A un año de la represión por parte de la Policía bonaerense a los trabajadores senegaleses
"¿Qué me grabas?", "borrá ese video", "te voy a cagar a trompadas".
Una mujer y su pareja esperan este jueves su libertad, tras ser imputados en audiencia juicial. Sostienen que la persecución en su contra es sistemática.
La esquina de Nazca y Rivadavia, en Flores, fue escenario, esta mañana, de un operativo contra la venta ambulante por parte de oficiales de infantería liderados por policías de civil.
Sin motivo, un grupo de policías de la comisaría 50ª atacó a un vendedor senegalés que en ese momento no trabajaba. El joven recibió un profundo corte en un brazo. Lo liberaron 17 horas más tarde tras iniciarle una causa por resistencia.
El megaoperativo comenzó a la madrugada y se extendió toda la mañana. Fueron desarmados incluso puestos legalmente habilitados. Los vendedores reclamaron por su derecho a trabajar. Les prometieron cursos de capacitación y reubicación en galpones de la ciudad.
Fueron sacados de las veredas de Once en enero pasado. El gobierno porteño los reubicó en dos galpones. Allí les toman lista y si acumulan cinco faltas les sacan el puesto. Pero la zona es poco transitada y no tienen a quien venderle. Algunos vuelven a la calle, pero terminan detenidos.
Sucedió durante un operativo en el microcentro en el que decomisaron la mercadería a un vendedor ambulante senegalés.
Otra vez, los vendedores ambulantes en la mira de la Policía de la Ciudad.