Deniegan salidas transitorias al fundador del clan Cantero
El Viejo quiere y no lo dejan
Máximo Ariel Cantero, condenado a 6 años de prisión por asociación ilícita con la banda Los Monos, pidió empezar a salir de la cárcel porque ya cumplió encerrado más de la mitad de la pena. La jueza a cargo rechazó ese planteo.
La defensa de Cantero reclamó tiempo de esparcimiento y trabajo, como ordenó la Cámara Penal.La defensa de Cantero reclamó tiempo de esparcimiento y trabajo, como ordenó la Cámara Penal.La defensa de Cantero reclamó tiempo de esparcimiento y trabajo, como ordenó la Cámara Penal.La defensa de Cantero reclamó tiempo de esparcimiento y trabajo, como ordenó la Cámara Penal.La defensa de Cantero reclamó tiempo de esparcimiento y trabajo, como ordenó la Cámara Penal.
La defensa de Cantero reclamó tiempo de esparcimiento y trabajo, como ordenó la Cámara Penal. 
Imagen: Sebastián Granata

La jueza de Ejecución Penal, Luciana Prunotto, rechazó un pedido de salidas transitorias que pidió Máximo Ariel “el Viejo” Cantero, padre de los cabecillas de la banda de Los Monos. “Mi conducta es intachable”, aseguró el antiguo líder del clan Cantero, condenado a seis años de prisión en abril pasado por ser sindicado miembro de la asociación ilícita. Su defensa planteó que ya lleva la mitad de la pena cumplida en prisión. Para la magistrada, en cambio, “no está en condiciones” y debe transitar la “fase 2” y otras etapas previas para obtener el beneficio de la excarcelación ya que hay dos informes “desfavorables” que pesan sobre el condenado; aunque sí tuvo en cuenta la falta de sanciones que exhibe a su favor durante su estadía en prisión. De todos modos, la magistrada dijo que su decisión es “sin perjuicio de que lo vuelva a pedir”. La defensa apuntó contra el Servicio Penitenciario que “no cumple” con los horarios de visita asignados para el interno “de alto perfil”, y reclama que también le brinden tiempo de esparcimiento y trabajo, como ordenó el mes pasado la Cámara Penal.

Cantero padre tiene 54 años y meses atrás fue juzgado por asociación ilícita junto a su hijo biológico Ariel “Guille” Cantero y el de crianza, Ramón “Monchi” Machuca. Si bien en la causa hubo dudas sobre su rol como posible jefe de famosa organización delictiva, esa figura quedó en cabeza de sus hijos y él fue procesado como miembro, aunque en aquel momento la ex jueza –y actual diputada- Alejandra Rodenas aclaró que su participación “no era la de un mero integrante raso; sino la de uno privilegiado y de jerarquía".

La condena a seis años fue corolario de la acusación que le hicieron en mayo de 2015, cuando fue detenido tras permanecer prófugo durante dos años. Aquella tarde lo atraparon en una persecución de a pie, cuando se tiró del carro de cirujeo que conducía. Por aquellos días, declaró que se dedicaba a la compra-venta de caballos, a la cría de chanchos, y que tenía horno de ladrillos. Además, aclaró que "hace tiempo" se separó de la madre de los cabecillas de la banda, Celestina Contreras, y que tiene una nueva familia con cuatro hijos pequeños. En el fallo de procesamiento se indicó que “el haber formado otra familia no lo exonera ni releva de las responsabilidades. Los elementos lo ubican dentro de la organización".

Ayer, Cantero pidió salidas transitorias por tener más de la mitad de la pena cumplida. Sin embargo, Prunotto lamentó que los informes del Consejo Correccional y del Organismo técnico criminológico no resultaron favorables. Según indicó, hay cuestiones que tienen que ver con “cómo se planta (el imputado) frente a los hechos”. En ese sentido, analizó que no tiene sanciones ni otras causas en trámite, pero le planteó que el régimen de salidas es paulatino y que antes deberá cumplir con las fases por las que pasan todos los presos.

La defensa del también padre de Claudio “Pájaro” Cantero —asesinado en mayo 2013—, aseguró que hace 15 años vive en Avellaneda y Uriburu y que ya no tenía nada que ver con su familia de barrio Las Flores, cuando fue arrestado. Sin embargo, escuchas telefónicas dieron cuenta de la relación con sus hijos mayores.

En los días posteriores a su arresto, también se lo condenó a seis meses de cárcel por la tenencia de tres carnet de conducir apócrifos que fueron encontrados en 2010, en su mesa de luz durante un allanamiento, cuando todavía vivía en Las Flores. Pero, meses después la Cámara Penal revocó la condena, ya que no pudo confirmarse que los haya usado.

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