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Jueves, 3 de mayo de 2012

THE KOOKS

“Es nuestro disco más amable”

El cantante Luke Pritchard dice que su nuevo trabajo Junk of the Heart abre un nuevo escenario al baladismo pop.

 Por Luis Paz

“Este disco es el comienzo de otra etapa para The Kooks”, se pone serio el cantante Luke Pritchard cuando el NO le argumenta que, si bien Junk of the Heart tiene un hilo conceptual más logrado y fuerte que sus dos álbumes anteriores, no logra la instantaneidad de su debut Inside In / Inside Out, ni la intensidad de Konk. “Lo que tiene es que quizá sea más pop, porque dejamos un poco de lado el rock and roll alborotado para buscar una mejor producción y algo de psicodelia”, explica este compositor y guitarrista británico de 27 años y pelo enreverado que en las fotos de su reciente disco aparece en plena pose con una remera en defensa del hedonismo. Pese a eso, a la luminosidad de la producción y al baladismo de FM de Junk of the Heart, el álbum transita zonas más oscuras que sus habituales, a partir de la mirada de un personaje distante de sí y de todos sus afectos.

“Cuando lo hicimos, salió este concepto que podría hacer de éste un álbum sobre la vida. Igual está el tema de la distancia, como decís, pero me parece que es un concepto menor que sólo está en la poética, porque musicalmente es un disco entretenido y con bastante brillo”, se aleja de las conclusiones que pueden surgir de la recurrencia a versos como “los extraño” (Rosie), “me escapo con mi imaginación” (Taking Pictures of you), “sólo quiero acercarme a vos” (Fuck the World off) o “me hacés querer escaparme” (Runaway); todas expresiones de una tensión entre la distancia y la cercanía, el tener y el buscar, el extrañar y el dejar de soportar.

Hay cierta intención pop ligeramente bailable que aleja a los Kooks del garage y las canciones no alcanzan gran verdad ni intensidad en Junk of the Heart, colocándolos más cerca de los Snow Patrol que de revival del rock de garage. No es algo necesariamente malo, ya que hacen muy bien sus canciones, todas posibles bandas de sonido de publicidades de 0 kilómetro y planes de telefonía móvil. Es que es casi alevosa la intención radial de canciones como Junk of the Heart (Happy) y baladas como Killing me, que vuelven una y otra vez sobre temas calvos de tan peinados. No obstante, el cantante señala que se trata de su disco “más honesto” y “diferente hacia adentro”. Mientras que Konk fue “un disco muy espontáneo” y su debut tuvo origen en las zapadas, aquí hay un mayor desarrollo conceptual en el que, inevitablemente, se mezclan sus emociones y faltantes en los últimos años, cuando giraron bastante y The Kooks “se profesionalizó fuertemente”.

Así se llega a la actualidad que señala Prichard: “La banda anda bien, llegamos a un tercer disco y estuvimos intentando crear entre tanta gira. Hacer el disco fue una gran forma de festejar nuestros primeros diez años en la música y estamos realmente reunidos. Es probablemente nuestro disco más amable, pero también el más amplio, porque acá entró toda la locura que tenemos como banda, todos nuestros viajes mentales acerca del éxito y cómo se te pasa el tiempo sin estar con la gente que querés y la podés perder”.

* The Kooks toca el lunes 14 de mayo en el Luna Park (Corrientes y Bouchard). A las 21.

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