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Domingo, 1 de julio de 2007

TEATRO 1

La casa de los secretos

Algo de ruido hace, la nueva obra de Romina Paula que fue la única pieza local elegida unánimemente para integrar el Festival Internacional de Teatro.

 Por Carolina Prieto

¿Cómo generar un clima de tensión extrema que transforme al espectador en un testigo voraz que no quiera perderse ni el más mínimo detalle? Con sólo 27 años, Romina Paula lo logra en Algo de ruido hace, su segundo trabajo como dramaturga y directora. Una obra pequeña, bella e inquietante, casi de cámara, que demandó un año de ensayos y una dedicación artesanal. ¿El resultado? Insólito y placentero. Pocas veces un espectáculo es capaz de generar un mundo propio, sin fisuras, donde lo más extraño deviene verosímil, la lentitud no aburre y donde se tiene la sensación de espiar detrás del ojo de una cámara.

Como en La intrusa de Borges, dos hermanos, Esteban Lamothe y Esteban Bigliardi, que no sólo comparten el nombre sino que además se parecen muchísimo físicamente —se dice que esa inquietante similitud fue el disparador de la obra— viven recluidos en una casa, en algún lugar de la costa atlántica, casi sin contacto con el exterior. Miran con ojos vacíos, sus voces son opacas, pronuncian lo indispensable y se mueven con rigidez. Pueden matarse por el volumen de la música, pero también acomodarse uno al otro el suéter, ése que comparten para ir al pueblo. Hasta que llega la prima (Pilar Gamboa). Y también los enigmas: ¿qué hacen ahí?, ¿por qué no suben nunca al primer piso?, ¿qué le hizo uno de los hermanos a una novia? Todo confluye y potencia el placer de voyeur frente a una trama de silencios, pequeños gestos y movimientos que se amplifican con la llegada femenina. Porque ella es el opuesto de los primos: desinhibida y locuaz, seduce, excita, disfraza, saca a bailar, y genera ambivalencias que no puede manejar.

Premiado en el Certamen Metrovías 2006, el texto sostiene una indefinición que lo tiñe casi todo. Un espacio y un vestuario masculino detenido en los ‘80 y un pasado que sigue vivo en un eterno presente. La autora pasó por Letras, estudió actuación con Bartís, Audivert y Catalán, y hace dos años sorprendió con la novela ¿Vos me querés a mí? Por esa misma época debutó como dramaturga y directora con Si te sigo, muero, una pieza inspirada en el poeta Héctor Viel Temperley. Si entonces llamó la atención por la capacidad para crear atmósferas extrañadas, ahora va más lejos. Algo de ruido... coquetea con el miedo, roza el peligro de lo imprevisible y mantiene la sensación de que todo está por estallar. ¿Cómo no entender el rencor de los hermanos? ¿Y la soledad de la prima? ¿Qué se oculta en la libreta donde “El Colo” escribe a diario y guarda celosamente en su bolsillo?

La obra fue elegida por unanimidad para integrar la programación nacional del Festival Internacional de Teatro de Buenos Aires. Durante una hora, el mundo externo queda en suspenso: un microcosmos marrón, con gotas de perversión y humor, una canción gitana y dos de Robbie Williams.

Algo de ruido hace, de Romina Paula, se puede ver los miércoles a las 21 en el Espacio Callejón, Humahuaca 3759. Reservas al 4862-1167.

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