EL PAíS › LA PRESIDENTA RECIBIó EL RESPALDO DE ORGANIZACIONES SINDICALES

“Somos solidarios ante la usura”

Cristina Kirchner recibió ayer el apoyo de agrupaciones sindicales internacionales en la disputa con los holdouts. Pedirán a sus fondos de pensión que no hagan inversiones relacionadas con los fondos buitre.

 Por Victoria Ginzberg

Desde Nueva York

“Quiero agradecer la solidaridad de los trabajadores, pero creo que esto es también en defensa propia. Porque los que pagan la crisis son los trabajadores. Se ve acá, en Estados Unidos y en todas partes”, dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner luego de escuchar a un grupo de dirigentes sindicales con representación internacional que fueron al Consulado argentino en Nueva York para llevarle el apoyo de sus agrupaciones y representados en la disputa con los holdouts. Cathy Feingold, miembro de la principal central sindical de Estados Unidos, anunció allí que habían decidido enviar cartas a sus fondos de pensión para reclamar que no hagan inversiones vinculadas con los buitres.

La reunión se realizó en una sala con paredes revestidas de madera, en el mismo lugar, recordó CFK, que en 2007, cuando era candidata presidencial, se entrevistó con científicos que por distintos motivos habían emigrado de la Argentina y anunció la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Esta vez, quienes estuvieron en el salón fueron los representantes de trabajadores. Se encontraban la australiana Sharan Burrow, secretaria general de la Confederación Sindical Internacional (CSI); el canadiense Hassan Hussef, de la CLC de Canadá; el paraguayo Víctor Báez, secretario de la Confederación Sindical de las Américas (CSA), y Feingold, de la AFL-CIO (Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales), la más importante central sindical de Estados Unidos. Desde Argentina viajaron el titular de la Uocra y secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, Gerardo Martínez; el secretario adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez; el titular de la CTA, Hugo Yasky, y el secretario general de Suteba, Roberto Baradel.

La Presidenta se sentó al lado del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el canciller Héctor Timerman. Burrow, que representa a 190 millones de trabajadores de todo el mundo, fue la primera en hablar. Ella y la Presidenta son viejas conocidas. La relación surgió a raíz de que la Argentina, junto con Brasil, llevó al G-20 una postura contra la flexibilidad laboral y pidió que la OIT sea un organismo asesor del bloque internacional en paridad con el FMI y el Banco Mundial.

“Es impactante cómo una pequeña cantidad de fondos buitre está dispuesta a llevar a la quiebra a su economía y a sus trabajadores. Somos solidarios con su país ante la usura. Está avanzando un virus en el mundo, no es sólo para la Argentina, y la votación en la ONU demuestra que no están solos”, dijo Burrow. Manifestó luego que los trabajadores tienen inversiones y que ellas no deben orientarse a fondos de inversión, sino que deben recircular en la economía. Báez, a su turno, envió un mensaje a los empresarios que se quejan de que sus compañías no son sostenibles. “Queremos que lo sean, pero ¿es posible tener una empresa sostenible en un mundo que no es sostenible o en países en los que peligra la sustentabilidad a causa de un grupo de capital financiero? Son ellos los que hacen el mundo insostenible”, dijo. Y los llamó “chantajistas internacionales”. Luego habló Feingold. “Ya expresamos la solidaridad. Ahora llegó la hora de actuar”, dijo. Y anunció que los trabajadores norteamericanos pedirán a sus fondos de jubilación que no inviertan en empresas que tengan relación con los buitres.

CFK comentó que un presidente de una de las potencias del mundo le dijo que el fallo del juez Thomas Griesa que ordena pagarles a los holdouts y que pone en riesgo la reestructuración de la deuda no está vinculado estrictamente con los 1600 millones de dólares de los que trata la decisión judicial, sino que el objetivo es “escarmentar a la Argentina, que tuvo un modelo de desarrollo que no se basó precisamente en las indicaciones del Consenso de Washington, en el modelo neoliberal” y, fundamentalmente, porque el país es “la segunda reserva de gas shale del mundo y la cuarta de petróleo shale del mundo”.

La Presidenta señaló que el “virus”, como lo llamó Burrow, de los fondos especulativos comenzó cuando “el neoliberalismo implantó en el mundo, caído el Muro de Berlín, la ideología que se había acabado la historia y que no había otro modelo de desarrollo que el que planteaba ese neoliberalismo que significaba la Teoría del Derrame y el achicamiento de las conquistas sociales”. Mencionó que así surgieron los denominados bancos de inversión y comenzaron a generarse los derivados financieros.

“El capitalismo, se lo mire desde la ideología que se lo mire, necesita articular la fuerza de trabajo y la fuerza del capital. El dinero para poder reproducirse tiene que pasar por el circuito del trabajo, de la producción de bienes, de servicio, de innovación, de tecnología, de investigación, porque cuando alguien apuesta sobre un modelo o un diseño financiero que no tiene ningún sustento ni ningún anclaje en la producción de ideas, de trabajo físico, de bie-nes, comienza una suerte de degeneración cada vez más grande del sistema, hasta llegar a los fondos buitre, que son su máxima expresión, porque directamente ya ni siquiera invierten en derivados financieros. Estamos ante un problema de usura internacional”, narró la Presidenta.

Luego resaltó que la Argentina tiene voluntad de pago y reiteró que el país depositará el 30 de septiembre los 187 millones de dólares que corresponden al próximo vencimiento. “En estos diez años hemos pagado 190 mil millones de dólares y hemos desarrollado un modelo de inclusión social y de reindustrialización que nos ha permitido superar la crisis que había provocado el altísimo endeudamiento, generar millones de puestos de trabajo y con la última moratoria previsional podemos decir que el ciento por ciento de las personas en condiciones de obtener una jubilación o una pensión pueden acceder con un modelo de inclusión social”, señaló.

Finalmente, agradeció la presencia de los sindicalistas (aunque no estuvieron, también enviaron su adhesión el sindicato mundial de la industria, Industriall, el sindicato mundial de servicios, Uni Global, y las organizaciones francesas CGT y CFDT) y remarcó que el litigio con los buitres no es sólo un problema vinculado con la sentencia de Griesa: “Esto no es no llores por mí Argentina, es no lloren por mí el mundo”.

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La presidenta Cristina Kirchner se reunió con los representantes sindicales en el Consulado argentino.
Imagen: Télam
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