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Jueves, 27 de mayo de 2010

CANCIONES MUNDIALISTAS

Para 2014, ¡una de Sepultura!

Las canciones oficiales de las Copas del Mundo nunca se caracterizaron por ser muy buenas y mucho menos rockeras.

 Por Luis Paz

”Give me freedom, give me fire.” Es viral el modo en el que se te mete el tema Waving Flag, del somalí K’naan Warsame, himno bilingüe de Sudáfrica 2010. Y un fiasco lo que hizo David Bisbal para la versión castellana. Hasta La Copa de la Vida, aquella que Ricky Martin hizo desde el closet para Francia ‘98, pegaba más. Igual, todo bien: la de la novia de Antonio de la Rúa, Waka Waka (This Time for Africa) es igual de mala. ¿Y qué diantres es eso de waka waka? Es una canción para el Mundial, ¡no para el PacMan!

En fin, más allá del extremo carácter pop playero de la canción de Warsame, vuelve a ser evidente que Un’estate italiana, la gloriosa canción de Italia ‘90, fue una genialidad pop romanticona. No en vano una compañía de telefonía celular la reutilizó en el camino a Alemania ‘06 en una publicidad televisiva plagada de antihéroes panzones, peludos y pataduras.

El que se quedó con las ganas de que su Grito Mundial tuviera sello oficial fue Daddy Yankee, que también bautizó Daddy Yankee Mundial a su reciente onceavo disco. Y el que seguramente esté de buen humor, aun cuando la FIFA ni debe haberse enterado de su canción 120 monedas, es el entrador cantautor Zambayonny, autor del texto “Por un Mundial sin periféricos”. En el tema, el escatológico trovador asegura: “El sueño de los héroes, las luces del estadio y los goles más urgentes se hicieron en mi barrio”.

Por el lado del humor, el ingenio de los hermanos Lipszyc regaló en Alemania ‘06 el efectivo Coupe de boule, un single esquizofrénico sobre el recordado episodio Zidane-Materazzi del que vendieron 75 mil copias apenas unos días después del recordado cabezazo. El genial Alfredo Casero estuvo a punto de musicalizar Corea-Japón ‘02 con Shimauta, pero no hubo suerte y se quedó a pedir Pizza conmigo. En la vía beat, México ‘86 cantaba “¡El mundo unido por un balón!”, y tuvo a The Final Countdown (Europe) como plan B. En la senda espiritual, Estados Unidos ‘94 aportó el gospel Gloryland, rara cruza de la Electric Light Orchestra con cursilerías varias. Para Brasil 2014, ¿no podrá ser una de Sepultura?

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