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Jueves, 2 de julio de 2015

UNA OBRA, TRES OBRAS

LA MOSCA EN LA SOPA

Público ambulante en Habitación 01 disponible, de Sabrina Arias.

 Por Sebastián Ackerman

Un hotel de un pueblo perdido, atendido por los hermanos Sandra y Yan, donde los huéspedes que entran misteriosamente no vuelven a ser vistos. Victoria llega una noche para alojarse en busca de la “vida real”, dice estar cansada de vivir bajo el despotismo de su padre rico. Y cuando le asignan un cuarto...

En Habitación 01 disponible, el público debe seguir al personaje que se le asigna al entrar, y sólo conocerá la versión de la historia que desarrolle ese actor. “Es una obra que se puede ver tres veces”, propone la autora y directora, Sabrina Arias. Asegura que el público es “como una mosca” en cada escena: “Eso dijo un espectador, y es una definición genial. En otras obras no tradicionales miran al público, lo hacen participar, pero acá estás realmente metido en la situación sin formar parte de lo que está pasando. ¡Te enterás de todos los secretos!”, se entusiasma.

La intención era hacer una obra en la que el público se desplazara de un espacio a otro, pero el costo de los derechos de las que ya existían obligó a escribir una nueva. “Se me ocurrió que los actores se separen, y al principio tuvo resistencia la idea”, deschava a sus compañeros. “Decían que no se iba a entender, pero quería que saliéramos de lo que la gente está acostumbrada a ver.”

Iba escribiendo cada escena mientras se ensayaban las que ya tenían, porque con cada historia debía ser muy precisa sobre qué contar, para que todas tuvieran los mismos principio y final. “¡Ni yo sabía cómo iba a terminar!”, confiesa entre risas. “Fue prácticamente escribir tres obras. Porque si bien tienen los mismos comienzo y final, cada historia es un camino diferente”, explica, y destaca que la colaboración de Mirta Busnelli le dio un toque de “humor negro y ácido”.

El gusto por desarrollar historias paralelas, afirma Arias, le viene de hace años. “Cuando era chica leía mucho Elige tu propia aventura. Fue una de esas cosas que me marcaron en la infancia”, se justifica. “Los leía una y otra vez. Y trataba de imaginarme alguna manera diferente en que me hubiera gustado que terminara y que no estaba en el libro, y empecé a escribir opciones diferentes para cada uno”, recuerda.

A pesar de que en la obra hay trazos de una historia romántica atravesada por el humor, Arias prefirió escribir una de suspenso: “Siento que hay pocas obras teatrales de esa rama. La mayoría va al drama o a la comedia, y este rubro es el que más me gusta, y más me gustaría ver, es del que menos hay. Apunto ahí. ¡Elijo mi propia aventura!”.

* Viernes en Sala La Verbena, Mansilla 3808. A las 21.

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