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Jueves, 12 de abril de 2012

BRUJERíA, METAL EN ESPAñOL PARA EL MERCADO SAJóN

Poder latino

La historia de cómo un grupo de death metal formado por consagrados que cantan en español resultó ser un producto vendible.

 Por Mario Yannoulas

Como en esas películas en las que el inmigrante atraviesa la frontera arriesgándose a ser fusilado a quemarropa, y tal como sucede en la vida real, Brujería nace de las trincheras culturales del primer mundo. Que el grupo de grincore haya brotado a fines de los ‘80 como respuesta a la severa discriminación que sufría el pueblo latino en terreno norteamericano no impidió que poco más de diez años después la industria les diera una golosina al nominarlos para un Grammy. Tal vez los rostros cubiertos de sus músicos y su empecinamiento por cantar en español fueran uno de esos datos kitsch que toda ceremonia posmoderna de alto vuelo debiera tener, aunque ellos jamás se presentaron.

Formada en sus inicios por figuras tan relevantes como Jello Biafra y Dino Cazares, la banda no pasó lo suficientemente inadvertida para el mercado norteamericano, que los recibió como un dato curioso. Un grupo de death metal formado por consagrados que cantan en español resultó ser un producto vendible. Muchos otros podían captar el mensaje: el idioma funcionaba como una contraseña, un código de emancipación frente a la autocracia del cosmos norteamericano sobre los hispanoparlantes. Hoy, Brujería está formado por Juan Brujo en la voz, el cubano Pat Hoed, Shane Embury de Napalm Death, Jeff Walker de Carcass y Adrian Erlandsson, ex Cradle of Filth. Al respecto de los continuos cambios de formación, Juan Brujo explica: “Todos somos amigos, y de repente todos quieren tocar en el grupo. ‘Dale, déjame tocar’, te dicen. Siempre termina pasando que el que se mete en la banda es el que no tiene que salir de gira con la suya. Pero después todo sale rápido, al ser amigos es más fácil hacer música. De todas formas lo que hacemos no tiene tanto la intención de tomar la estética del death metal sino de parecerse a los clásicos corridos mexicanos: en realidad, esto de contar una historia es un tanto diferente al mundo del death metal”.

De cualquier manera, para el cantante la realidad de los latinos en el país del Norte no es tan agobiante como cuando la banda entró en actividad. El nuevo gran problema sería el del narcotráfico, y ahí estaría el leitmotiv del próximo disco, el primer LP en más de diez años, que estaría listo para diciembre. Sin embargo, allá por los primeros ‘90, el panorama era distinto. Fue así que al tener cara a cara al entonces gobernador de California Pete Wilson –famoso por su homilía racista– en la fiesta de los Grammy de 1992, el funcionario se dio vuelta para cubrir a su mujer y así evitarle el mal trago de tomar contacto con un latino. A Juan la policía lo retiró del recinto y un par de meses después salieron a la luz proyectos de ley que endurecían la postura contra los mexicanos radicados en ese estado. “Llamé a mis compañeros y les dije que el disco había que sacarlo ya, que el tipo se quería poner para presidente.” Así surgió la canción Raza odiada, en la que simulan asesinar a Wilson. “Cuando empezamos, allá por el ‘89, nuestros problemas eran más graves de lo que son ahorita. Había más discriminación. Poco a poco están mejorando las cosas en relación con los latinos acá en los Estados Unidos; lo único que está peor es el tema de los carteles de drogas allá en México. Pero acá los políticos no están haciendo más esas campañas tan duras y xenofóbicas. La verdad es que no hay problemas tan graves de que hablar, como era antes. Más bien depende de dónde vivas: aquí en Los Angeles todos hablan español o spanglish, y hasta los americanos entienden cada vez más español”, cierra Juan.

* Brujería se presenta este domingo desde las 19 en El Teatro de Flores, Av. Rivadavia 7800.

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