CIUDAD › LO MATARON ARRIBA DEL TECHO DE UN BUNKER EN PLENO BARRIO LUDUEñA

La breve vida del soldadito Mansilla

Rolando Mansilla tenía apenas 12 años y se presume actuaba como "soldadito" de un búnker de Magallanes 354 bis, donde encontró la muerte al ser baleado en el techo. Cerca de su cuerpo tendido había un colchón y un calentador. Había llegado del Chaco.

Rolando Mansilla tenía apenas 12 años. Llegó a Rosario desde Chaco, con su familia, hace un tiempo; y vivía con una tía materna en una zona alejada de donde ayer fue hallado su cuerpo. El jueves, en la noche más fría de este otoño, la muerte lo encontró arriba del techo de un búnker de Magallanes 354 bis, en barrio Ludueña, donde hacía de "soldadito". Cerca de su cuerpo tendido había un colchón y un calentador. Al parecer, recibió el disparo mortal durante un enfrentamiento entre bandas de la zona. El lugar era un puesto de venta de drogas que había sido derribado con la llegada de Gendarmería, el año pasado, y que volvió a edificarse en el último tiempo. Las puertas y ventanas estaban soldadas, y adentro solo había un perro hambriento y elementos sucios. Pese a que en el interior no se encontraron estupefacientes, la Unidad Fiscal de Homicidios dio intervención a la Justicia Federal, y solicitó la demolición del búnker. Para la fiscal Marisol Fabbro, el chico no estaba solo, y al parecer, fue baleado desde la vereda.

Al menos ocho disparos dijeron haber oído los vecinos de la zona, alrededor de las 22 del jueves. Unos 15 minutos después llegó al lugar personal de la seccional 12º, la Policía de Investigaciones (PDI) y la fiscal Fabbro. Ayer, la funcionaria judicial no descartaba la posibilidad de que el nene estuviera armado, ya que sorprende que se haya acercado tanto al borde del techo, donde finalmente cayó con un disparo que le ingresó por un ojo, que sería de un arma 9 milímetros, como las dos vainas que se hallaron en la vereda. También tenía un par de balazos en las pantorrillas.

La hipótesis más fuerte que tenía ayer la fiscal era la de una "disputa entre bandas", y por eso pidió informes al respecto. Según indicó, la gente del lugar habló de la casa como un puesto de venta de drogas que había sido derribado con la llegada del secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, en 2014, pero fue reconstruido para ponerlo nuevamente en funcionamiento. Al parecer, Rolando era un soldadito que hacía las veces de custodia, desde el techo. "Sobre la terraza, a un metro y medio de altura estaba el cuerpo el nene; había un colchón y un brasero, las puertas y ventanas estaban soldadas. Pudimos entrar a pesar de que en el ingreso había un candado, pero no se encontraron estupefacientes", dijo Fabbro.

Si bien Rolando fue el blanco de al menos tres disparos, también se encontraron orificios de bala en el portón de un garaje de la vivienda, que al entrar advirtieron que eran dos dependencias. "Presumimos que había más de dos personas en la casa y que fue una disputa entre bandas. No sabemos si antes de nuestra llegada se llevaron elementos", ya que hubo unos 15 minutos de diferencia. "No se secuestraron objetos de interés, no había armas ni droga, solo mugre y un pitbull", dijo la fiscal.

Los vecinos de calle Magallanes, entre Einstein y Ghandi, permanecían asustados ayer, y pocos querían hablar, por temor a represalia. Algunos deslizaron que las balas partieron de dos personas que pasaron en una moto y que desde la casa respondieron con bombas tipo molotov. La fiscal pudo dialogar en el lugar con el padre de Rolando, quien sólo le manifestó que el niño vivía con una tía materna, y que se había escapado algunas veces de la vivienda. Dijo, que no tenía idea de qué hacía el niño allí. Rolando, ni siquiera estaba documentado. "El padre dijo que ignoraba todas estas circunstancias. Contó que su hijo vivía con una tía materna que se le escapaba mucho, pero que no sabían que se dedicaba a esto. Es más, viven en otro barrio. Los vecinos dicen que no son de ese sector las personas que suelen ver en esa vivienda".

En conferencia de prensa, la fiscal indicó que el chico "fue baleado a corta distancia, probablemente desde la vereda de la misma vivienda, por la mecánica de los disparos y los impactos en el cuerpo".

Fabbro detalló que pasadas las 22 del jueves recibió una llamada de la central de emergencias del 911, y le avisaron que una unidad del Servicio de Emergencias Sanitarias (Sies) había salido hacia el lugar del hecho. "Lo que se presume, a menos de 24 horas del hecho, es que participaron varios, que había otra persona (posiblemente, también menor) en el techo con el nene o dentro de la casa, pero no tenemos precisiones, por eso mandé a pedir informes sobre las bandas de la zona", señaló.

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La fiscal Marisol Fabbro cree que el chico no estaba solo y lo balearon desde la vereda.
Imagen: Alberto Gentilcore
 
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