Multas de casi 200 mil pesos y quita de licencia a los conductores que lleven pasajeros sin tener habilitación
Una ley para frenar a Uber en la Ciudad
Los choferes de la app, que no está autorizada legalmente, también perderán diez puntos del scoring. Las sanciones forman parte de una norma aprobada ayer en la Legislatura porteña. Los taxistas bloquearon los alrededores para reclamar la ley finalmente sancionada.
Los taxistas se concentraron alrededor del Palacio legislativo en favor de la ley “antiuber”.Los taxistas se concentraron alrededor del Palacio legislativo en favor de la ley “antiuber”.Los taxistas se concentraron alrededor del Palacio legislativo en favor de la ley “antiuber”.Los taxistas se concentraron alrededor del Palacio legislativo en favor de la ley “antiuber”.Los taxistas se concentraron alrededor del Palacio legislativo en favor de la ley “antiuber”.
Los taxistas se concentraron alrededor del Palacio legislativo en favor de la ley “antiuber”. 
Imagen: NA

La Legislatura porteña aprobó modificaciones al Código de Tránsito y Transporte de la Ciudad y al Régimen de Faltas que aumentan las multas y sanciones para los choferes que transporten pasajeros sin contar con la habilitación correspondiente. El proyecto aprobado, que el oficialismo presentó bajo la premisa de aumentar la seguridad vial, apunta contra los conductores de Uber, por un lado, y, por otro, a controlar las protestas sociales, al limitar el uso de los micros escolares que no podrán transportar otro tipo de pasajeros que aquellos para los que fueron habilitados, y a los camiones de carga que obstruyan la circulación vehicular (ver aparte). Los taxistas, que desde la mañana metieron presión a la sesión, festejaron la aprobación de la norma que permitirá retener la licencia de conducir de quienes presten servicios para la multinacional que no está autorizada a brindar servicio en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.

La norma establece, en uno de sus artículos, que los choferes que no cuenten con la habilitación requerida, tendrán que abonara una multa de hasta 10 mil unidades fijas –el valor actual es de 17,59 pesos por unidad, por lo que la infracción podría alcanzar los 178,500 pesos– y se le quitarán 10 puntos del scoring; además, se les podrá retener la licencia de conducir por un período de entre 7 y 30 días, mientras que en la actualidad sólo afrontan una multa económica.

A la medida contra la app de viajes en la ciudad se suma el pedido que elevará el fiscal porteño Luis Alcides Arnaudo, a cargo de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas número 26, para que se prohíban las publicidades de UBER en radios y canales de televisión de la Ciudad, donde la actividad de la empresa “es ilícita”.

Dos horas después de iniciada la sesión, con los clásicos negros y amarillos bloqueando la avenida Diagonal Sur y decenas de taxistas apostados en la puerta de la Legislatura, el oficialismo, acompañado por los bloques del GEN, y el peronismo, que objetó dos artículos controvertidos, aprobaron la ley con 37 votos afirmativos, 11 negativos y 9 abstenciones.

El debate giró en torno a la precarización laboral que produce la “uberización” del empleo a través de aplicaciones informáticas, del sistema de transporte público, y la criminalización de la protesta social.

Carlos Tomada, que encabeza el bloque de Unidad Ciudadana, afirmó durante el debate que “desde la visita del expresidente de los Estados Unidos Barack Obama, quien vino con una comitiva de empresarios entre los que se encontraba el dueño de Uber, esa empresa se está expandiendo en nuestra sociedad como una mancha venenosa” y advirtió que la situación “no se arregla cortando el hilo por lo más delgado, hay que ir contra las empresas que evaden impuestos y precarizan a los trabajadores”, e invitó a los legisladores a que “si están en contra de Uber, como nosotros, prohíbanlos o siéntense a negociar, para regularizarlo y evitar que se precarice a los trabajadores; este proyecto es una trampa política”.

En la misma línea apuntaron los legisladores de Autonomía y Libertad Fernando Vilardo y Marta Martínez, quienes advirtieron que la empresa es la gran ausente en la ley, que sólo plantea sancionar “a trabajadores precarizados, que empujados por la necesidad desesperante que provocan las medidas económicas que lleva adelante el gobierno de la mano del FMI, salen a juntar unos pesos manejando un coche porque no llegan a fin de mes”.

Silvia Gottero, del BP, apoyó la iniciativa en general porque “creemos en el ordenamiento del tránsito”, pero planteó “muchas dudas” por deficiencias en la técnica administrativa, advirtió que “son todos parches” a la ley y objetó el artículo 6, sobre micros escolares (ver aparte).

El intento de Uber, que días atrás les pidió por mail a sus usuarios que defendieran su “derecho a elegir” y les reclamaran a los legisladores que no avanzaran con el proyecto, no alcanzó para frenar la iniciativa de la legisladora oficialista Cristina García.

“El gobierno evita regular y promueve el proyecto de Cristina García, del PRO, que busca perseguir a las miles de personas que deciden ganar plata manejando con aplicaciones”, afirmó en su misiva la multinacional.

La ley sancionada también prevé retener la licencia a los taxistas que agredan a pasajeros; la retención de la moto a motociclistas que transiten sin casco, con acompañante sin chaleco reglamentario, o cuando lleven menores de 16 años o acompañantes alcoholizados; también se agravan las sanciones para quienes corran picadas, pasen barreras bajas o circulen con el registro adulterado, entre otras regulaciones.

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