El impacto de la implementación de la ley de “flagrancia”
Tribunales al borde del colapso
La puesta en marcha del sistema por el cual los jueces deben decidir en no más de 48 horas si liberan o no a quienes son sorprendidos al momento de cometer un delito provocó el desborde de juzgados y fiscalías y también de los lugares de detención. A los rasgos positivos de la celeridad y el procedimiento oral, se contraponen la focalización de la persecusión de las personas en situación de calle y que juicios más complejos quedan relegados.




















