Tras doce acusaciones de abuso sexual, renunció el CEO de CBS, Leslie Moonves
El poder de las voces de las víctimas
Las primeras seis acusaciones se conocieron en julio, pero la corporación sostuvo al ejecutivo hasta el domingo, cuando anunció el alejamiento horas después de que se conocieran denuncias de otros seis casos de abuso sexual y de poder.
Moonves aseguró que las acusaciones son “falsas” y que se vinculan con una disputa corporativa.Moonves aseguró que las acusaciones son “falsas” y que se vinculan con una disputa corporativa.Moonves aseguró que las acusaciones son “falsas” y que se vinculan con una disputa corporativa.Moonves aseguró que las acusaciones son “falsas” y que se vinculan con una disputa corporativa.Moonves aseguró que las acusaciones son “falsas” y que se vinculan con una disputa corporativa.
Moonves aseguró que las acusaciones son “falsas” y que se vinculan con una disputa corporativa. 

Después de que doce mujeres lo acusaran públicamente por casos de abuso sexual y conductas inapropiadas, la Corporación CBS licenció a su CEO, el hasta entonces casi todopoderoso de la industria del espectáculo Leslie Moonves. En un comunicado, la empresa informó que el alejamiento del ejecutivo, anunciado horas después de que la revista The New Yorker publicara los testimonios de mujeres que dieron detalles de cómo las victimizó, es “inmediato”. Para Moonves, anunció la corporación, se acordó un “paquete de salida” millonario condicionado a “los resultados de una investigación en curso acerca de las acusaciones en su contra”; en caso de ser hallado culpable, no recibirá dinero. Además, la CBS adelantó que donará 20 millones de dólares a organizaciones que apoyen el movimiento #MeToo, del cual el despido de Moonves es, tambien, consecuencia. El CEO era el hombre más poderoso del showbusiness norteamericano, y las revelaciones acerca de sus abusos sobrevinieron luego de que cayera otro poderoso pero la industria cinematográfica, Harvey Wainstein. Por su parte, Moonves aseguró que las acusaciones en su contra “son falsas” y buscan perjudicar su carrera. Añadió, sin embargo: “Lo que es cierto es que tuve relaciones consentidas con tres de estas mujeres hace 25 años, antes de entrar en CBS”.

Las denuncias que precedieron al alejamiento del ejecutivo comenzaron en julio, en un artículo de Ronan Farrow, responsable también de la investigación que, en octubre de 2017, arrojó luz acerca de las conductas de Weinstein y desencadenó el movimiento #MeToo en Estados Unidos. En un artículo de la revista The New Yorker, Farrow –quien, además, es hijo de la actriz Mia Farrow–señaló que Moonves, que en los meses precedentes se había convertido en “una voz prominente en el movimiento hollywoodense de #MeToo”, había tenido “acciones privadas (que) desmentían sus afirmaciones públicas”. Señalaba ese primer artículo que seis mujeres “que tuvieron tratos profesionales con él” habían asegurado a Farrow que Moonves había abusado sexualmente de ellas entre la década de 1980 y los primeros años del siglo XXI. Cuatro de ellas “describieron tocamientos o besos forzados  durante encuentros de trabajo, en lo que dieron que parecía ser una rutina habitual”; otras dos le dijeron que Moonves “las intimidó fisicamente o las amenazó con arruinar sus carreras”. Todas “dijeron que él se volvió hostil o frío luego de que ellas rechazaran sus avances, y que creían que sus carreras habían sufrido a causa de ello”.

Luego de esa publicación, en la Corporación comenzó una investigación que solo trascendió ayer, horas después de que un nuevo artículo sumara más acusaciones, provenientes de otras seis mujeres y de que la CBS anunciara el alejamiento de Moonves. Las nuevas acusaciones se conocieron también en The New Yorker y por una investigación de Farrow, quien dio cuenta de que seis mujeres detallaron que Moonves “las forzó a practicarle sexo oral; que se exhibió ante ellas sin su consentimiento  y que usó violencia física e intimidación contra ellas”. Las mujeres, todas ellas trabajadoras de la industria del entretenimiento, también aseguraron que Moonves se vengó luego de que ellas lo rechazaran y dañó sus carreras. Una de las mujeres, “una veterana ejecutiva de la televisión  llamada Phyllis Golden-Gottlieb, me dijo que ella presentó una denuncia penal el año pasado ante el Departamento de Policía de Los Angeles, acusando a Moonves de forzarla físicamente y obligarla a practicarle sexo oral, y de exhibirse a sí mismo ante ella y arrojarla violentamente contra una pared en incidentes posteriores”, escribió Farrow. Moonves y Golden-Gottlieb habían trabajado juntos a fines de la década de 1980; fuentes policiales aseguraron que las acusaciones de la ejecutiva eran “creíbles y consistentes”, pero la fiscalía no llevó adelante el caso porque había vencido el plazo para la acción penal. 

En agosto, luego de que se conocieran las primeras seis acusaciones, el directorio de CBS había contratado dos firmas de abogados independientes para investigar los hechos publicados, y otros reportes de acoso sexual y “cultura inapropiada para las mujeres” denunciada en CBS y la División Noticias de CBS. La publicación de la segunda tanda de acusaciones terminó por decidir el alejamiento del CEO, quien recibiría una indemnización millonaria sólo si se demuestra la falsedad de las acusaciones..

Moonves, por su parte, dio a conocer un comunicado para defenderse de los hechos que se le imputan en la investigación periodística. “Las espantosas acusaciones de este artículo son falsas. Lo que es cierto es que tuve relaciones consentidas con tres de estas mujeres hace 25 años, antes de entrar en CBS”, aseguró, aunque no aclaró a qué se refería. “Nunca usé mi posición para obstaculizar el avance de carreras de mujeres. En mis 40 años de trabajo, nunca antes había escuchado acusaciones tan perturbadoras. Sólo puedo conjeturar que surgen ahora por primera vez, décadas después, como parte de un esfuerzo concertado por otros para destruir mi nombre, mi reputación y mi carrera. Cualquiera que me conozca sabe que la persona descripta en el artículo no soy yo”, añadió, en referencia a una disputa corporativa, por una posible fusión y un intento de venta en la que participa desde hace meses.

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