turismo

Domingo, 6 de septiembre de 2009

NEUQUEN > CAVIAHUE Y ALREDEDORES

Pueblo de nieve

Vecino del volcán Copahue, el valle donde se emplaza el pueblo de Caviahue es uno de los más bellos escenarios neuquinos. Además del esquí, paseos en motos de nieve entre gigantescas araucarias, reconfortantes aguas termales, y un emocionante trekking con raquetas hasta el cráter del volcán.

 Por Pablo Donadio

La provincia de Neuquén tiene con qué fanfarronear a la hora de lucir paisajes. Además de atesorar algunos de los más bucólicos escenarios de la Patagonia, posee una extensa zona cordillerana que ha sabido aprovechar desarrollando, entre otras cosas, centros invernales con excelentes servicios deportivos, gastronómicos y hoteleros, y con acceso a bolsillos bien distintos. Desde Chapelco en San Martín de los Andes a Cerro Bayo en La Angostura, pasando por el parque mapuche de Batea Mauhida y montañas más pequeñas como Primeros Pinos y Cerro Wayle, las posibilidades son variadas y atractivas. Y entre ellas, también está Caviahue, un centro de esquí familiar ubicado a 357 kilómetros al noroeste de la capital neuquina, enclavado en las 28.300 hectáreas del Parque Provincial Copahue. En esta época del año, todo el encanto de una villa de montaña, con alternativas para pasear, descansar y desde luego, esquiar.

Villa de montaña A primera vista lo que impresiona de Caviahue es el angosto y escarpado valle donde está emplazado, junto al lago con forma de herradura. Pese a la imagen que obliga a mirar hacia abajo, el pueblo está ubicado a más de 1600 metros sobre el nivel del mar, y es una auténtica villa de montaña con sólo 900 habitantes estables y callecitas pacíficas que invitan a los paseos de enamorados. Hasta Caviahue se llega por un estrecho ramal de acceso que ladea el filo de las cumbres cercanas, y que es toda una invitación a lo que vendrá: pintorescos panoramas donde el blanco de la nieve y el marrón de la madera están presentes siempre. Como el manto blanco se alarga varios meses, aquí no necesariamente hay que subir a un cerro para disfrutar la nieve, ya que “se vive” inmerso en ella. El clima frío y seco asegura la permanencia de los copos que visten parques, plazas, hospedajes y hasta los autos, que suelen quedar ocultos a diario con las constantes neviscas. Claro que si se quiere sacar provecho a pleno de la nieve, lo mejor será la visita a su centro de esquí, convocante esencialmente del grupo familiar, pero portador de un nutrido calendario de eventos, y donde tiene lugar el gran rider así como aquel que se pone por primera vez un par de esquíes. A esta altura de la temporada, la inexistencia de las colas (un detalle nada menor para quienes esquían y quieren seguir el ritmo continuo de los descensos) hace del complejo una opción cada vez más buscada. A lo cual se agregan las excursiones y paseos, fotografía, artículos regionales y demás regalos que están al alcance en precio y cercanía.

A esquiar Caviahue es un gran destino para esquiadores y snowborders por la calidad de la nieve (polvo, honda, gruesa, en la jerga). La práctica de esquí alpino, amplios sectores para el freestyle y la posibilidad de descender más de ocho kilómetros de fuera de pista es como un imán para los amantes del deporte. Cuenta con 20 pistas, 18 de las cuales poseen todos los niveles de dificultad, al que se suma un itinerario por el bosque y una pista que hace de conexión. Todo eso engranado por 11 medios de elevación colocados para marcar continuamente, y que proporcionan una capacidad de transporte de 7400 esquiadores por hora. Para los que se inician o quieren perfeccionarse, hay escuelas que brindan clases particulares y colectivas para cualquier edad, integradas por un plantel de 32 expertos instructores. Dos pistas de dificultad intermedia y el nuevo medio de elevación Valle de Jara es la noticia destacada de este año. Mientras las pistas azules aportan dos kilómetros cada una, el telesquí brinda un arrastre de casi mil metros, insertándose en una estratégica ubicación. El complejo también trabajó para ampliar la confitería Las Lengas, quizá el punto de encuentro más elegido por los esquiadores. “Estamos viviendo una buena temporada, con gran ocupación y excelente clima, lo que garantizan una estadía feliz. Las condiciones naturales del lugar, sumadas al sistema de fabricación artificial, permite a todos los esquiadores disfrutar de la mejor nieve polvo hasta el cierre”, sintetizó Andrea Choquich, directora y gerente comercial del lugar, conocido además como un paraíso para los principiantes. Y es que para lo que dan el primer paso, el seguro esquí de fondo permite un dominio estable pasados unos minutos, por lo que suele ser una de las disciplinas elegidas de la zona. A partir de entonces, invita a deslizarse suavemente por senderos fáciles, cubiertos de milenarias araucarias y amplios sectores para descansar y con poca gente con la que chocarse. A medida que la confianza del esquiador nuevo se va asentando (y agrandando, inevitablemente), se puede tomar otros caminos con un poco más de riesgo y recorrido, como el paseo de las tres horas por los recodos nevados de la villa. El desafío que sigue tiene algo más de pendiente y convoca incluso a los expertos, que en realidad sólo van en busca del premio final: la excursión que penetra en la montaña y se detiene en una vertiente de aguas termales, donde la parada incluye relajantes baños burbujeantes a más de 50 grados centígrados. Otro espectáculo.

