Martín Fierro de Radio, con la crisis del medio y sus trabajadores como protagonista
Unos premios con tónica low cost
Sin la polémica ni los cruces discursivos del año anterior, la ceremonia fue el encuentro afectuoso entre quienes trabajan en emisoras golpeadas por la situación económica. Andy Kusnetzoff fue el gran ganador y hubo homenajes a Cacho Fontana y Pinky.
“Ojalá que el año que viene nos podamos encontrar en esta fiesta y estemos mejor”, dijo Kusnetzoff.“Ojalá que el año que viene nos podamos encontrar en esta fiesta y estemos mejor”, dijo Kusnetzoff.“Ojalá que el año que viene nos podamos encontrar en esta fiesta y estemos mejor”, dijo Kusnetzoff.“Ojalá que el año que viene nos podamos encontrar en esta fiesta y estemos mejor”, dijo Kusnetzoff.“Ojalá que el año que viene nos podamos encontrar en esta fiesta y estemos mejor”, dijo Kusnetzoff.
“Ojalá que el año que viene nos podamos encontrar en esta fiesta y estemos mejor”, dijo Kusnetzoff. 

La radiofonía argentina tuvo el lunes su –demorada– fiesta anual. A tono con la situación del país, y del medio en particular, la ceremonia de entrega de los premios Martín Fierro tuvo una tónica low cost, no solo en su despliegue sino también en las estridencias de los discursos de los ganadores. Esta vez, no hubo ni la polémica ni los cruces discursivos políticos-periodísticos como los sucedidos el año anterior. Más bien se trató del encuentro afectuoso de los trabajadores de un medio golpeado por la crisis económica que afecta a las distintas emisoras. Andy Kusnetzoff, el animador de Perros de la calle en Radio Metro, fue el gran ganador de la noche, al alzarse con el Martín Fierro de Oro y también el de mejor conductor. Cacho Fontana y Pinky recibieron un sentido homenaje a sus trayectorias, en el que fue el momento más emotivo de una velada que –salvo contadas excepciones– tuvo más de discreta celebración que de espacio de debate. La crisis de la radio marcó una noche en el que la solidaridad con los profesionales que perdieron sus trabajos o ven precarizadas sus tareas se hizo escuchar desde las más variadas voces.

“Hace dieciséis años que toda esta gente empezó conmigo Perros de la calle. Y acá estamos, dieciséis años después, todos los días, feriados, vacaciones, nunca dejó de funcionar Perros de la calle. Creo que es el reconocimiento a eso. A todos los trabajadores de la radio que todos los días están ahí. Ojalá que el año que viene nos podamos encontrar en esta fiesta y estemos mejor, que haya menos discursos de falta de trabajo y más sorpresas por la cantidad de medios que se abren y contratan. La radio es todo, es nuestra vida”. Las palabras de un exultante Kusnetzoff, gauchito de oro en mano, rodeado de todo su equipo, dio por finalizada una ceremonia en la que los miembros de la Asociación de Periodistas de Televisión y de la Radiofonía Argentinas (Aptra) se tomaron el tiempo de repartir premios para casi todas las emisoras. Radio Mitre, con seis, fue la más premiada, aunque las cinco estatuillas de Metro se revalorizan por haberse llevado la de oro. La Red obtuvo cinco estatuillas, Radio con Vos cuatro, mientras que La 100 y Continental se alzaron con dos. Radio Nacional no obtuvo ningún premio. 

La AM 750 se llevó un Martín Fierro por Detrás de lo que vemos, que fue elegido como el mejor ciclo de interés general en AM. “Quiero dedicarles el premio a los 3500 colegas que tanto en medios públicos como privados se han quedado sin trabajo, porque este gobierno no solo ha vaciado los bolsillos sino que ha vaciado la palabra”, señaló Bernarda Llorente al momento de recibir la estatuilla. La conductora agradeció a todos los que hacen la 750, “que lograron hacer de una radio chiquita un referente en información, debate y pluralidad”. “Los que hacemos este programa no somos independientes. Somos dependientes de nuestra subjetividad, de una manera de ver el mundo, de ver las cosas desde nuestro punto de vista”, había subrayado previamente Villarruel.

Como era de suponer, las protestas y los reclamos también formaron parte de la ceremonia transmitida por Net TV. De hecho, los trabajadores de la silenciada Radio América –nunca fueron echados– se manifestaron en la puerta del Hotel Sheraton pidiendo porque el nuevo licenciatario (Editorial Perfil) reconozca sus puestos de trabajo. “El contexto no es de tanta fiesta”, subrayó Silvina Brandimarte, mejor cronista de exteriores del último año. “Deseo agregó que las cosas sean mejores para tantas radios. Acepto el desafío de reformular nuestro trabajo pero hay radios de muy buen nivel en la Argentina. Que no desaparezcan las radios, Radio El Mundo y Radio Rivadavia, como la mía, radio La Red, que la llevo en el corazón. Que viva la radio, la radio de los periodistas, y volver a tener ese trabajo de periodistas artesanales del cara a cara, más allá de las redes”.

No fueron las únicas voces que se alzaron sobre la crítica situación de la radiofonía. El locutor ganador del Martín Fierro, Ricardo Guazzardi, así como también Mariano Closs (labor periodística deportiva) también hicieron referencia a la crítica situación de algunas radios por el desmanejo empresarial, como Rivadavia y América. “Más de 3 mil familias están viviendo incertidumbre y ya pasó mucho tiempo para seguir culpando a los empresarios que se rajaron, a los que no pagaron o al gobierno que pasó. Porque los empresarios que se quedaron hoy están vaciando radios o están pagando sueldos en cuotas u ofreciendo retiros voluntarios, asi que háganse cargo”, apuntó Verónica Castañares al subir a recibir la estatuilla por La inmensa minoría. La ola verde también dijo presente en la voz de María O’ Donnell (ganadora como analista política), que pidió por más mujeres periodistas, conductoras y operadoras, y en Yamila Segovia (mejor locutora femenina), brazalete a tono en su muñeca derecha. 

El momento más emotivo de la noche fue el homenaje conjunto que Aptra les hizo a Lidia Satragno y Cacho Fontana, presentados por el gran Héctor Larrea, que una vez más demostró por qué es el mejor entre los mejores. “Nosotros estamos extrañando mucho a los oyentes. No saben lo difícil que es alejarse de este medio, que fue tan generoso con nosotros. Hoy me despido, a lo mejor, de mi público. Decirles gracias es algo tan vulgar, pero es la verdad”, afirmó Fontana. Larrea le preguntó a Pinky si quería decir una palabras. “¿Cómo no voy a querer hablar si la radio y la tele son los únicos lugares donde jamás he tenido miedo?”, le retrucó la conductora, alzándose con la mayor ovación de la noche.

Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