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Sábado, 12 de abril de 2014

UNIVERSIDAD › PLATAFORMA PAíS CIENCIA NACIONALIZA UNA EXPERIENCIA DE GRANADERO BAIGORRIA

El conocimiento como un bien social

Dirigido por Claudio Fernández, director del Instituto de
Biología Molecular de Rosario (IBR), el proyecto ataca
"de manera integral" la brecha entre ciencia y sociedad.

 Por Claudio Socolsky

El próximo lunes se presentará oficialmente en el Ministerio de Educación de la Nación la Plataforma País Ciencia, una iniciativa orientada a la democratización del conocimiento y la socialización de la ciencia que dirige el científico Claudio Fernández, director del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR). El proyecto asociado al Conicet, la Universidad Nacional de Rosario (UNR), y la subsecretaría de Gestión de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, pretende proyectar a nivel nacional una experiencia nacida en la Municipalidad de Granadero Baigorria, donde funciona el Centro de Estímulo al Desarrollo del Conocimiento (Cedec). Según Fernández, "muchas veces las estrategias de comunicación pública de la ciencia han pasado a ser como una mera transmisión de anécdotas de datos curiosos, y hechas desde un parámetro de la comunicación que tiene que ver con asumir la relación ciencia-sociedad de un déficit cognitivo. Nosotros rompemos ese paradigma, pensamos al conocimiento como un bien social, desmitificamos el rol del científico, y en ese contexto planteamos la plataforma que ataca al problema de la brecha entre la ciencia y la sociedad de manera integral".

Fernández explicó que a partir de la experiencia realizada con las escuelas de Granadero Baigorria, iniciada en abril del 2013, el Ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, y el titular del Conicet, Roberto Salvarezza, les pidieron federalizar el proyecto de comunicación pública de la ciencia que lo que busca fundamentalmente es "acercar la investigación científica a los colegios y a los barrios, teniendo como objetivo despertar vocaciones científicas en nuestros jóvenes".

La propuesta incluye charlas de divulgación científica que tiene como objetivo claro desmitificar el rol del científico a través de un primer contacto con los jóvenes. "Ellos se dan cuenta que el científico no es un tipo acartonado, aislado, que es una persona que trabaja de científico en un centro que se llama Conicet que es el lugar donde nosotros desarrollamos nuestra actividad, y que la ciencia es una política de estado que permite proyectar actividades y que ellos también puedan ser los científicos del futuro", precisó Fernández.

Además, el programa cuenta con otras herramientas como la pasantía científica a los jóvenes a partir del fuerte contacto que han desarrollado con las escuelas. "No esperamos que las escuelas vengan hacia los institutos del Conicet o la Universidad, nosotros vamos en busca de esos estudiantes y entonces los directores nos informan cuáles son los jóvenes que tienen vocaciones por carreras científicas. Esto implica financiar pasantías en institutos de organismos públicos de ciencia y tecnología; en particular nuestro laboratorio Max-Planck y en nuestros instituto de investigación donde los jóvenes pueden desarrollar un micro proyecto en el orden de tres semanas a un mes bajo la supervisión de investigadores", agregó Fernández.

Para el director del Programa País Ciencia, esta posibilidad les va a permitir a los estudiantes "darse cuenta si realmente esa es su vocación, consolidarla, y entonces comenzar a vehiculizarla bajo nuestra capacitación en el tercer, cuarto, quinto año de la carrera, sin esperar a la Facultad. Un problema grave que estamos teniendo en las escuelas secundarias es la pérdida de vocación, perdemos muchos recursos humanos que podrían vehiculizarse hacia el área científica porque los chicos están confundidos y en muchos casos están desinformados".

A partir de la experiencia desarrollada en Granadero Baigorria, Fernández consideró que "la desinformación y el grado de confusión en los pibes es independiente de su estrato social. Si bien nuestros esfuerzos están dirigidos fundamentalmente hacia los chicos de las zonas más vulnerables, está abierto a diferentes estratos sociales. Pretendemos generar que el impacto en la matrícula universitaria sea en el orden de los hijos de los trabajadores, pero también necesitamos que se reciban porque son ellos los que entienden el concepto de educación pública y después van a tener la responsabilidad social de devolver parte de lo que se dio".

También están previstos cursos de capacitación para los docentes, con la idea de que en un futuro sean ellos los divulgadores de la actividad científica. Otra herramienta del programa es la capacitación para los propios investigadores con el objetivo de enseñarles estrategias de comunicación de la ciencia. "No nos olvidemos que siempre nos preguntan a los investigadores qué estrategia existe para interesar a la sociedad por la actividad científica, y en realidad primero hay que educar al investigador, que entienda cuál es su rol, el de comunicar lo que hace porque el científico es un producto genuino de la sociedad argentina y por lo tanto tiene que informar para crear pensamiento crítico y para que la gente ponga en valor todo lo que ha pasado en ciencia y tecnología en la última década", señaló Fernández.

Por otra parte, el Programa País Ciencia contará con un laboratorio móvil para poder llegar a los lugares más difíciles del país donde se realizarán experimentos y estudios de ciencias biológicas, químicas y bioquímicas. Además, habrá módulos virtuales que generarán material audiovisual para que los docentes los bajen libremente y puedan discutirlos con los alumnos.

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Claudio Fernández, director del IBR, ideó un laboratorio móvil para ir a todo el país.
Imagen: Alberto Gentilcore
 
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