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Jueves, 15 de abril de 2010

ENTREVISTA A FIELDY, BAJISTA DE KORN

“Es asombroso que hoy siga vivo”

A DIAS DEL DEBUT DE KORN EN EL LUNA PARK, FIELDY –O REGINALD ARVIZU–, MUCHACHO DE LAS TRENZAS CAIDAS Y RESPONSABLE DE CAMBIARLE EL SONIDO A LA MUSICA PESADA, ESTA INQUIETO POR LA SALIDA DE KORN III: REMEMBER WHO YOU ARE.

 Por Daniel Jimenez

Si Fieldy hubiera nacido en la Argentina, se diría que es un tipo de cuarenta años que “las hizo todas” y que “fue y vino” varias veces. En una carretera llena de alcohol, drogas, vicio y rock, el bajista de Korn pisó el acelerador y casi pasa de largo en una curva cerrada, hasta que detuvo su loca marcha en... los brazos del Señor. Así es. Fieldy le vio la cara a la parca y, a diferencia de Robert Jonson, se ve que no le gustó mucho y dijo: “Esto no es para mí”. Entonces se sintió “renacido” en Cristo y cambió su destructiva forma de vida por una más... sana. En su libro Got the Life: My Journey of Addiction, Faith, Recovery and Korn, este nativo de Bakersfield, California, se hace cargo de su pasado malévolo y aclara que si mencionaba “todos” los detalles de su vida “probablemente pensarían que yo debería estar en la cárcel, pero estaba bajo unas cadenas, destruyendo todo lo que pudiera traerme amor”. Qué tal.

A días del debut de Korn en el Estadio Luna Park (se bautizaron en River en un furibundo show en el Quilmes 2008), Fieldy –o Reginald Arvizu–, el muchacho de las trenzas caídas y el responsable de cambiarle el sonido al universo de la música pesada desde sus cuatro cuerdas, está inquieto. En junio saldrá a la venta Korn III: Remember who you are, noveno disco de la banda, del cual se desprendió el martes pasado Oildale, su primer corte. Se sabe que desde la grabación de Untitled en 2007 las cosas dentro de Korn no estuvieron muy tranquilas: cambio de caras, proyectos paralelos (el bajista tiene otro grupo llamado StillWell) y rumores que señalaban el alejamiento del histórico guitarrista James “Munky” Shaffer –miembro fundador junto a Fieldy y el cantante Jonathan Davis– calentaron el soñoliento ambiente metalúrgico. Por eso la salida del álbum es un buen motivo para alejar fantasmas. “Este es un buen momento de Korn; sonamos mejor que nunca”, asegura. Habrá que creerle.

–En junio sale el nuevo disco. ¿Cómo están armando la lista ahora?

–Estamos tocando muchas canciones que no tocábamos desde hacía muchos años. A través de Internet les pedimos a los fans que eligieran esas canciones que querían escuchar, y en algunos casos debimos aprender a tocarlas otra vez porque hacía mucho tiempo que no las repasábamos. Creo que hoy tenemos uno de los mejores sets de toda nuestra carrera, y lo digo en serio.

–Para Korn III: Remember who you are volvieron a trabajar con Ross Robinson, el productor de sus dos primeros discos. ¿Cómo fueron las grabaciones, teniendo en cuenta que él es un viejo conocido?

–En cierta forma me sentí como volviendo a aquellos tiempos. Y todos queríamos sentir otra vez esa sensación de estar juntos en una banda de rock, y ensayar, y meternos en el estudio y hacer canciones. Fue un placer sentir eso, realmente. Y Ross nos entendió a la perfección.

–¿La creación de un disco nuevo de Korn es un desafío o una presión interna?

–Creo que la presión más grande la tuvimos allá por 1994 o 1995, y la superamos; lo hicimos. Pero estamos en un punto de nuestra carrera que si decimos “hey, volvamos a trabajar como en los primeros ‘90” o “hagámoslo con el mismo productor”, lo podemos hacer y no termina siendo una presión, aunque siempre, cada paso, es un desafío. Hacemos lo que queremos y supongo que esta vez los fans de la old school estarán contentos.

–¿Qué significó la publicación del libro para vos?

–Demasiado. Porque es realmente asombroso que hoy siga vivo. Estos años han sido por momentos muy duros... abusé durante siete días a la semana por un lapso de veinte años. Entonces, cuando te ponés a pensar en eso, te das cuenta de que es un milagro que esté vivo. Pero me pude recuperar y hoy llevo una vida saludable.

–Acostumbrado a trabajar con música, ¿cómo te organizaste para hacer el libro?

–Primero me senté a conversar con la escritora, Laura Morton. Y durante un año y medio hablamos por teléfono para que no se perdiera el proceso del libro. Cuando estás de gira y ya no vivís el lado oscuro de la vida, como solía ser, te ves en la necesidad de reemplazar con algo eso que no está. Y pude reemplazar lo que no estaba con la literatura.

–¿Cuáles eran tus principales excesos?

–Antes de que pudiera tomar alcohol o drogas, comía mucho, y eso me llevó a aumentar de peso porque me metía comida todo el día. No podía entender qué pasaba cuando mis padres peleaban. Hoy, a la distancia, puedo ver que eso pasó porque mis padres se la pasaban de fiesta. En ese momento si me agarrabas borracho, tal vez te habría matado. Si no fuera por la música probablemente estaría muerto.

–¿Cómo surgió la necesidad de armar StillWell?

–Fue porque tenía muchas ganas de hacer otras cosas, por eso sacaremos un álbum llamado Street Metal, donde toco un poco la guitarra y obviamente el bajo. Voy a sacar además un disco solista con cosas de bajo y con algunos toques de jazz, pero ahora tengo bastante trabajo con Korn.

–Van a tocar en el Estadio Luna Park, que es un predio cerrado. Teniendo en cuenta el volumen que se suele utilizar en un show de Korn, ¿recomendás tapones para los oídos?

–Nosotros solemos tocar a un volumen alto y nuestro público suele volverse muy loco. Sabemos que en la Argentina tenemos un público increíble y que quieren escucharnos, así que si tenés miedo de que te molesten los oídos, yo te diría que te quedes atrás.

* Korn se presentará el domingo 18 de abril en el Estadio Luna Park, Bouchard 465, Ciudad de Buenos Aires. A las 21.

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