No voy a aceptar tus correcciones, ni hablar de libros, de poetas, de escritores.Te volviste loco, Juan. Te volviste loco en serio.
No. No. Y no ¿La repetición de un deseo puede hacer desaparecer un hecho? La negación tiene, a veces, el empecinamiento de lo vital.
Yo era un lector de las contratapas de Juan Forn. Algún amigo, algunas de las personas con las que trabajo también las leían y circulaban entre los lectores.
Solo una vez tuve la enorme fortuna de que Juan Forn me editara una nota.
En agosto del año pasado, en un evento exclusivo para soci@s de Página/12 que por
En su condición de narrador de ficción, de editor y de autor de las deliciosas contratapas de los viernes en PáginaI12, Forn desarrolló un estilo único, que sus lectores extrañaremos.
Desde el día que Enríquez entró por primera vez al despacho de Forn en Editorial Planeta, quedaron "unidos para siempre". "Juan estará en mi galería de fantasmas personales y cercanos", asegura la autora de Las cosas que perdimos en el fuego.
Vos le preguntabas algo y el tipo siempre te contestaba igual: “¡Es fácil, boludo!” La diferencia con otra gente es que después, al segundo, Juan Forn te explicaba cómo.
Las contratapas de los viernes de Juan Forn significaron, durante años, un cruce perfecto entre el olfato periodístico y la sensibilidad de un escritor de estilo lúdico pero siempre preciso,
La muerte de Juan Forn, escritor, traductor, editor, fundador del Suplemento Radar y columnista de Pág