Termas y travesias Destino de nieve también para quienes no esquían pero sí acompañan a esquiadores, Caviahue tiene una amplia gama de variantes que se pueden elegir. Por ejemplo los vertiginosos paseos en motos de nieve hasta Copahue y su pozo geotérmico, por vertientes de agua humeante y fangos, y la llegada a la cascada del arroyo Dulce y laguna Escondida. Otra es la travesía con raquetas de nieve por los bosques de araucarias, con la visita a la gélida cascada Escondida, congelada en invierno por las bajas temperaturas. Si el andar es más urbano, una buena elección es la extensión del Spa Termal de Copahue, instalado en el corazón de Caviahue, con baños de agua que oscila entre los 50 y los 60º grados centígrados: una experiencia súper relajante que se completa con amplias sesiones de terapia de fango extraído de la laguna sulfurosa de las termas de Copahue, y con sesiones de inhaloterapia o hidromasaje, excelente regalo al cuerpo propio.

Pero si hay una salida que no debe perderse nadie (esquiadores y no esquiadores) es la visita al volcán Copahue (2970 metros de altura), el vecino de lujo del complejo. Guiada por el departamento Patagonia Mountain, los grupos de 12 personas salen en los curiosos vehículos snowtracks, con movilidad de oruga, abriendo camino a Copahue y la laguna Hualcupen. La propuesta es llegar a la boca del volcán, cuyo cráter contiene una laguna ácida de alta temperatura y nada menos que un glaciar. Tras una hora de travesía, el vehículo llega a destino, donde se comienza un trekking dificultoso por superficie e inclinación, esfuerzo que el soberbio cono compensa al mostrar sus activas fumarolas, un pequeño glaciar pintado con las cenizas, y su interna y luminosa laguna, repleta de agua y azufre. Allí, además del asombro, vale la pena girar sobre el propio eje y ver las postales que ofrecen el Lanín, el Domuyo y el Antuco, alejados e imponentes como el volcán que se está pisando en ese instante. Aquí los amantes del esquí fuera de pista deciden regresar haciendo camino propio en un fabuloso recorrido de nieve honda que se une a las pistas del complejo tras ocho kilómetros. Otros, en tanto, oyen atentos los relatos de las fuerzas profundas de la tierra que gobiernan el volcán, mientras se liquidan las memorias de las cámaras fotográficas.

Para el regreso, recompensados los ojos pero no el apetito, nada mejor que un buen encuentro gastronómico: allí entra en acción otro de los lujos de Caviahue, con las confiterías Pehuen, T-Bar y Las Lengas, donde marchan deliciosos chivitos, asados y el infaltable vino caliente, el galardón final de la visita.

DATOS UTILES

Cómo llegar: Desde Buenos Aires se puede volar hasta Neuquén, y de allí empalmar los 357 kilómetros que separan la capital provincial de Caviahue. Aerolíneas Argentinas (www.aerolineas.com.ar / 0810-222-86527) tiene vuelos diarios con tarifas promocionales de acuerdo a la fecha. Desde Neuquén hay varias empresas de transportes que comunican con el pueblo, y está la alternativa de la aerolínea American Jet (www.americanjet.com.ar) que vuela desde la capital neuquina a Loncopué los miércoles y sábados en aeronaves de 19 plazas. En ómnibus varias líneas parten de Retiro a Neuquén y sus conexiones. Hay un micro de la empresa Cono Sur que posee tres horarios regulares (8, 13 y 20 horas), o también es posible arribar al pueblo de Caviahue en transfers. En auto desde Buenos Aires se va por las rutas nacionales 5, 35, 152, 143, las rutas provinciales 20 y 107 y un último tramo por la ruta nacional 22 y las provinciales 21 y 26.

Dónde dormir: El pueblo de Caviahue cuenta con una capacidad hotelera de 1200 plazas distribuidas en hoteles, cabañas y apart, que invitan a pasar una agradable estadía en la montaña. Hotel y Cabañas del Nevado (02948-495053 / www.hotelnevado.com.ar) es una buena alternativa.

Más información: Compañía de los Andes S.A. Web: www.caviahue.com, Mail: [email protected]

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