El gobierno de la provincia de Buenos Aires busca imponer un aumento del impuesto inmobiliario, tanto urbano como rural, del 38 por ciento para 2019, lo que representaría ingresos extra por 8000 millones de pesos, un monto cercano al que condonará al sector privado con rebajas en Ingresos Brutos (recibe 10.000 millones menos). En sintonía con el planteo de ajuste de la administración nacional, el proyecto de Presupuesto para el año próximo de la gobernadora María Eugenia Vidal busca compensar con una mayor presión sobre los castigados bolsillos bonaerenses los recortes en la carga impositiva a empresarios que exige el Fondo Monetario. En la ley de asignación de recursos y gastos, anticipa un déficit presupuestario de 40.000 millones de pesos y una emisión de deuda de 68.500 millones de pesos, equivalente a unos 1850 millones de dólares al tipo de cambio actual. Por el lado de los ingresos tributarios, se destaca el aumento en términos reales del Inmobiliario –para una inflación nacional proyectada de 34,8 por ciento promedio– para todas las categorías: urbano, edificado, baldío y rural. Se mantendrá la exención a pequeños productores que tengan hasta 50 hectáreas. El propietario de una vivienda de valuación fiscal de hasta 2,5 millones de pesos abona actualmente cinco cuotas de 1392 pesos de impuesto y pasaría a pagar 1879 pesos. 

“La provincia está virtualmente quebrada y pretende compensar con la suba del Inmobiliario los recursos que Nación le quitó con la eliminación del Fondo Sojero y los compromisos de reducción de impuestos por el Pacto Fiscal”, señaló a este diario el secretario de Economía y Hacienda del partido de La Matanza, Roberto Feletti. En la recaudación de tributos propios, el principal componente es Ingresos Brutos, el cual se verá limitado otra vez el año próximo según lo acordado en diciembre pasado en el Pacto Fiscal. En ese pacto firmado por todas las provincias, con excepción de San Luis, se combino “bajar la presión tributaria sobre las actividades económicas”. En el caso de Buenos Aires, el año próximo llevaría a cabo un recorte en las alícuotas del impuesto a la actividad agropecuaria (de 1,5 a 0,75 por ciento), en servicios profesionales (de 5 a 4,5 por ciento), construcción (3 a 2,5 por ciento), transporte (3 a 2 por ciento), servicios públicos (4 a 3,75 por ciento), comunicaciones (5 a 4 por ciento) y alquileres (6 a 5 por ciento). Este recorte implica una caída de 10.000 millones de pesos de recaudación provincial que la gobernadora Vidal pretende compensar con el alza en el Inmobiliario. 

“El mayor ajuste fue a principios de año, con el revalúo inmobiliario que llevó a cabo la Provincia, donde el aumento promedio fue de 56 por ciento en la valuación fiscal”, explicó a PáginaI12 Mercedes Lagioiosa, economista del equipo del PJ bonaerense. Tras el revalúo de casi cinco millones de viviendas y comercios y 1,7 millón de terrenos, las cuotas sobre las que se aplicará el aumento de 38 por ciento quedaron para una vivienda cuya valuación no supere los 2,5 millones de pesos en 1392 pesos por cuota. Con el incremento, salta a 1879 pesos. Las viviendas con un valor superior a los 2,5 millones de pesos pagan actualmente 5500 pesos de Inmobiliario y pasarían a abonar 7590 pesos. Aquellas unidades de entre 1.088.000 y 587.000 pesos de valor fiscal pagan 500 pesos por cuota y abonarían 690, y las que tienen una valuación fiscal inferior a 587.000 pesos, de 195 pesos pasarían a 269. Según cifras oficiales, tres de cada cuatro viviendas encuadran en esta última franja. 

Pese al traslado de la carga del sector empresario al contribuyente, las cuentas de la provincia están lejos de cerrar en equilibrio. “La provincia dejará de recibir este año 60.000 millones de pesos en transferencias. Por el subsidio al transporte, 25 millones de pesos; por Agua y Saneamiento (AySA), 15 mil millones, y el resto por la eliminación del Fondo Sojero y el impacto del traspaso del control de las eléctricas”, dijo Lagioiosa. Según un informe del Centro de Estudios de Política Económica (CEPA), al tipo de cambio de bandas estimado en el presupuesto, Buenos Aires deja de percibir entre 10.846 y 12.977 millones de pesos del denominado Fondo Sojero.

También comenzarán a tributar otras actividades. Según se presentó en el proyecto de presupuesto provincial, se empezará a aplicar una alícuota de 2 por ciento sobre los Premios en Tragamonedas, con lo cual se buscará recaudar unos 6000 millones de pesos; y habrá una alícuota de 15 por ciento sobre el Juego Online, que le representaría unos 1100 millones. En principio, la iniciativa tendrá el acompañamiento del Frente Renovador luego de la reunión de Vidal con el Sergio Massa del fin de semana.

La provincia recibió el año pasado 44.000 millones de pesos extra del Fondo del Conurbano. Sin embargo, el impacto de políticas de ajuste más globales, que implican la eliminación del fondo sojero y la rebaja en Ingresos Brutos pone a la provincia contra las cuerdas, señala Feletti. Contra la pérdida de unos 60.000 millones de pesos por la cesión de impuestos, la administración Vidal planea en un escenario complejo en materia financiera tomar del mercado 68.500 millones de deuda. “Son el equivalente a unos 1850 millones de dólares hoy. Pero ya tiene emitida deuda en moneda extranjera por 10.200 millones de dólares, sobre la cual enfrenta el año próximo vencimientos por unos 900 millones”, detalló Feletti.

NA
María Eugenia Vidal, gobernadora de Buenos Aires, busca compensar con una mayor carga sobre los vecinos el ajuste que ordenó el