El presidente había dicho que no entiende la lógica de la movilización y la vinculó con las elecciones de este año. Distintos referentes sindicales coincidieron en que busca descalificar la medida y que no tiene "el pulso de la realidad".
A su vuelta de España, Macri cuestionó la marcha convocada para el 7 de marzo y dijo que la CGT no quiere el diálogo. Daer ratificó la convocatoria y añadió que si el Gobierno quiere anticipar algunas mejoras serán bienvenidas.
La cúpula de la CGT, que venía de acumular el respaldo del Partido Justicialista, los intendentes bonaerenses, el Frente Renovador, el socialismo y las cámaras pymes, encontró en la reunión con los
Héctor Daer advirtió que la forma de generar empleo es que funcione la economía. Pablo Moyano dijo que la movilización sindical convocada para el 7 de marzo debe "ser contundente".
Fernández y Maturano cuestionaron a Macri por no cumplir con los acuerdos firmados y compartieron las críticas del triunvirato de la central obrera. Desde el Gobierno acusaron a los gremios de hacer un “uso político” de la huelga.
“En defensa del trabajo y por paritarias libres”, la central obrera convocó una manifestación el 7 de marzo y una huelga en la segunda quincena.
Después de amenazar en Mar del Plata con una medida de fuerza contundente en el corto plazo, en la central obrera patearon la pelota hasta el fin de las vacaciones. En la reunión del Consejo Directivo de la semana próxima resolverán el “plan de acción”.
Desde Mar del Plata, el triunvirato que lidera la central sindical criticó el incumplimiento del compromiso de frenar los despidos y advirtió que no aceptará topes en paritarias. El jueves 2 se reunirá el consejo directivo para definir si habrá medidas de fuerza.
La central obrera lo podría decidir en la reunión del 2 de febrero.