La autoridad de Israel realizó una visita al sur libanés, mientras el ejército israelí volvía a romper el alto el fuego vigente desde junio efectuando un bombardeo con drones.
El Parlamento libanés aprobó la medida que reemplaza la pena capital, sin aplicación efectiva desde hace más de 20 años, por la cadena perpetua agravada.
En paralelo, una delegación militar estadounidense y el Ejército libanés iniciaron conversaciones en Beirut sobre la aplicación de la retirada israelí de una de las zonas piloto.
A pesar del acuerdo y el retorno paulatino de algunos desplazados, persisten los ataques israelíes en el territorio.
El gobierno israelí anunció que no retirará sus tropas del sur libanés hasta que Hezbolá sea desarmado, mientras el grupo chií rechazó el pacto y lo calificó de humillante.