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Jueves, 30 de enero de 2014

LAS KELLIES, EMBRUJADAS POR EL DUB

Bajos instintos

El trío desarrolla su reciente interés por esa y otras músicas negras en otro disco juguetón y cosmopolita de una calidad ejemplar, Total Exposure.

 Por Santiago Rial Ungaro

Si hay algo que sorprende gratamente de Total Exposure, el reciente cuarto disco de Las Kellies, es la calidad de sonido de un CD que, como si se tratase de un álbum de Tom Tom Club, se puede poner entero en una fiesta, aunque sea para ir entrando en sintonía. La propuesta de Las Kellies siempre tuvo algo simpático, divertido y juguetón, sí, pero también cosmopolita. Por ejemplo, en Kalimera, su segundo disco, cantaban en francés, español, catalán e inglés; y aunque en su último álbum hayan decantado cada vez más por el inglés y algunos temas en español, lo de ellas suena siempre natural, quizá porque, como ellas mismas afirman, componen los temas zapando.

Esa fluidez y armonía colectiva se percibe en un álbum producido por Iván Díaz Mathé (cantante y líder de Nairobi, más conocido como Ivi Lee) en el que aparecen figuras como Dennis Bovell (auténtico genio del dub inglés, ex Matumbi, productor entre otros de Linton Kwesi Johnson, The Pop Group, Fela Kuti, The Slits y Madness), Ian Sevenonius (The Make Up, Chain and The Gang) y la inglesa Julia “Betty Confetti” Worley, quien se suele sumar cuando salen de gira. Una superproducción envuelta en el coqueto diseño de John Foster, compilador del tomo 1000 Indie Posters. Contactos que se han hecho en el camino: “Nosotras probamos ir a Europa por primera vez en 2009 y nos fue bien. Y después, salvo en 2011, siempre viajamos y cada vez con más fechas”, comenta Silvina Costa, una de las Kellies y ex baterista de Daniel Melero.

No caben dudas de que el viajar potenció tanto el delirio como el profesionalismo de estas chicas. Dice la cantante, guitarrista y teclista Cecilia Kelly (el grupo se completa con la bajista Sofía Golmaje): “Es loco, en nuestras vidas hay cero monotonía. Es un quilombo de calendario, porque programás toda tu vida por bloques, por meses. Pero es re divertido y está buenísimo poder volver siempre acá”. Y Silvina suma: “Está buenísimo poder llevar tu música a otros lados, que viajes de tan lejos para ir a tocar es algo que la gente te agradece muchísimo”, dicen y destacan participaciones como el Lady Fest en Holanda, aunque ya rondaron por Londres y Berlín y por varias ciudades de Francia.

Editado en conjunto por Crang Records y por Rastrillo Records (el sello de Pirulo, otro emprendedor involucrado hace tiempo con la autogestión y uno de los responsables del boom garagero en la última década), Total Exposure marca un punto de inflexión en su sonido. Cecilia: “En el disco anterior estábamos un poco temerosas de cambiar tanto el estilo y dejar tanto el sonido más punk o garage. Pero en este disco la verdad es que eso no nos importó”.

La nueva dirección de la banda se define con una sola palabra de tres letras: dub. Con sinceridad infrecuente, las Kellies aceptan no sólo la influencia en su dieta musical de su productor sino también de haber conocido a un proyecto como Nairobi, otra banda que también forma parte de esa legión extranjera. “La verdad es que yo nunca le di pelota al reggae, no tenía ni idea sobre el reggae jamaiquino, y por conocerlos a ellos empezamos a escuchar mucha más música negra y dub y nos sorprendió, nos re cabió. Lo que más nos gusta es cuando el reggae se empezó a hacer con instrumentos electrónicos. Y queremos ir un poquito más para ese lado, hacer algo mas ‘groovy’”, cuenta Silvina, que también aporta en el disco percusiones y baterías electrónicas, claves en el estilo que la banda ha ido desarrollando.

Si “las chicas sólo quieren divertirse”, en este caso es con cierta elegancia y un estilo que aún aguarda sorpresas: “Ahora vamos a hacer una versión del disco con mezclas bien dub, muy bailable y loca”, comentan las pibas. Quizá por sus largas ausencias en el país o porque la popularidad del punk es inversamente proporcional al desconcierto del público hacia las propuestas más cercanas al estilo post punk de la banda, a menudo surge el interrogante de si a las Kellies les va mejor afuera que acá, lo que vuelve a poner seria a Ceci Kelly: “No. Es medio clásico que me aborden con eso, pero la verdad es que ya me cansé un poco de escucharlo, quizá porque hace tiempo que ya no es así. Quizás hacemos algo que es más difícil que a todo el mundo le guste, pero acá ya se sabe que existe la banda. Creo que Kellies acá ya está generando algo, las últimas fechas que hicimos acá fueron muy buenas”, defiende.

Y reseña Silvina, como un GPS del post punk: “Quizá lo que pasa es que no hay muchas referencias, por más que quizá nuestra ex bajista (Adriana Navarro) era bastante fan del bajista de Mueran Humanos. Pero el post punk también era muy under en Inglaterra, no eran bandas súper grandes y exitosas. Y además hay que tener en cuenta que en esa época no existía Internet, así que era difícil escuchar esas bandas. Pero la verdad es que en Europa sí se escucha mucho post punk actualmente, y muchas veces las fiestas a las que nos invitan a tocar, en las que muchas veces tocamos solas, tienen bastante que ver con esa movida”.

Atrás suyo, unos carteles impresos al inconfundible estilo tropical, sintetizan el toque sudamericano de una banda que ya encontró un estilo propio: el post punk latino.

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Imagen: Cecilia Salas
 
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