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Jueves, 4 de octubre de 2012

20 AñOS DE LAS MANOS DE FILIPPI

“Los pibes están más despiertos”

Esta nota es para vos que en vez de estar especulando en cómo el rock podría ayudarte a tocar tetas preferiste estrechar las manos ásperas de cientos de trabajadoras y trabajadores.





Esta nota es para vos que en vez de estar especulando en cómo el rock podría ayudarte a tocar tetas preferiste estrechar las manos ásperas de cientos de trabajadoras y trabajadores.

 Por Mario Yannoulas

Pensá qué son veinte años para vos. Tal vez sean más o menos lo que viviste hasta ahora. Cuántas cosas pueden cambiar en tu cuerpo, en tu mente, en tus afectos o en tus ideas sobre el mundo. Cuánto pudieron haber cambiado tus vecinos, tus parientes o el país entero. Repasá los nuevos referentes políticos, culturales y deportivos. Imaginate ahora haber visto, durante todo ese tiempo, el mundo a través de la lente de la lucha de clases, pero en vez de dedicarte a escupir páginas y páginas sobre la Cuarta Internacional elegiste expresarte rodeado de chabones como vos, envases de birra y humos varios combatiendo con el hedor de una sala de ensayo, soñando con que quizá alguien querría escucharte haciendo rock, ska o cumbia. Que en vez de estar especulando en cómo el rock podría ayudarte a tocar tetas preferiste estrechar las manos ásperas de cientos de trabajadoras y trabajadores. Imaginátelo vos, porque hay gente que lo vivió como su propia historia: son Las Manos de Filippi, la banda trotska por excelencia del rock argentino, que cumple dos décadas clavadas de existencia este año, y festeja con disco y show en vivo.

Menem, De la Rúa, Puerta, Rodríguez Saá, Camaño, Duhalde, Néstor y Cristina Kirchner. Es cierto, algunos fueron apenas de tránsito, pero es ésa la lista de los presidentes que se sucedieron desde que LMDF empezaron a tocar. Desde la lucha de Norma Plá al frente de los jubilados y del Perro Santillán en el Norte argentino, en los ‘90, hasta el emprendimiento de los trabajadores de la ex Zanon y la reconstrucción de la solidaridad artística después de Cromañón. Personajes con nombre propio, apología de la acción directa y bajada de línea antipolítica en sus comienzos (“Hay que matar al presidente / Hay que matarlos a todos”, “No va a ser siempre una gomera”) y participación orgánica en el sistema democrático por medio del Partido Obrero, después. Pasaron cuatro discos de estudio con material original (Las Manos Santas Van a Misa, Arriba las Manos Esto es el Estado, Control Obrero y La Calesita de Mamanis), más algún vivo y recopilaciones con nuevas versiones de temas viejos: Los Métodos Piqueteros y 20 Años, la placa que vienen a presentar con un show especial.

METETE CONMIGO

20 años es un repaso por todas las épocas del grupo con versiones actualizadas más un par de remixes de Reír por no Llorar, único legado discográfico de Agrupación Mamanis, aquella banda de cumbia que formaran casi en paralelo a Las Manos. “Es muy parecido a lo que va a ser el show, son versiones que estuvimos regrabando porque queríamos mostrar los temas como suenan en vivo, que es muy distinto a como estaban grabados”, explica el cantante Hernán “Cabra” de Vega. “Ahora es muy distinto a cuando grabamos el primer disco, cualquiera graba en su casa. Ya tenemos nuestro estudio y es más fácil mostrar cómo suena la banda técnica y artísticamente”, se suma el trompetista Germán “Pecho” Anzoategui. Destaca la canción Metete Conmigo, grabada junto a René de Calle 13 y Valentina Cooke, que la banda planea presentar junto con otro estreno: Kristina, grabado junto con Cadena Perpetua para el disco Cuerpo, a propósito del asesinato del militante del PO, Mariano Ferreyra. “A los dos temas los trabajamos tipo laboratorio –relata Pecho–. Con Cadena somos amigos desde hace mucho y con René veníamos hablando de grabar una canción porque ya habíamos hecho actividades políticoculturales, charlas en la UBA, festivales en Plaza de Mayo. Cada vez que se pinta alguna consigna la consulta conmigo, como cuando desaparecieron a Luciano Arruga, que se lo escribió en el cuerpo. Cuando desapareció Luciano le propusimos hacer una canción sobre eso, y cuando mataron a Mariano dijimos ‘Listo, el tema es el ataque a la juventud’. Cabra y Valentina pusieron sus letras, y René metió la lírica de La Bala. Hicimos la base y después él grabó en nuestro laboratorio.”

