SOCIEDAD › INVESTIGAN LA ACTIVIDAD DEL SILDENAFIL EN EL ORGASMO

Viagra se escribe con a

Un estudio publicado en la revista científica Journal of American Medical Association demuestra que en casos de mujeres que ingieren antidepresivos el Viagra produce efectos orgásmicos.

El laboratorio Pfizer dejó de investigar el Viagra en las mujeres en 2004, luego de testearlo ocho años y concluir que no siempre cuando las mujeres están físicamente preparadas para el acto sexual significa que tengan deseos sexuales. Ayer estas conclusiones de la investigadora Mitra Boolel, investigadora de la multinacional, fueron desautorizadas, en parte, por sus colegas de la Universidad de Nuevo México. Allí se probó el Viagra en pacientes femeninas que sufrían de depresión y experimentaron problemas para alcanzar el orgasmo debido a los antidepresivos. El Viagra, en esos casos, funcionó. Aunque todavía no se sabe bien cómo ni cuándo. “Por eso, estamos intentando precisar si hubo un aumento de la libido, la fase de excitación sexual, el orgasmo o en la satisfacción sexual”, admitió el responsable de la investigación, George Nurnberg.

Lejos de las 3000 mujeres que probaron el sildenafil (el principio activo de Viagra) convocadas por Pfizer, la investigación publicada en Journal of American Medical Association (JAMA) contó con sólo 98 pacientes cuya depresión estaba disminuyendo pero que tenían problemas en su vida sexual. El experimento duró 8 semanas y los comprimidos debían ingerirse de una a dos horas antes de comenzar una relación sexual.

La mitad de las pacientes probó un placebo y por supuesto no hubo mejoría, pero de las 49 mujeres que tomaron Viagra más del 70 por ciento juró haber revertido “los síntomas colaterales” de las pastillas antidepresivas: la disfunción sexual. Aunque algunas aseguraron sentir dolores de cabeza o náuseas, ninguna suspendió la prueba por eso. La investigación se había iniciado a partir de un dato alarmante: los antidepresivos son prescriptos a dos veces más mujeres que hombres, pero los medicamentos más eficientes para luchar contra los problemas sexuales en los hombres no fueron aprobados para las mujeres.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en apenas 12 años los cuadros depresivos graves serán la segunda causa de incapacidad mundial, lo que impedirá el desarrollo de las actividades sociales y laborales en gran parte de la población. Muchas mujeres abandonaron el tratamiento para aliviar la depresión por los problemas sexuales derivados de la medicación. “Tratando este efecto problemático indeseable en los pacientes que fueron curados con eficacia de una depresión, pero que deben seguir su tratamiento para evitar una recaída; los pacientes pueden seguir tomando antidepresivos, se reduce la tasa elevada de interrupción prematura del tratamiento y mejoran los resultados en el combate contra la depresión”, escribió Nurnberg, principal autor de la investigación.

Por ahora, el sildenafil sólo está indicado para el tratamiento de la disfunción eréctil masculina. “Básicamente, porque no actúa sobre el sistema nervioso sino sobre el sistema circulatorio, es decir, facilita la llegada de sangre a los genitales pero antes tiene que haber ganas y estímulos sexuales”, acotó la sexóloga Virginia Martínez Verdier. Esta división entre el aspecto físico y psíquico fue la razón por la que se descartó el uso del Viagra en mujeres.

“Como no despierta el deseo y solo apunta a lo orgánico puede servir en hombres, porque tienen ganas pero no las ven reflejadas en la erección. En cambio, si bien el Viagra lubrica la vagina, la falta de motivación sexual en las mujeres no se debe a lo orgánico sino a factores emocionales, sociales y vinculares con su pareja”, explicó Martínez Verdier.

La investigación publicada ayer fue realizada en siete instituciones estadounidenses, entre los años 2003 y 2007, participaron mujeres con una edad media de 37 años. Ninguna había entrado aún en la menopausia y estaban tomando un antidepresivo de la familia de los inhibitorios no selectivos de la reaceptación de la serotonina (Procese o Curiosidad son algunos de los más conocidos). No habían tenido ningún problema sexual antes de iniciar esta medicación.

Los antidepresivos son los fármacos más recetados en el mundo (en personas entre los 18 y los 65 años) pero hacen que muchos pierdan el deseo sexual, sufran dolor, falta de lubricación e incluso impotencia.

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La investigación es reducida: participaron 98 pacientes.
Imagen: AFP
 
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