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Jueves, 28 de julio de 2016

LIBRETA SANITARIA #2: EL OíDO

Bajá un poco

Abuso de auriculares, el bardo de recitales y boliches: a cuidar el único hardware orgánico para escuchar música.

 Por José Esses

“Es el zumbido del silencio, quiero romperlo”, cantaba El Otro Yo y, quizás sin saberlo, contaba la historia de miles de jóvenes tras alguna fiesta o un recital. ¿Quién no se fue a dormir con ese pitido agudo en la cabeza? Se llama acúfeno (lindo nombre para banda punk) y es una de las señales más claras, junto a la pérdida auditiva, de que el oído está lesionado. Y el uso excesivo de auriculares, fieles compañeros, también afecta la audición.

Lo primero a tener en cuenta es que no existen remedios que bloqueen el posible daño. La única manera de protegerse es con la voluntad propia de dosificar los volúmenes altos en casa y, si se perciben problemas, usar tapones en recitales o para tomarse una pausa durante una fiesta. Mejor rescatarse hoy que usar audífono mañana. Según la Organización Mundial de la Salud, “el riesgo de pérdida de audición aumenta a medida que el sonido se hace más intenso y prolongado. Con respecto a los auriculares, se ha demostrado que escuchar al 95 por ciento del volumen máximo durante cinco minutos daña la audición”.

Carlos Boccio, Jefe de Otorrinolaringología del Hospital Italiano, propone al silencio como mejor aspirina ante un zumbido o una sensación de oído tapado. “Pasada cierta edad, la recuperación de una exposición sonora alta es más difícil. Las lesiones quedan y evolucionan distinto en cada persona. Tengo pacientes que tocan en la misma banda, fueron a recitales juntos, se expusieron a los mismos ruidos y algunos tienen problemas serios desde los veintipico y otros prácticamente nada. El factor genético juega su parte.”

En este aspecto sensorial es fundamental hacerle lugar al sentido común por sobre el antojo y, por más ganas que se tengan de escuchar música, seguramente el subte, con su nube de sonidos chirriantes, no sea el mejor lugar. “Si en un transporte uno llega a distinguir qué está escuchando la persona de al lado es porque la intensidad es demasiada”, señala Boccio. Y deja un último consejo: “Si después de salir viernes y sábado el lunes aparece sensación de abombamiento auditivo o pérdida auditiva o presencia de zumbido, hay que ir al especialista. Eso quiere decir que está pasando algo y se es candidato a tener un problema serio”.

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