CAMBIOS

Dos momentos bisagra pueden avistarse en la retrospectiva histórica sobre Las Manos de Filippi. Las consecuencias de la masacre de Cromañón fueron un mazazo sobre la escena del rock local –particularmente para aquellos grupos independientes de mediana o chica convocatoria–, que quedó casi sin techo. Por eso, en 2005 se juntaron con bandas amigas para fundar el movimiento Músicos Unidos por el Rock (MUR), un espacio de militancia artística donde poder centralizar la lucha por más espacios y mejores condiciones para los colectivos autogestionados. “A partir de eso pudimos organizar festivales cada vez más grosos. El de Mariano Ferreyra con Calle 13, Damas Gratis y un montón de otras bandas, y el que hicimos hace un par de miércoles con bandas grandes y géneros mezclados. También pudimos sacar el disco en homenaje al Che junto con la FUBA y las Juventudes Piqueteras, que incluyó a 72 artistas de no sé cuántos países. La fraternidad que hay con la gente del under está buena, y ese círculo se terminó de cerrar con el MUR. Ahora podemos militar tranquilos, habiéndonos reconocido como parte de la clase trabajadora dentro de los músicos”, recapitula Pecho. Esa experiencia inauguró una etapa de mayor pragmatismo y compromiso con la realidad. Cabra, que en 2009 llegó a ser candidato a legislador porteño por el PO, explica: “Lo que pasó en Cromañón es un ejemplo de cómo tratamos de revertir un hecho tan feo con organización. De haber mantenido esa mentalidad ‘Pomelo’ anterior a Cromañón no hubiésemos encontrado la vuelta para que dejen de ocurrir estas cosas”.

Un segundo crack fue el decisivo cambio de integrantes hacia 2007, donde la salida del guitarrista y cantante Hernán “Mosky” Penner, de influencias anarquistas, fue lo más resonante. En su lugar ingresó Gaspar Benegas, conocido también como uno de los violeros que ladean la aventura del Indio Solari. “Siempre superamos los obstáculos con cambios. Cuando hay que cambiar, cambiamos, eso nos garantiza seguir disfrutando de lo que hacemos”, considera Cabra. Si antes Las Manos expresaban su originalidad con un sonido desbocado, la entrada de Gaspar como músico y productor emparejó el sonido. “Artísticamente puso a la banda a la altura de la edad que tenía –revela Pecho–. Antes éramos un grupo de más de diez años que tocaba bastante amateur, y cuando entró nos profesionalizó con su oficio de productor. Es un honor tocar con él, que toca con todo el mundo, hasta con Juanes.”

La banda se vio forzada a profesionalizarse y hace unos tres años que cuentan con una base de operaciones estable: una casa en el corazón de Villa Crespo que consta de una sala de nueve metros por cinco, un estudio de grabación y una oficina. “Tenemos el laburo mucho más ordenado, con un manager, dos stage, asistente, sonidista, road manager... llegamos a un muy buen nivel de producción general. Superamos una hippeada infernal, ahora vamos a los shows y hay garantizadas condiciones mínimas de sistema de sonido, un determinado modo de viaje. Qué sé yo, poder ir a Chile en avión y que nos den un lindo hotel”, apunta el saxofonista Charles Bardon. La edición de Control Obrero –aquel disco/bomba que lanzaran por 2007– inició la era de la profesionalidad en LMDF.

–El cambio en el sonido fue evidente, ¿ustedes lo vivieron así?

Charles: –El grupo se recicló. Se fue dando naturalmente cuando empezaron a quedar afuera algunos integrantes que eran la parte más oscura de la banda. Gaspar sabe qué cosas funcionan mejor a la hora de grabar, eso nos permite pulirnos y encontrar nuevos colores.

Cabra: –Habernos montado sobre él ayudó bastante a este presente porque organizó la orquesta. Además aprendimos a funcionar como un grupo armonioso, a laburar sin arrastrar quilombos, a disfrutar de lo que hacemos y a ser conscientes de los compromisos que tenemos para ponernos a tono con nuestras edades. Nunca nos había pasado tan conscientemente.

Pecho: –La grabación de Control Obrero fue larguísima. Un día pensamos que teníamos el disco terminado, ¡y cuando lo fuimos a buscar no encontrábamos el master! El chabón que lo grabó lo tenía adentro de la heladera. Mirá el nivel de patín que tenía.

