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Viernes, 10 de julio de 2015

MUSICA

TOCALA DE NUEVO

Sus nombres son sinónimo de militancia contra la estupidez y las buenas conciencias. Agitadoras contraculturales en México, autoras de tantas canciones de protesta como de cabaret, Liliana Felipe y su esposa, Jesusa Rodríguez, visitan una vez más la Argentina.

 Por Dolores Curia

Vienen a presentar Juana La Larga, una obra sobre el cuerpo femenino y la violencia contra las mujeres en un momento especial para la Argentina: todavía se sienten las resonancias del Ni Una Menos.

Jesusa Rodríguez: –Y se han sentido hasta México. El tema de la marcha es una preocupación mundial. Es curioso que recién después de cinco mil años de violencia contra las mujeres la Humanidad esté reaccionando recién ahora de forma masiva.

¿Por qué presentan Juana La Larga como un homenaje al clítoris?

J. R.: –Nos gusta poner el dedo en ese punto. Hacemos una recapitulación de la historia del clítoris. Las mujeres no sólo desconocemos su historia: hay tantas que también desconocen dónde lo tienen y todo lo que se puede hacer con él. El hecho de que la anatomía completa del clítoris se haya descubierto recién hace 17 años dice mucho, sobre todo, frente a la desproporcionada sobrevaloración del pene. Investigando nos encontramos con la historia de Juana Aguilar, que seguramente haya sido, allá por 1800, una persona intersexual. Los médicos enloquecían porque decían que tenía un clítoris descomunal. Llamaba la atención por ser, como decían, “hermafrodita”. Pero lo que más llamó la atención de su “caso” es que fue acusada públicamente de violar a otra mujer. Cuando la violación de mujeres por parte de los hombres es de los actos más cotidianos que hay, esta historia fue un escándalo en Guatemala de tremenda repercusión. Tanta exaltación seguramente se debe haber debido a que es una mujer la que al parecer empieza a tocar territorios masculinos. Y eso los enloquece.

En Juana... las situaciones de violencia a las que se somete a la protagonista son abordadas desde el humor. ¿Por qué?

Liliana Felipe: –Hace unos meses fuimos a ver en DF una obra sobre la trata. Era tan triste y tan difícil de ver que había, como mucho, cuatro espectadores. Nosotras intentamos llegar al público con el humor como para que sea más fácil acercarse a ciertos temas... y cuando estén metidos adentro ya no les quedará otra que reflexionar. Es bueno para los hombres también. En este momento México es el centro mundial del tráfico de personas, tráfico de inmigrantes, tráfico de órganos. Es un agujero negro en el que desaparece la gente. Muchas de ellas son personas que vienen de otros puntos de Latinoamérica y deben pasar por México para llegar a Estados Unidos. Pero nunca llegan. Somos el laboratorio mundial del neoliberalismo, la capital mundial del fraude electoral y de la matanza a mansalva, con políticos prácticamente analfabetos, donde se asesina una mujer cada tres horas y donde se experimenta para ver cuánto salvajismo y violencia puede resistir una población.

Liliana, además estás muy enfocada en el vegetarianismo, contra el maltrato animal, contra las corridas de toros. ¿Cuándo empezó esto?

L.F.: –Llevo ya cinco años y estoy buscando algún grupo con alguna metodología que me interese para profundizar mis acciones sobre el tema. Mientras tanto hago todo lo que puedo a través de redes sociales y en mi propia vida. En el cerebro hay un botoncito que es como un segundo clítoris. En el mío hubo un clic. Ahí es cuando te das cuenta de que los animales, todos, sin importar su tamaño, tienen derecho a vivir dignamente. Hay millones de personas que sentimos esto, sólo que no saben cómo resolverlo. No como más carne, queso, etc. Y no me ha costado nada. ¿Quién se atrevería a decir que las hermanas Williams, las tenistas, están mal alimentadas? Y, sin embargo, ellas no comen carne tampoco. Aquello de la necesidad de proteínas es un gran engaño también. Un engaño casi tan grande como aquel sobre lo que hay que tener para llegar al orgasmo.

¿Ves puntos de contacto entre este tema y otras militancias presentes en tu vida?

L. F.: –La tortura animal también está en las bases del sistema capitalista, incluso del patriarcado. El sistema está pensado para que esquivemos el sentimiento de empatía. Todos saben lo que es el racismo y el sexismo, sin embargo, “especismo” no está en el diccionario.Lo que sí me pesa mucho es haber tardado tanto en descubrir estas conexiones y esta empatía. Por eso, por ejemplo, me aguanto los chistes de mi hermano, que cuando lo vengo a visitar acá a Córdoba me pregunta cómo es posible que recién a los 60 años me venga a dar cuenta de que no me gustan los chinchulines.

¿Ha cambiado en algo tu clerofobia con la llegada de Francisco?

L. F.: –Ni un centímetro. Lo que sí puedo decir es que este Papa ha tenido muy buenos asesores. Se ve que la clientela venía mermando y cambiaron de estrategia. El día en el que la Iglesia respete efectivamente todas las formas de vivir y sentir la sexualidad, el día en el que el próximo papa sea mujer, cuando el Vaticano devuelva todo lo que tiene en el banco, ese día me vuelvo católica. Queda asentado por escrito aquí en esta entrevista (risas). Lo firmo.

Juana La Larga. Viernes 10 a las 21 y sábado 11 a las 19 en Teatro Estudio La Mamma, Yatay 890.
Festival Piano-Piano. Liliana Felipe y Marcelo Moguilevsky. Domingo 12 a las 21, Centro Cultural Néstor Kirchner, Bouchard 350.

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