La Policía de la Ciudad destruyó unos 500 puestos de venta ambulante y secuestró la mercadería
El turno de los manteros de Liniers
El megaoperativo comenzó a la madrugada y se extendió toda la mañana. Fueron desarmados incluso puestos legalmente habilitados. Los vendedores reclamaron por su derecho a trabajar. Les prometieron cursos de capacitación y reubicación en galpones de la ciudad.



