C: –Ese disco lo pudimos sacar a partir de que entró Gaspar y puso límites claros: basta de heladeras, el disco va en la compactera (risas). Otro ejemplo es de cuando grabamos Arriba las Manos, que estuvimos un año yendo a grabar todas las semanas, y cuando ya lo teníamos cerrado nos llaman y nos dicen “Se cayeron tres ADAT (N. de R.: las cintas donde grababan el master) y se borró todo”. Tuvimos que regrabar todo en una semana.

–¿Cómo repercuten los muchos o pocos cambios que pudieron darse en el país en los últimos años?

C: –Yo veo el cambio en la conciencia de los jóvenes. Si te referís a un cambio de los que nos gobiernan, el discurso sigue igual. Nosotros le cantamos mucho al menemismo y este gobierno viene a ser lo mismo. No nos llegó a tocar el hipnotismo kirchnerista, nada de lo que este gobierno dice hacer o ser, así que la banda sigue intacta en ese sentido. Quizá el haber resistido a la cooptación kirchnerista es lo que nos da más fuerza para seguir componiendo.

–¿Y en cuanto a la mirada general sobre los medios de comunicación?

C: –Cuando Clarín nos dijo que había que votar a Kirchner nosotros ya lo criticábamos. No entramos en esa de que Clarín es malo y el Gobierno es bueno, creemos que son dos grupos que representan intereses capitalistas y que no hay que estar con ninguno. No son Dios y el Diablo... mejor dicho, sí son Dios y el Diablo: los dos son de el Vaticano. El asesinato de Mariano puso de manifiesto la ligazón de este gobierno con los Pedraza y la mafia sindical. Ni hablar de las barras bravas.

P: –Los de las barras son los que les van a pegar a los trabajadores del Hospital Francés o cagan a tiros a los que luchan contra la tercerización laboral en los trenes. Son los gendarmes mogólicos de este gobierno, que trata de no mandar al choque a la policía y terceriza la represión. Los pibes que tienen veinte años se dan cuenta, tengo una hija de veinte y se da cuenta al toque, yo a esa edad tardaba más. Los pibes están más despiertos, cuando empezamos eran muy pocos los que apoyaban la lucha obreroestudiantil. El sistema queda cada vez más con el culo al aire.

C: –No olvidemos que es una juventud que vivió el 2001, Cromañón, el post Cromañón. Todos esos eventos le pegan muy diferente a un viejo como yo que a un pibe que los vivió siendo adolescente.

–Hasta ahora cada disco suyo tuvo cierta conceptualidad, ¿preparan algo así para el año que viene?

C: –Tenemos un montón de temas y nos queremos abocar a eso cuando tengamos bien ensayado este show. Van a aparecer nuevos personajes pero con un estilo más pesado y politizado que La Calesita de Mamanis.

CH: –En ese disco fusionamos las dos bandas. Fue un disco de Mamanis con el sonido de Las Manos. Algunos la entendieron y otros no, pero nos la suda.

P: –También estamos preparando un libro de las veinte temporadas de Las Manos, para ver el recorrido de la gráfica de todo este tiempo. La idea es que salga el año que viene con el disco.

“Bersuit es una banda recuperada”

Aunque de forma casi unilateral, durante años una suerte de guerra se desató entre Las Manos de Filippi y los integrantes de Bersuit. Todo empezó con la versión de Sr. Cobranza que la banda entonces liderada por Gustavo Cordera hiciera famosa con la edición de Libertinaje. Sin embargo, algo pasó para que las cuentas parezcan saldadas, y para el Quilmes Rock del año pasado Cabra subió a cantar el tema con ellos, ya sin Cordera al micrófono. “Otro punto positivo fue que los de la Bersuit me dijeran ‘Tenías razón’”, dice el vocalista.

-En algún momento la disputa era fuerte. Llegaron a satirizarlos con las “Bananas en Pijamas”...

C: –¡Sí, un odio terrible! Pero siempre fue artístico, con humor (risas). Creo que ellos me llamaron, o me lo crucé a Juan (Subirá) en Sadaic. Eso estuvo bueno. En esos momentos en los que tenés mucha bronca y te dicen que el tiempo cura todo te parece que no, pero con los años muchas cosas cicatrizan. Pudimos retomar la amistad y encapsular el tiempo desde que entró Sr. Cobranza a Universal hasta ahora, que se fue el Pelado. La volvimos a cantar juntos en el festival por los diez años de Zanón.

P: –También tocamos con ellos en el festival por Elsa Rodríguez, con Los Gardelitos y otras bandas amigas. Quedó claro quién era el que no lo quería invitar.

CH: -El Pelado era un nabo.

