalmente sacadas de tu vida y recién mencionaste haber escrito para tu esposa, a la que nombrás en Go Places. Eso no es nada usual en vos.

–En realidad fue un cambio que decidí. Challengers y Go Places son, básicamente, canciones de amor para mi esposa, y nunca había hecho algo así antes, como tampoco poner el nombre de una persona real. Cuando compuse, traté de hacer algo que nunca hubiera hecho antes, quería ser un poco más directo. Lo mismo pasa con Adventures in Solitude, que tiene que ver con algo triste que pasó en mi familia: quería escribir una canción sobre eso, cosa que nunca había hecho antes. La letra es un poco vaga, no es una historia muy clara, pero para mí es muy personal. Esas tres canciones son muy personales, a veces se me hace un nudo en la garganta cuando las canto porque las siento muy cercanas.

–En tu página web dicen que antes de este disco desapareciste durante cuatro meses y que te encontraron viviendo en Brooklyn...

–Eso fue un invento mío (se ríe).

–Pero también mencionás que el disco tiene dos canciones “neoyorquinas”. ¿Hubo alguna motivación artística detrás de tu decisión de mudarte a esa ciudad?

–No, me mudé por una chica, aunque sí existen razones artísticas para estar aquí. Es un centro increíble, con muchos músicos y escritores buenísimos, entonces es muy excitante e inspirador estar en un lugar donde están sucediendo tantas cosas en términos creativos. Quizá sea algo puramente psicológico, pero es inspirador.

–Tu mudanza debe haber hecho más complicado juntar a la banda, que ya tenía problemas en ese sentido.

–Sí, es verdad, pero siempre fue complicado. Ya estamos acostumbrados y no nos molesta. Nuestro baterista acaba de mudarse a una granja en el medio de Canadá, así que seguimos dispersándonos cada vez más. Pero nos funciona porque siempre fuimos así.

–Ya que lo mencionás, sé que odiás que se refieran a la banda como un “colectivo”, pero el funcionamiento es bastante diferente al de la mayoría de los grupos de rock.

–Siempre es difícil porque estamos en lugares distintos, pero por otro lado se simplifica porque todos tenemos otros proyectos. A veces hay muchas peleas cuando todos los integrantes están en una sola banda, que no es nuestro caso. Por ejemplo, cuando hacemos un disco, es muy raro que estemos todos juntos al mismo tiempo en el estudio.

–Pero, ¿cómo hacés para sentirte parte de una banda trabajando de ese modo?

–En realidad no es tan extraño, porque cuando hacés un disco con cualquier banda generalmente no están todos los integrantes en el estudio. Siempre hay un par de líderes del proyecto y otros que hacen su parte y se van. Nosotros somos así, simplemente que cuando alguien se va no sólo se va del estudio sino que viaja a otra ciudad, u otro país.

–Neko Case tiene una carrera solista muy exitosa. ¿Cómo se las arreglan para que ella siga siendo parte de la banda?

–Bueno, a ella le encanta ser parte de los New Pornographers, ésa es la razón principal por la cual sigue con nosotros. Está muy ocupada y muchas veces debemos tocar sin ella, entonces Kathryn (Calder, sobrina de Newman) se hace cargo de todas las voces femeninas.

–En los últimos años aparecieron varias bandas con una formación similar en Canadá, como los Broken Social Scene o Arcade Fire. ¿Por qué creés que sucedió?

–No lo sé. A veces las cosas suceden azarosamente. ¿Por que las bandas de Seattle empezaron a tocar grunge? Vaya uno a saber... Es una especie de zeigeist. Y estoy muy sorprendido por los paralelos que tenemos con Broken Social Scene. Tenemos en común pequeños detalles raros, como tener cantantes femeninas que se hacen muy famosas por las suyas: ellos tienen a Feist y nosotros a Neko Case. Creo que si quiero hablar con alguien sobre cómo es ser parte de una banda, son los únicos que podrían entenderme.

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