Si se tiene en cuenta el avance privatizador sobre el deporte y el recorte educativo que llegó hace rato, la ecuación no falla: un lugar que mezcle ambas esferas no puede estar a salvo en estos tiempos. Es el caso del Instituto Superior de Educación Física Dr. Enrique Romero Brest (ISEF Nº1), que está en la mira del gobierno porteño, pero no por cuestiones relacionadas a la calidad educativa o deportiva, sino por los terrenos que ocupa. El instituto se ubica en Núñez, a metros del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) y, al igual que este, la intención es trasladarlos a zonas de menor valuación inmobiliaria para liberar esos terrenos a futuros negocios. Para ello, tanto el Romero Brest como el Cenard serían mudados al Parque Sarmiento y a Villa Soldati, respectivamente. Además, ya fue aprobada la expropiación de los terrenos del lindante Tiro Federal, que serán subastados este martes.

“Esto nos cayó como una bomba. Estábamos peleando por la Unicaba y de repente, esto, escondido con el Código de Planeamiento Urbano”, cuenta a Página/12 la vicerrectora del instituto, Mercedes Semhan, quien inició en la plataforma change.org una petición para que no trasladen el predio, juntando más de 60 mil firmas en sólo dos semanas. Fue a través de ese mismo sitio que la comunidad del Romero Brest se enteró del inesperado traslado cuando el vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, publicó un post más general que, en uno de sus párrafos, mencionaba la mudanza del instituto al que además confundió como parte del Cenard: “Y también vamos a trasladar al Parque Sarmiento el Instituto Superior de Educación Física del Cenard, Dr. Enrique Romero Brest, sumando nuevos y mejores espacios, como por ejemplo una pileta cubierta”. Esa tendencia gubernamental a “evitar el diálogo y la concertación” fue, por ejemplo, uno de los puntos en que hizo foco el Foro Mercosur Latinoamericano del Deporte, la Educación Física y la Recreación, que presidente Pedro Tavosnanska, uno de los varios organismos que sigue de cerca el tema.

“Tardaron 20 años en hacer la pileta, ¿cómo vamos a creer que van a hacer todo a nuevo? Es mucho más económico terminar lo que falta que hacer todo a nuevo”, continúa Semhan, desde hace 30 años en el instituto. “Acá estamos bien, nuestros gimnasios fueron lugares de entrenamiento para los Juegos de la Juventud. Todavía hay gimnasios que se hicieron y que están en plan de pagos. ¿Los van a tirar abajo? No sobra infraestructura deportiva en este país como para que estemos tirando abajo”, explica quien además está en contacto con vecinos del Parque Sarmiento. “Estamos en contacto con los vecinos, nos llaman desesperados, ellos no quieren que vayamos y nosotros no queremos ir. El parque está en un estado deplorable. El predio está todo abandonado, los baños son un asco. Sólo hay un gimnasio hecho a nuevo, que fue por los Juegos”, cuenta la vicerrectora.

En sintonía con ello se expresó Eduardo Jofre, miembro del consejo directivo del Instituto por parte de los docentes. “Nos están mudando a un parque municipal, vamos a dejar de dar clases si pasa una viejita trotando. ¡Es verdad! En el Federico Dickens (ISEF Nº2) ya está pasando (en Parque Chacabuco). Paran la clase por la gente que pasa por el medio”, explica a PáginaI12 quien fue parte de la reunión del miércoles pasado en el Ministerio de Educación porteño con la ministra María Soledad Acuña y Luis Bullrich, jefe de gabinete. “El argumento que utilizan ellos es que nos crean un instituto mejor. Que son sólo ladrillos, que se pueden trasladar. Nos quieren hacer creer que tienen fines educativos, pero no tiran un fundamento pedagógico. Nosotros creemos que esto se hace por emprendimientos inmobiliarios. De ricos para ricos”, especifica Jofre.

Y, según la valuación por m² en la Ciudad de Buenos Aires, su creencia no está alejada de la realidad. Núñez es uno de los tres terrenos más caros de la Capital Federal, junto a Puerto Madero y Palermo, algo que no parece colaborar a las esperanzas de la gente del Romero Brest de quedarse en la “casa” en la que están desde 1999. “Nos dicen que es una decisión tomada, pero nosotros vamos a seguir luchando contra la venta”, asegura Semhan, quien como toda la comunidad educativa, no pretende ceder terreno.