C: -Por eso digo que la Bersuit es una banda recuperada.

Ch: -¡Echaron al patrón!

C: -Logramos que se acercaran a la lucha que encaramos, por Elsa Rodríguez, por Mariano Ferreyra. Como que el Pelado pinchaba a la banda, la tenía anulada. Volvieron a decidir por mayoría, se los ve con otra onda y es como si la Bersuit hubiese vuelto a nacer. El que terminó mal fue el quetejedi (risas).

Anecdotario

En estos veinte años, Las Manos de Filippi recogieron grandes momentos que los ayudaron a seguir con su “empresa independiente”. Por ejemplo, en agosto de 2009 fueron convocados a participar del festival “Voces Contra el Golpe de Estado” en Tegucigalpa, en reclamo por el regreso a sus funciones del presidente hondureño Agustín Zelaya, destituido por fuerzas militares. Tuvo que ser en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, único lugar donde la policía no podía entrar, y algo se puede ver en el dvd que acompaña el disco La Calesita de Mamanis. Charles detalla: “Que nos llevaran a tocar a Honduras contra un golpe de Estado fue un reconocimiento enorme y una experiencia muy fuerte. Imaginate llegar a un país que acaba de sufrir un golpe y tocar en estado de sitio para 60 mil personas. Estás yendo a un país militarizado a levantar tu grito de libertad... fue muy simbólico”. Otra situación insólita se dio en el País Vasco, en España. “Hicimos dieciocho ciudades, y en cada una decíamos ‘En esta no conocen Los Métodos Piqueteros’ –relata Pecho–. ¡La conocían en todos lados, boludo! Hasta unos dj nos pidieron las pistas abiertas para pasarlo en boliches. Eso es por Internet.”

“Una anécdota bizarra es de hace unos cuatro años, en Córdoba, cuando nos invitaron a tocar en Punilla Rock. Nos llevaron a un hotel medio cabaña y cayó el intendente a traernos el asado, una situación insólita. A la noche se armó un quilombo bárbaro, los sonidistas dejaron de laburar porque no les pagaban. Una banda que estuvo antes tocó un tema sobre la policía hasta que cayó un rati al escenario y se llevó preso al cantante. Pudimos tocar dos temas a las tres de la mañana, quedaban veinte personas en el poli. Punilla Rock, una mierda”, recuerda Charles.

Un montón de amigos

En su extensa trayectoria, los músicos de Las Manos entablaron amistad con muchas personalidades de la música local y extranjera: René y Eduardo de Calle 13, Kapanga, Cadena Perpetua, O’Connor y 2 Minutos son algunos de esos nombres. Pero hace un par de años a ese listado se sumó Zack De La Rocha, conocido por ser el cantante de Rage Against The Machine, la banda estadounidense que incorporó a la imagen del Che Guevara como parte de su patrimonio simbólico, e identificada con causas de izquierda. Cuando RATM pisó por primera vez Buenos Aires, Pecho fue al Hotel Hilton a acercarle información: contarle del Frente de Artistas que forma parte de la agenda del Partido Obrero y de su perspectiva sobre la situación social en el país. “Yo sabía que René había hecho algo con él con Los Tigres del Norte, y como hablamos seguido por la amistad que tenemos, lo llamé y le pedí que me hiciera la onda para conocerlo, como hicimos con él, que terminamos siendo amigos. Me presenté en la recepción con un amigo que habla inglés y le dije que era amigo de René. ‘Wait a minute’, me contestó por el teléfono. Quedamos en seguir hablando al día siguiente, así que lo fui a buscar y le llevé la camisa de Zanon con la que tocó en el Pepsi. Lo sentamos con los trabajadores de Zanon en el Bauen porque la idea era hacerlo hablar en la Facultad de Derecho para un montón de gente, pero él prefería llevarse algo de acá, enterarse de lo que pasaba. Hicimos una asamblea con los estudiantes secundarios cuando tenían los colegios tomados, con los trabajadores de Zanon y músicos del MUR. El nos contaba de la lucha que estaba encarando en Arizona, donde criminalizan a los latinos, y escuchó de nuestra movida. Después quedamos en contacto y trabajamos en un video, que es el que anda por Internet. Lo fuimos haciendo y corrigiendo juntos por teléfono o por la web y quedó hecha la onda, así que de una que para el próximo disco lo invitamos a cantar un tema.”

* Las Manos de Filippi festejan sus veinte años de trayectoria este sábado desde las 19 en Groove, Av. Santa Fe 4389.

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Imagen: Cecilia Salas
 
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