CULTURA / ESPECTACULOS › PLASTICA.REINAUGURO LA MITICA GALERIA KRASS ARTES PLASTICAS, AHORA EN URQUIZA 2030

Artistas que transpiran la camiseta

La intención de Sergio Krasniasky, hijo de Gilberto y hermano de Berta, es brindar un espacio para reivindicar --casi como una militancia-- el trabajo artístico sin apoyo estatal. El emprendedor es crítico de la gestión en el rubro.

 Por Beatriz Vignoli

Cuando cerró su local en avenida San Martín entre San Lorenzo y Santa Fe, a fines del año 2009, Krass Artes Plásticas cerraba un capítulo de la historia del arte de Rosario. Era, salvo un par de excepciones, prácticamente la última galería de arte que había resistido al achicamiento del mercado y al desprestigio de las técnicas tradicionales avalado por políticas culturales municipales.

Pero el viernes 1 de abril, luego de "un año sabático", al final de una semana de comienzo de año con tutti, el Fénix renació de sus cenizas y se instaló con todo su bagaje de historia, trastienda y afectos en su nuevo local con dos ingresos y dos salas en Urquiza 2030/34. Al lado, al ladito de FM Universidad y de la Editorial de la UNR. Bienvenidos. Acá está. Es el nuevo espacio Krass Artes Plásticas.

Sergio Krasniasky, hijo de Gilberto y hermano de Berta Krasniasky, está al mando ahora. Continúa con la amable costumbre de la charla con mate. Sillones, nuevos; piso, reluciente. La gata de la galería, dice, está bien: viejita, en casa. A la mesa otomana no se la ve, y al piano tampoco, pero en el centro de la sala principal hay un gran archivero con carpetas de grabados donde se leen los nombres de los artistas: Mele, Alonso, Bendersky, Zuloaga, Ottmann, Uriarte, Corvalán, Vanzo, Herrero Miranda. Un poema del georgiano Bulat Okudzhava, de los que Rubén Naranjo imprimía en sus tarjetas de fin de año, está ploteado en una pared: "Si quieres ser pintor, no tengas prisa,/ coloca ante ti viejos pinceles de pelo de tejón,/ toma pintura blanca,/ porque es el principio,/ después amarilla, porque todo madura...".

¿Por qué no La Nueva Krass? ¿Por qué no otro nombre?

No quise cambiar porque es el bagaje que traés: lo cortás, lo tenés y te identifican por eso. No es una cosa de la cual uno pueda renegar. Los últimos 20 años uno ha estado en eso. Es parte de mí, aquello. Uno es parte de esa historia. Aunque el dueño de la escena es mi viejo, sin embargo Berta y yo estuvimos en todo ese quehacer. Ahora, estoy yo solo. Me tomé un año sabático para cargar las pilas y luego dije: ¿por qué no? Fue el año necesario para organizarse, ordenar las cosas, ordenar la familia y salir a buscar un espacio. Un espacio para mí. Y acá estamos, tratando de conjugarnos en singular.

¿Qué es lo nuevo que se viene?

Está Nicolás Menza este año con una exposición de obra gráfica, El banquete. Va a haber para fin de año una exposición de cinco artistas plásticos de Buenos Aires que son del grupo de Menza. Ganadores del Belgrano, el Nacional. A estas dos muestras yo ya las tenía armadas. Estaban pendientes desde 2008, desde antes de cerrarse la galería. Es un grupo generacional, y de afinidad plástica y estética. En el medio están dando vueltas todos los pintores de la casa. Es cuestión de programar. Yo trato de programar de un año para otro. Este año va a ser una temporada bastante sui generis, con dos o tres exposiciones importantes. Hay muchos pintores locales, con mucho oficio, que están queriendo hacer exposiciones, y que yo también tengo ganas de exponer. Lo estoy definiendo en función de las posibilidades de la gente.

"Todavía no cerramos fecha", dice Sergio Krasniasky y cuando se le piden nombres, recorre los cuadros de la trastienda que cuelgan en la sala principal: "Clelia Barroso, Norberto Moretti, Paula Grazzini, Romina Carrara, Martha Magnani, Liliana Jones, Julio Roldán, Cati Tarsitano, Martínez Ramseyer, Nelly García, Carolina Viotti, Rodolfo Elizalde, Eduardo Piccione, Omar Henry, Luchi Collaud: la gente que nos acompañó siempre sigue estando. Porque yo tengo ciertos malos hábitos de lealtades. No he concebido la relación con el artista si no es una relación de mutua confianza, de creer en la obra del otro. El staff de la galería sigue siendo la misma gente de siempre, más toda la que se pueda sumar, que es la que yo estoy esperando y convocando, para acercar proyectos e ideas".

"Ya está funcionando el taller de Paula Grazzini --agrega--. La idea de los talleres y charlas no tiene una intención económica. Quiero retomar cierta mística de la actividad. Quiero tener una cuestión proactiva frente al tema de la no pintura, de este círculo vicioso que tenemos de artistas empobrecidos, de un medio que frente a diferentes posturas estéticas se siente ignorante. A cuánta gente he recibido en la galería que me pide disculpas porque no entiende. Y yo digo: pará, disculpame, esto no apela a tu entendimiento. Este lenguaje apela a tus sentidos. Primero preocupate por si sentís o no sentís. Y si te gusta o no te gusta. Y a partir de ahí podemos empezar a hablar. Y lo que ha pasado en estos años es que determinado tipo de vertientes, cerradas y herméticas, han sido refractarias del público. Entonces el público se aleja, creyendo que la pintura es para entendidos. No solamente han sido refractarias sino que han ido en contra de toda esa gente, gente como los que ahora están haciendo la muestra en Osde (Siete pintores rosarinos contemporáneos), esa gente ha pagado el pato de la fiesta de otro. Entonces mi postura es mucho más militante de esto. Trato de poder revertir la situación. Mostrar que sí hay gente que pinta. Que sí hay gente que se sacrifica en pro de la calidad, en una búsqueda sincera, honesta; que se pone la camiseta de pintor, o de grabador, o de escultor, o de dibujante, de artista con oficio. Este es un espacio para poder reivindicar a esos artistas que transpiran la camiseta. Así de sencillo: transpiran la camiseta. Hay otra gente que está haciendo cosas. Y que no tiene apoyo del Estado, ni de los grandes premios de los salones... ¡Que un gobierno socialista tenga una postura, dentro de la plástica, absolutamente elitista! Y lo peor, carente de contenido. ¡Que gente que se autotitula 'conceptual' no tenga el más mínimo concepto! ¡Tenemos un museo de patrimonio donde todo el patrimonio está guardado! Bueno, es hora de poner el cascabel al gato".

Compartir: 

Twitter
 

Sergio Krasniasky se tomó un año sabático y reabrió la galería con más bríos, en un nuevo local.
Imagen: Alberto Gentilcore.
 
ROSARIO12
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2017 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.

Logo de Gigared