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Domingo, 14 de noviembre de 2010

FAN › UN MúSICO ELIGE SU CANCIóN FAVORITA: EL NIñO JOSELE Y “ENTRE DOS AGUAS” DE PACO DE LUCíA

Cómo conocí a mi guitarra

 Por El Niño Josele

La primera canción que escuché, al menos desde que tengo uso de razón, es “Entre dos aguas”, de Paco de Lucía. Era muy pequeño cuando mi padre la tocaba con su guitarra para que yo me quedara dormido; pero, según me cuenta él, yo hasta me ponía nervioso escuchándola y me ponía a bailar en la cuna.

Luego, la verdad es que a los 7, 8 años ya empezaba a gustarme todo, no sólo Paco de Lucía, sino toda la música: mucha música clásica; me gusta mucho el tema de la película Jardín secreto, que es una melodía que me emociona; o la banda sonora de la película El francotirador, de Michael Cimino, que tiene un tema muy bonito que se llama “Cavatina” (de Stanley Myers), ¡o la banda sonora de Rocky, que yo escuchaba mucho cuando era niño...! Pero yo he nacido en el flamenco.

Empecé a tomarme en serio el tocar la guitarra a eso de los 11 años. Si a los 7 ya sabía cómo tomar una guitarra, poner los acordes, fue porque eso formaba parte de mi vida familiar. Pero a los 11 empecé a estudiar con constancia, y todavía estoy aprendiendo: nunca se deja de aprender, sería muy aburrido saberlo todo, y siempre me acompaña esa inquietud de seguir aprendiendo...

Y como he nacido en el flamenco, me es imposible recordar cuándo fue que tomé conciencia de lo que me gusta o no; el flamenco es lo que me ha envuelto desde que nací, está en mis venas. Mi padre es guitarrista flamenco, mis tíos, mis primos son flamencos, y todos los guitarristas hemos tocado “Entre dos aguas”. Por supuesto que yo la he tocado también. Así que cuando empecé a tocar, todo era flamenco: mi casa era un sitio de músicos y todo el mundo cantaba y bailaba. Desde pequeño he tenido la oportunidad de estar con grandes del flamenco y de disfrutar de esas fiestas que duraban hasta las tres, cuatro de la mañana, escuchando aprendí qué era una soleá, una seguiriya, una malagueña.

Pero si entre tantos temas, autores e intérpretes, “Entre dos aguas” sigue siendo tan influyente para mí es porque a pesar de todo el tiempo transcurrido y la experiencia ganada y la música conocida, es este tema el que vuelve a mí recordándome mi niñez, y aquella primera ocasión en que escuché la guitarra. “Entre dos aguas” representa para mí aquella época; es el espíritu, y también las ganas de seguir tocando la guitarra.

Siempre admiré la habilidad de Paco de Lucía con la guitarra, su técnica, pero también su dulzura, su ritmo. Paco es una persona muy tranquila que transmite mucha seguridad cuando uno sale a tocar con él. La primera vez que lo vi en persona fue cuando tenía unos 10 u 11 años. El tocaba en Palma de Mallorca, en la Plaza de Toros, y mi padre me llevó a verlo. Fuimos a su camerino, y allí Paco me dijo que si me gustaba la guitarra que siguiera estudiando, y también me prometió: “Si alguna vez tocas la guitarra y me gusta, te vienes conmigo de gira y te regalo una guitarra”. Pasó el tiempo y para sorpresa mía me llamó para hacer la gira de Cositas buenas. Nunca le hablé de ese encuentro porque me daba mucha vergüenza. Pero luego supe que él se acordaba perfectamente de mí; se acordaba de mi padre y, de hecho, cuando fuimos a mi tierra, Almería, en uno de los conciertos, mi padre vino a recogerme al aeropuerto, y allí Paco y él se saludaron, estuvieron hablando y se fueron juntos en un coche mientras yo me iba en otro con los músicos. Más tarde mi padre me contó que Paco le había dicho que se acordaba de mí y que al final de la gira me iba a regalar una guitarra. Y así fue: cuando terminamos me regaló la guitarra que él había estado tocando al principio de la gira, y que es la misma guitarra que yo sigo tocando hoy.

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