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Domingo, 4 de septiembre de 2011

DESPEDIDAS > ADIóS A JIMMY SANGSTER, EL GUIONISTA DE FRANKENSTEIN Y DRáCULA

Levántense y anden

“Me volví un culto, pero todo fue por un par de Frankensteins, un par de Dráculas y una sola Momia”, decía de sí mismo. Pero para los amantes del terror que patentó el estudio inglés Hammer, Jimmy Sangster es el guionista de oro de varias secuelas de Frankenstein, casi todas las secuelas de Drácula, algunos de los mejores momentos de erotismo y terror del cine hasta la fecha y de la renovación del miedo vía el humor en los ’70. Después, terminó escribiendo para TV éxitos como El Hombre Nuclear, La Mujer Biónica, SWAT y el gran Kolchak. La semana pasada, la Hammer anunció que había dejado esta tierra de vampiros y hombres lobo.

 Por Alfredo García

En 1956 Jimmy Sangster llevaba una vida relativamente tranquila como productor de la productora clase B inglesa Hammer Films, cuando los jefes del estudio le pidieron que cambie de puesto y se ponga a escribir el guión de una película de terror. La película era X-The Unknown, sobre un engendro radiactivo que surgía del centro de la Tierra para aterrorizar a un pueblo escocés. “Me pagaron 200 libras”, recordó años más tarde Sangster, cuyo verdadero nombre era James Henry Kimnel, que había nacido en 1927, y que al igual que muchos de sus colegas en la Hammer utilizaba un nombre artístico a la hora de firmar las películas en las que trabajaba (de hecho, en alguna ocasión Sangster apeló a un seudónimo distinto: John Samson).

La Hammer no quedó conforme con el trabajo del director de X-The Unknown, Leslie Norman, que siempre pedía algo de más y casi siempre se mostraba a disgusto en el set, pero el film fue bien recibido por crítica y público, por lo que Sangster pronto fue asignado a escribir más guiones de producciones del estudio, muchos de los cuales iban a ser dirigidos por Terence Fisher. En términos de la propia Hammer Films –que anunció formalmente la muerte del escritor, productor y director el pasado 19 de agosto, a los 83 años– en esas siguientes producciones fue cuando Jimmy Sangster ayudó a reinventar y reescribir el cine de terror. En palabras del propio Sangster: “Un día de repente me vi convertido en figura de culto, pero todo se debió a un par de Frankensteins, un par de Dráculas y a una sola Momia”.

Fundada en la posguerra por Will Hammer y James Carreras, la Hammer Films, que primero empezó a producir films de todos los géneros y muy ocasionalmente incluía el fantástico entre ellos, llegó a convertirse en el estudio más redituable en la historia del cine inglés gracias a elegir el terror y contar con el talento mancomunado de directores como Fisher, Freddie Francis, Val Guest y John Gilling, de actores como Christopher Lee y Peter Cushing y escritores como Jimmy Sangster. Lejos del blanco y negro de los clásicos del terror de la Universal en el Hollywood de la década del ’30, los Frankensteins y Dráculas de la Hammer estaban filmados en pantalla ancha y a todo color, algo especialmente apropiado para las generosas cantidades de sangre y gore que exhibían, y que llevaron a algún miembro de la crítica británica a asegurar que sus películas eran “solo para sádicos”. Pero no todos los cambios tenían que ver con los colores, ni siquiera con el color rojo. Sangster le dio un cambio a los personajes clásicos de Bram Stoker y Mary Shelley: en su Frankenstein, el monstruo (Christopher Lee) era claramente un freak surgido de los horrendos experimentos del científico demente Peter Cushing, y se volvía más cruel y criminal en cada una de las subsiguientes secuelas. Por otro lado Cushing podía mostrar su lado heroico como el Val Helsing que combatía, a veces casi a capa y espada, al ominoso vampiro Christopher Lee que a medida que avanzaba la saga no solo estaba sediento de sangre, sino también de sexo. En cambio en la muy taquillera e inmediatamente posterior The Mummy (La Momia), también de Fisher, el guionista no agregó muchos elementos al viejo film de la Universal, y en cambio solo se limitó a hacer un buen trabajo potenciando los aspectos horripilantes.

Sangster escribió varias de las secuelas de Frankenstein y casi todas las secuelas de Drácula, incluida la excelente Brides of Dracula (Las novias de Drácula), con algunos de los mejores momentos de erotismo y terror del cine hasta la fecha. Curiosamente, Sangster no tuvo nada que ver con el gran film de vampiros sexy del estudio, The Vampire Lover, de Roy Baker, basado en la novela Carmilla de Sheridan Le Fanu, y aunque tampoco escribió el guión de su secuela Lust for a Vampire, sí terminó dirigiéndola en uno de esos raros cambios de puestos en los que se especializaba sir Carreras. Luego, en la era post Psicosis de Hitchcock, los vampiros de Sangster dieron lugar a psicópatas de todo tipo y calibre, como los que dirigió Seth Holt en Scream of Fear y en The Nanny (con una gloriosamente aborrecible niñera interpretada por la mismísima Bette Davis). Aparentemente estos psycho-thrillers de ambiente contemporáneo, alejados del típico estilo gótico de los grandes éxitos de taquilla de la Hammer, se encontraban entre los favoritos de este guionista que hacia 1970 también renovó el género agregándole humor, como en la Horror of Dracula, parodia con Ralph Bates que él mismo se ocupó de dirigir.

Ya siendo un guionista célebre, en la década del ‘70, mientras la Hammer decaía, Sangster fue convocado por Hollywood, pero no para el cine, sino para algunas de las series de TV más famosas de la época, incluyendo El Hombre Nuclear, La Mujer Biónica y SWAT. De todas ellas, los fans del fantástico sin duda prefieren el título de culto Kolchak: The Night Stalker, sobre un investigador de lo oculto que andaba siempre detrás de vampiros, hombres lobo y zombies.

Jimmy Sangster también escribió varias novelas y una autobiografía cuyo nombre lo dice todo: Do You Want it Good or Tuesday (¿Lo querés bueno o para el martes?).

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