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Jueves, 3 de mayo de 2012

FREDERICK HIBBERT DE THE TOOTS

Satélite Kingston

“Tengo que agradecerle a Dios haber inventado el reggae sin darme cuenta”, dice el creador de clásicos del género allá por mediados de los ’70.

 Por Santiago Rial Ungaro

Aunque quizás algunos crean que no lo conocen, realmente es difícil no haber escuchando nunca a Toots: ya sea en algún cover de The Clash, The Specials o Amy Winehouse, o en algunos de sus muchos hits, este hombre es un ejemplo viviente de la conexión que siempre existió entre el soul americano y la música pop jamaiquina. En diálogo telefónico desde Kingston, Frederick “Toots” Hibbert (1945), legendario cantante de The Maytals y figura esencial de la música jamaiquina, no lo duda: “Sí, el gospel fue la principal influencia musical en mi hogar y en mi comunidad; eso está presente en mi estilo, pero en esa época el jazz y el mento también eran bastante populares. Esos elementos nos hicieron populares en su momento y esa influencia sigue estando en mi música y en la manera en que arreglo mis canciones ahora. Pero mi talento lo heredé de mis padres, gracias a Dios. Y a través de Dios yo se los pasé a mis hijos y a mis nietos, que también están involucrados en la música”.

Toots no habla de Jah, habla de “God” y se entiende porque, además de ser un héroe nacional, es desde décadas uno de los mejores embajadores de la música jamaiquina del mundo. El hombre parece tener las ideas bastante claras, y charlar con él es una oportunidad para reconstruir brevemente la historia de la música jamaiquina: “El ska y el reggae son los platos que representan a Jamaica en el mundo, así que el que los quiera tocar tiene que hacer letras que eleven a la gente, letras positivas, no letras negativas. Además de tocar bien la música, claro”.

A principios de los ‘60, época en la que era parte de The Maytals junto a Henry “Raleigh” Gordon y Nathaniel “Jerry” McCarthy, Toots metía un hit tras otro junto a sus compañeros. Al igual que The Wailers, por entonces The Maytals era un grupo vocal que grababa acompañado instrumentalmente por la que entonces era la banda más popular y eficaz de la isla: The Skatalites. “Sí, Lloyd Knibbs fue el baterista más grande del mundo. Drummond, McCook, Alphonso, Mitto, Ernest Ranglin, Sterling, Brevette, Jah Jerry, Johnny Moore, Jackie Opel, Cedric Borroks: todos los Skatalites son grandes músicos. Al principio, la música jamaiquina era realmente el ska, pero a partir de ahí el rock steady y el reggae fueron recibidos por fans de todo el mundo. Nosotros hacemos una música que es atemporal y es por eso que el reggae no puede detenerse.”

De hecho, por entonces The Maytals (que en su mejor momento llegaron a publicar discos como The Vikings, The Royals o The Flames, todos nombres inventados por los productores de turno para eludir el pago de royalties) era el grupo más vendedor en todo Jamaica, al punto que con Daddy y con It’s you metieron dos números 1 seguidos en 1964. “En total llegamos a meter 31 números uno en los ’60. Yo creé una música que reflejaba nuestra forma de vida en Jamaica y se volvieron números uno en los corazones y las mentes de la gente.” La voz de Toots suena igual de convincente hablando que cantando. Y se le percibe la ironía cuando afirma que siempre ha tenido “buenas relaciones con todos los productores con los que trabajé, excepto en términos de dinero. Todos hicieron la misma cosa: no pagarles a los artistas, aunque Leslie Kong nos trató un poco mejor. Ellos eran como productores ejecutivos que invertían en la producción musical, pero musicalmente yo me producía a mí mismo. Aunque todos respetaron siempre mi estilo y les gustaba el hecho de que yo tocara instrumentos”.

Más cerca en el tiempo, en 2003, Toots Hibbert recibió un exuberante homenaje con su disco True Love, en el que tocan Keith Richards, Willie Nelson, The Roots, No Doubt, Marcia Griffiths, Terry Hall, Jeff Beck, Bootsy Collins y sus compatriotas de The Skatalites, U Roy y Shaggy. Y es que la influencia de Toots no se limita a su carácter de pionero jamaiquino. El tipo es un grande de verdad, su música suena igual de vital que siempre y el disco (que ganó el Grammy) fue un reconocimiento después de 40 años de trayectoria y un merecido mimo internacional después de varios sinsabores, como cuando en 1966, a pesar de su popularidad (o quizá justamente debido a ella), Toots fue “equivocadamente detenido y retenido en un centro que era una granja en la que se cultivaban bananas”.

A Toots le cambia un poco la voz cuando lo recuerda, pero cree que es positivo que se conozca su experiencia: el autor de Do the Reggae (tema de 1968 en donde aparece usando por primera vez el término “reggae”) estuvo detenido más de un año, aunque no había cargos oficiales en su contra: “Me permitían usar mis propias ropas, comer la comida que me traían todos los días de mi casa y andar dando vueltas por ahí tocando la guitarra. Pero estuve ahí adentro 18 meses”. Claro que, para no perder la costumbre, de ese cautiverio salió 54-46, un número 1 directo que, según cuenta Toots, fue un número que “inventé cuando me inspiré para hacer una canción contando mi experiencia. Pero no tenía ese número”. Como sea, ya como Toots & The Maytals, este hombre que visita Buenos Aires por primera vez les dio forma a clásicos del reggae como Funky Kingston (1973) y Reggae Got Soul (1976) y mantuvo un nivel digno con discos como Toots in Memphis (1988), que profundizan la conexión que tuvieron siempre el soul y el reggae, del que tampoco se pretende inventor: “La verdad es que ni me di cuenta en el momento. El ritmo ya existía en Jamaica, y sólo usé una palabra del argot, algo así como un apodo para alguien que no se vestía correctamente, alguno que andaba descalzo o una chica que andaba sin top. La verdad es que tengo que agradecerle a Dios haber inventado el reggae sin darme cuenta”.

* Toots & The Maytals tocan el martes 8 de mayo en Abbey Road de Mar del Plata (Juan B. Justo 620, MDQ); el miércoles 9 en Groove, After Office Clandestino, Av. Santa Fe 4389, CABA; el jueves 10 en Willie Dixon de Rosario; y el viernes 11 en la Fiesta Clandestina homenaje a Bob Marley a 31 años de su muerte junto a Dread Mar-I en Captain Blue XL, Bv. Las Heras 124, Córdoba.

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