ECONOMíA › LOS BANCOS DE WALL STREET CREEN QUE HABRA MAS EFECTIVO

1100 millones para mejorar el canje

Los nuevos bonos para canjear la deuda en default con los privados se emitirían con fecha 31 de diciembre de 2003, lo que significará sumar intereses por medio año y un pago en efectivo por más de 1100 millones.

 Por Claudio Scaletta

Argentina mejoraría la oferta de canje de deuda para salir del default con los privados con un pago en efectivo de más de 1100 millones de dólares. La versión, que circula entre los principales bancos de inversión de Wall Street, justifica el optimismo de los economistas especializados en América latina. También el aumento registrado en las cotizaciones de los papeles de la deuda local en todos los mercados. Los analistas descuentan que la adhesión al canje superará el 70%, lo que habilitará la emisión de máxima de la propuesta de Buenos Aires. La nueva mejora consiste en emitir los bonos con fecha al 31 de diciembre de 2003, lo que significa el pago de medio año más de intereses, pero de alrededor de un año al momento de efectuarse la emisión.
La oferta de Buenos Aires, en comparación con el esbozo presentado en Dubai, significó una sensible mejora para los acreedores. Ello no evitó que, como corresponde a la lógica de este tipo de negociaciones, los acreedores la consideren inadmisible. Desde aquel momento, en el establishment financiero internacional, esto es, desde la lógica de la cúpula del sistema y dejando de lado las demandas maximalistas de las asociaciones de tenedores de bonos, comenzó a hablarse de la posibilidad de un pago en efectivo para mejorar la oferta. La especie fue negada insistentemente por los negociadores argentinos, que respondiendo también a la lógica de la negociación, rechazaron la posibilidad de cambios en la propuesta de Buenos Aires. Tomando al pie de la letra las declaraciones oficiales, en las últimas semanas algunos operadores vieron con extrañeza como las cotizaciones de los papeles de la deuda superaban el “valor técnico” emergente de la oferta gubernamental. Pero como les gusta decir a estos mismos operadores, “los mercados no se equivocan”. Así sería en el caso de que las versiones escuchadas en Wall Street de un pago adicional en efectivo finalmente sean reconocidas por el Gobierno. Economistas de los principales bancos de Nueva York la consideraron “un hecho”.
Los potenciales pagos en efectivo para seducir a los bonistas serían de unos 1136 millones de dólares. La cifra surge del desglose de los intereses en efectivo que pagarían durante un año los bonos par y los Discount.
Según la propuesta de Buenos Aires, para una adhesión al canje superior al 70% se estiman emitir Bonos Par por 15.000 millones de dólares. La fecha de emisión original era el 30 de junio de 2004, aunque esta fecha no figura en la documentación presentada hasta ahora a la Security Exchange Comision. Dado que estos bonos devengan intereses en efectivo del 2,086 %anual, emitirlos al 31 de diciembre de 2003 significa un pago en efectivo adicional del 156 millones de dólares por 6 meses. Pero como al momento de emitirse los bonos, p. e. diciembre de 2004, ya habrá transcurrido un año, el pago en efectivo será de 312 millones.
En el caso de los bonos Discount la emisión prevista es de 19.870 millones, siempre de dólares, y la tasa de interés anual es del 8,51 por ciento. Sin embargo el pago en efectivo se realizará solo sobre intereses por el 4,15 por ciento, lo que en un año adicional supone un devengado en efectivo de 824 millones de dólares. El resto de los intereses de estos papeles se capitaliza, por lo que también constituyen parte de la mejora de la oferta, aunque no un pago adicional en efectivo.
En la misma situación se encuentran los bonos Cuasi Par, de los que se prevé una emisión equivalente a alrededor de 11.900 millones “nominales” sobre 8330 millones de dólares originales. Para estos papeles la totalidad de los intereses devengados, el 5,96 %anual en la propuesta de Buenos Aires, se capitalizarán.
Dado que los Cuasi Par serán absorbidos prácticamente en su totalidad por las AFJP y otros acreedores locales, que la mejora en efectivo está pensada sobre todo para los bonistas del exterior. Probablemente esto sea explicado a partir de hoy por el secretario de Finanzas Guillermo Nielsen, que viajó a Alemania para participar en una reunión del G-20.
La “racionalidad” que los analistas locales entrevén en la nueva oferta reside en que para realizar el pago de 1136 millones de dólares adicionales el Gobierno no afectaría las reservas líquidas del Banco Central, pues quedarían cubiertas con los excedentes de las cuentas del Tesoro. Menos técnicamente puede decirse que el pago no resulta significativo en términos del inmenso superávit fiscal acumulado por la actual administración.

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Guillermo Nielsen en busca de una mayor aceptación.
Viajó a Europa para presentar la reestructuración al G-20.
 
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